La Iglesia ortodoxa rusa lamentó este viernes la decisión turca de convertir en mezquita la antigua basílica bizantina de Santa Sofía en Estambul y advirtió de que este paso puede tener 'graves consecuencias' para la civilización humana.
Iglesia rusa augura 'graves consecuencias' por el decreto de Erdogan de convertir la antigua basílica de Santa Sofía en mezquita
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Santa Sofía.
'Se trata de un hecho que puede tener serias consecuencias para toda la civilización humana', dijo Nikolái Balashov, portavoz de la Iglesia rusa, citado por la agencia Interfax.

Agregó que la decisión de convertir Santa Sofía en una mezquita ha generado una 'profunda tristeza' entre los fieles ortodoxos.

'Estoy convencido de que eso tendrá repercusiones negativas para la paz interreligiosa y el entendimiento entre los pueblos, incluidos los de Rusia y Turquía', opinó el clérigo.

Se preguntó que ocurrirá ahora con los valiosos objetos de arte bizantino, puesto que en la mezquita no puede haber representaciones humanas y, menos aún, imágenes de Cristo.

Por su parte, el arzobispo metropolitano Hilarión, portavoz del Patriarcado de Moscú, consideró la decisión turca 'un golpe' para los cristianos ortodoxos de todo el mundo porque para ellos 'el templo de Santa Sofía representa lo mismo que la basílica de San Pedro para los católicos'.

Hilarión añadió que, pese al paso dado por Ankara, Santa Sofía para la Iglesia rusa seguirá siendo 'un templo dedicado a Cristo Salvador'.

El representante de la Iglesia rusa admitió que la decisión sobre Santa Sofía no tomó a nadie por sorpresa, pero aseguró que hasta el último momento había esperanza de que las autoridades turcas revisaran su planes.

'Esta decisión, sin duda, afectará de una forma negativa la relación de Turquía con el mundo cristiano', concluyó.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, firmó este viernes un decreto para convertir en mezquita la antigua basílica bizantina de Santa Sofía en Estambul, función que ya cumplió durante el Imperio Otomano.

El edificio, patrimonio de la humanidad, fue secularizado y convertido en museo en 1934 por una decreto ministerial que fue anulado hoy por una decisión del máximo tribunal administrativo turco, el Danistay.

La decisión de Erdogan, publicada en el Boletín Oficial del Estado solo momentos después de conocerse la sentencia del Danistay, quita las competencias de gestión del edificio al Ministerio de Cultura y Turismo, al que le correspondía hasta ahora.

El patriarca de la Iglesia rusa, Kiril, había pedido esta semana a Turquía mantener el estatus neutral de la basílica de Santa Sofía, 'uno de los mayores monumentos de la cultura cristiana'.