En torno a las 3:49 (hora local peninsular española) del 16 de noviembre, una brillante y hermosa bola de fuego pudo ser vista cruzando los cielos del sur y el centro del país.
Bolide over southern Spain
© YouTube/meteors
Captura de pantalla
Las imágenes más espectaculares fueron grabadas desde Sevilla por el proyecto SMART, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC). Desde esta ciudad pudo verse cómo la bola de fuego mostraba un intenso color verde azulado mientras convertía la noche en día durante un instante. De hecho, fue tan luminosa que pudo verse desde más de 500 kilómetros de distancia.


El evento ha sido analizado por el investigador responsable del proyecto SMART, el astrofísico José María Madiedo del Instituto de Astrofísica de Andalucía. Este análisis ha permitido determinar que la roca que originó este fenómeno entró en la atmósfera terrestre a una velocidad de unos 227 mil kilómetros por hora y procedía de un cometa. El brusco rozamiento con la atmósfera a esta enorme velocidad hizo que la roca se volviese incandescente, generándose así una bola de fuego que se inició a una altitud de unos 132 km al oeste de Andalucía y se movió rápidamente en dirección noroeste, entrando en Portugal. La bola de fuego se extinguió a una altitud de unos 61 km sobre el sur de Portugal. Justo antes de extinguirse, la roca estalló bruscamente en la atmósfera, y esto aumentó tanto el brillo de la bola de fuego, que la noche se transformó en día por un breve instante.

La bola de fuego ha sido registrada por los detectores del proyecto SMART desde los observatorios astronómicos de Calar Alto (Almería), Sevilla y La Hita (Toledo). SMART es un proyecto del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC). Estos detectores operan en el marco de la Red de Bólidos y Meteoros del Suroeste de Europa (SWEMN), que tiene como objetivo monitorizar continuamente el cielo con el fin de registrar y estudiar el impacto contra la atmósfera terrestre de rocas procedentes de distintos objetos del Sistema Solar. El evento ha sido analizado por el investigador responsble del proyecto SMART: el Dr. José María Madiedo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).