El volcán de La Palma ha sufrido un nuevo desbordamiento de lava este lunes, mientras la erupción no da visos de agotarse después de cinco semanas sembrando la destrucción en la isla.
Se abren nuevas bocas en el volcán de La Palma, que sufre un nuevo desbordamiento de lava

Se abren nuevas bocas en el volcán de La Palma, que sufre un nuevo desbordamiento de lava
El Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) ha mostrado el avance de las coladas generadas por este desbordamiento, registradas a las 15:00 horas (hora local). Además, se han abierto nuevos centros de emisión sobre la ladera del cono volcánico, que alimentan de lava las coladas preexistentes.

En concreto, en las últimas horas se han abierto dos nuevas bocas en la ladera del cono principal, que está sufriendo multitud de desbordamientos. Así, en estos momentos hay al menos seis centros de emisión: tres en el cráter principal (una que emite lava y otras dos que emiten piroclastos) y tres secundarias (dos en la ladera del cráter principal y otra al sureste). Además, en torno a las 17:00 horas se ha producido un "pequeño colapso del cono", según ha informado el Involcan.

Durante la rueda de prensa del Pevolca, su director técnico, Miguel Ángel Morcuende, ha informado de que continúa la reconfiguración del cono, con la emisión de una gran cantidad de lava, especialmente hacia el oeste, sobre la colada primigenia y sobre la que discurre sobre la montaña de Todoque.


Este gran aporte de lava a su vez ha rellenado algunas zonas que se mantenían como 'islas' entre las coladas, produciendo daños en casas que hasta ahora habían logrado salvarse, sobre todo en la zona de Alcalá. Según los últimos datos del Catastro, el proceso eruptivo ha afectado hasta ahora a un total de 1.287 edificaciones, de las cuales 1.036 son residencias; 133 son de uso agrícola; 64 de uso industrial; 30 de ocio y hostelería; 11 de uso público, y 14 de otros usos.

Por su parte, la lengua de lava que la semana pasada penetró en el barrio de La Laguna no ha experimentado cambios significativos, al igual que la que discurre más próxima al acantilado hacia la playa del Perdido, que se mantiene a unos 110 metros del mar.


A su vez, la directora del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias, María José Blanco, ha indicado que los nuevos centros de emisión surgidos en las últimas horas tienen "la dirección óptima" para que no causen daños materiales mayores, y ha añadido que "el mayor riesgo" en esta fase de tanta efusividad es que haya una rotura en la parte superior del cono principal.

No obstante, Blanco ha advertido de que podrían producirse nuevos terremotos sentidos por la población que podrían alcanzar una intensidad de magnitud 6.