Un debate actual importante en el campo de la psiquiatría es si un trastorno depresivo mayor (una forma aguda y patológica de depresión) contribuye a la inflamación en el cuerpo o si está promovido por ésta. Un nuevo estudio ha tratado de resolver este enigma.

Muchas enfermedades están asociadas a la inflamación en el cuerpo, como por ejemplo la hipertensión arterial, la enfermedad arterial coronaria y la diabetes. También se ha asociado a la depresión con un marcador de inflamación llamado CRP que aparece en la sangre.

El Dr. William Copeland, del Centro Médico de la Universidad Duke en Estados Unidos, y sus colegas, analizaron la dirección de la asociación entre la depresión y el CRP en una gran muestra de adolescentes y de adultos jóvenes. Analizando la transición desde la adolescencia a la adultez, los investigadores pudieron evaluar los cambios que con el paso del tiempo se producían en sus niveles de CRP, así como cualquier episodio o síntoma depresivo.

Los investigadores constataron que los niveles elevados de CRP no predecían una depresión posterior, pero la cantidad acumulada de episodios de depresión sí estaba asociada con mayores niveles de CRP.

Lo descubierto sugiere que es más probable que la depresión contribuya a la inflamación en el cuerpo que que sea consecuencia de ésta última. Los niveles más altos de CRP se encontraron en los participantes que habían padecido múltiples episodios depresivos. Esto sugiere la posibilidad de que el estrés emocional de larga duración, como el que empieza en la infancia y se prolonga hasta después de la adolescencia, pueda sentar las bases de procesos inflamatorios que conduzcan, en la mediana edad, a la aparición de enfermedades cardiovasculares y diabetes.

La depresión es un trastorno recurrente para muchas personas. Por tanto, el hallazgo de que episodios repetidos de depresión contribuyen a la inflamación en el cuerpo resalta el importante papel que tiene la depresión no tratada como contribuyente a una serie de problemas médicos graves, tal como comenta el Dr. John Krystal, director de la revista académica Biological Psychiatry, donde se han presentado los resultados de la investigación. Estos se suman a la cantidad creciente de evidencias de que es vital tratar la depresión para evitar no sólo los síntomas de ésta y el deterioro de la vida de la persona, sino también para evitar el surgimiento de otros problemas de salud.