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Imagen cedida por el Instituto Español de Oceanografía Canarias que muestra la erupción volcánica submarina al sur de la isla de El Hierro el 5 de noviembre de 2011
Las condiciones físicoquímicas del agua en el punto situado sobre el volcán submarino de La Restinga, en El Hierro, presentan este lunes anomalías «mucho más altas» que las que tenían en diciembre, con parámetros como la temperatura del agua en el fondo, que ha subido tres grados.

Este es uno de los resultados obtenidos por investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO) y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria en la campaña Vulcano que el buque Ramón Margalef está realizando desde el 22 de marzo en El Hierro, para determinar de qué manera ha alterado el medio la erupción submarina que se produjo entre octubre de 2011 y marzo de 2012.

El equipo del Ramón Margalef ha completado durante tres días consecutivos un estudio exhaustivo sobre las condiciones del mar en el área del volcán, en el que ha realizado 36 estaciones hidrográficas desde la superficie hasta el fondo para conocer el estado de 40 parámetros físicoquímicos, como temperatura, salinidad, concentración de oxígeno, pH o presencia de CO2, entre otros.

Según ha informado este lunes el IEO, el entorno del volcán submarino sigue presentando parámetros anómalos, como ya había observado el buque oceanográfico Ángeles Alvariño el pasado mes de diciembre, durante la campaña Raprocan (Radial profunda de Canarias).

«Ahora, las anomalías son mucho más altas y, además, existe un aumento significativo de la temperatura del agua ligada al fondo de hasta tres grados. El pH medido ha sido de 7,4, lo que supone una acidificación de 0,5 puntos con respecto a las condiciones normales», precisa el equipo científico de la campaña Vulcano, que dirige el investigador del IEO Eugenio Fraile.

La sanilinidad, la alcalinidad y el carbono inorgánico total presente en el agua también muestran valores altos con respecto a lo normal, si bien no se detectaron en ningún caso concentraciones significativas de compuestos reducidos de azufre, uno de los elementos vertidos por el volcán de forma masiva durante la erupción y que entonces formó en el mar una enorme mancha verde.

Los científicos también han observado que, a falta de un análisis definitivo, las comunidades de zooplancton conservan valores de abundancia y biomasa «relativamente normales», precisa el IEO.

El Ramón Margalef acaba de colocar sobre la cima del volcán de La Restinga, situada a 87 metros de profundidad, el anclaje de la boya que dentro de mes y medio permitirá seguir en tiempo real y de forma continua la evolución de las condiciones del agua.

Ahora, este buque del IEO abandona la costa de La Restinga y se dirige a la zona marítima situada al oeste de El Hierro donde se concentran la mayoría de seísmos que se han registrado en las últimas semanas.

En la campaña Vulcano, participan el Centro Oceanográfico del IEO en Canarias, las Universidades de Las Palmas de Gran Canaria y La Laguna (Tenerife), el Banco Español de Algas y el Museo de la Naturaleza y el Hombre de Tenerife.