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Traducción por SOTT.net

Tantos cometas nuevos fueron descubiertos durante este último año que los astrónomos llamaron al 2013 "El año del cometa". Menos difundido ha sido el notable incremento de bolas de fuego observadas en la atmósfera de la Tierra. Otro año ha pasado y las bolas de fuego están lloviendo como nunca antes, aumentando su frecuencia exponencialmente.

SOTT.net ha estado catalogando eventos de bolas de fuego desde el año 2002, y un par de otros sitios web han surgido desde entonces, pero en general la ausencia de un registro sistemático y de una cobertura mediática de estos fenómenos es desconcertante, especialmente considerando lo extraordinario que resulta el fenómeno (o más bien resultaba, pues ¡aparentemente es "normal" ahora!), y lo que sea que pueda presagiar para la civilización en algún momento del futuro, si no inmediatamente.

Un recurso relativamente nuevo es el registro de bolas de fuego de la Sociedad Americana de Meteoros [NdT: AMS por sus siglas en inglés], una base de datos donde testigos han estado remitiendo reportes de eventos de bolas de fuego en EE.UU. La AMS luego efectúa chequeos para verificar los eventos usando la red de cámaras montadas por la Oficina de Medio Ambiente sobre Meteoritos de la NASA [NdT: conocida como All-Sky Fireball Camera Network] y otras redes de observación. Sus estadísticas son sorprendentes, coincidentemente con lo que hemos informado desde SOTT.net en los últimos años: el número ha ido aumentando cada año constantemente a una tasa incremental.

Usando datos de la AMS, los cuales comienzan en el año 2005, he creado las siguientes tablas para darle a los lectores un panorama visual de lo que está ocurriendo. Presten atención a esto:

© Sott.net

La tabla de abajo muestra el número de reportes de bolas de fuego remitidos a la AMS entre los años 2005 y 2013, detallando la variación anual:

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Las bolas de fuego observadas (las escuchadas solamente en la columna 2, las fragmentadas en la columna 4, las confirmadas en la columna 6, y el total de las reportadas en la columna 8) detallando el porcentaje de variación anual, y la variación total sobre el período 2005-2013.
Los números reales son probablemente mucho mayores, pues lo reseñado arriba sólo representa lo que ha sido reportado y visto únicamente en los EE.UU. Así que creo que no es exagerado sugerir que los números reales, tanto para los EE.UU. como para el mundo entero, son mucho más impresionantes de lo que puede vislumbrarse en estos gráficos.

Naturalmente, uno comienza a preguntarse si el incremento de las nuevas lunas descubiertas alrededor de otros planetas en el sistema solar está relacionado...

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Por cierto, antes de 1979 había menos de una docena de cometas conocidos. Hasta Diciembre del 2012, la NASA ya había descubierto o sabía de la existencia de cerca de 2500.

Y si prestamos atención al número de nuevos Objetos Próximos a la Tierra [NdT: NEOs por sus siglas en inglés], veremos un dramático incremento de características similares:

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Pero no se detiene allí, la totalidad del Sistema Solar parece estar experimentando un cambio, con el ciclo solar más débil en los últimos 100 años, nuevos cuerpos siendo descubiertos más allá de Neptuno y, curiosamente, el número de lunas de Júpiter subiendo y bajando aparentemente en forma aleatoria.

¿Podría al menos alguno (si no todos) de los eventos principales que han estado ocurriendo alrededor del mundo en los últimos años estar conectados a este incremento de bolas de fuego? Quiero decir, algunas cosas verdaderamente asombrosas han estado ocurriendo ante nuestros ojos... "explosiones misteriosas", socavones, inundaciones, muerte masiva de animales, "extrañas nubes en el cielo", patrones climáticos extremos e inusuales por todos lados, revoluciones y guerras, caos social, grandes terremotos y tsunamis... todo a una escala jamás vista en nuestra era "moderna".

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En Febrero del año anterior, sólo tres días después de que Laura Knight-Jadczyk publicara su libro sobre los ciclos naturales de las catástrofes cósmicas en la historia de la Tierra, Cometas y los Cuernos de Moisés, un enorme meteoro explotó en los cielos sobre Chelyabinsk, Rusia. Contrario a lo que se nos ha dicho a través de la ciencia oficial, cometas y enjambres de cometas han destruido civilizaciones a lo largo de la historia. No importa "el gran cometa" en sí, en cada caso fue la gran cantidad de pequeños escombros, los terremotos, tsunamis y volcanes que parecen coincidir con esos eventos, y finalmente, una "plaga" (posiblemente transportada por los meteoritos/cometas mismos) lo que constituyó una sentencia de muerte para las civilizaciones previas.

Luego, el último año, hubo al menos cuatro enormes bolas de fuego en los Estados Unidos de América similares a la de Chelyabinsk y reportadas por más de 4300 personas a lo largo de 18 estados.

Hacia fines de 2013 un evento como el de Chelyabinsk fue reportado por casi 1500 personas en 14 diferentes estados.

Eventos similares fueron reportados por todo el mundo a lo largo del 2013. Este es uno en Canadá que convirtió la noche en día el 23 de Noviembre de ese año:


Este fue visto el 15 de Abril en España:


Esta pequeña selección de eventos de bolas de fuego en el 2013, y los gráficos de más arriba revelan un claro mensaje, y uno no debe ser un genio para entenderlo: ¡los "dioses del cielo" están enojados!

¿A dónde nos conduce esto? Nadie lo sabe con seguridad, pero si nuestra verdadera historia nos muestra algo, es que cuando una civilización está completamente corrompida e infectada por psicópatas en el poder, como es el caso en el mundo de hoy, y cuando la gente sólo se sienta a esperar y permite que las cosas ocurran, nuestro entorno parece responder de un modo, como mínimo, desagradable.

¡Mantengan los ojos en el cielo!