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Siete de cada diez bares y restaurantes de Palencia secundan el paro de ayer. Cuenca y Las Palmas, los siguientes en cerrar.
Se veía venir. Primero fue un bar de Marbella el que se rebeló contra la ley antitabaco y dijo que iba a permitir fumar en su establecimiento, apenas un día después de que entrara en vigor la norma. Luego se sumó otro de Castellón, Y después, uno más en Valladolid, que consintió fumar a los clientes bajo el amparo de una sociedad gastronómica.

Y así, poco a poco, cada vez son más los bares, restaurantes y establecimientos de ocio los que se están movilizando en toda España para defender sus negocios. Todavía no ha pasado ni un mes desde que entrara en vigor la reforma y los hosteleros ya han tomado las calles, a pesar de que la ministra de Sanidad, Leire Pajín, haya asegurado que la normalidad está siendo la tónica general en la hostelería. Y nada más lejos de la realidad. Hace quince días cientos de hosteleros y fumadores vallisoletanos, convocados a través de internet, daban el primer toque de atención con una protesta en pleno centro de la capital vallisoletana. Y ayer, en Palencia, siete de cada diez bares y restaurantes de esta ciudad cerraban sus puertas, y cientos de palentinos se manifestaban en la Plaza Mayor de la ciudad para denunciar las pérdidas económicas que están sufriendo tras la aprobación de la Ley que prohibe fumar en sus negocios y pedir su modificación. Frases como «Zapatero negrero, tenías que ser hostelero. Si no fumamos, no recaudamos»; «yo pago mis impuestos y yo decido si se fuma»; o «no nos quedaremos de brazos cruzados mientras me arruino», se podían leer durante la protesta, que terminaba frente a las puertas de la Subdelegación del Gobierno.

Asociacionismo

Además, los hosteleros de la localidad burgalesa de Miranda de Ebro van a crear una asociación con la que pretenden planificar acciones conjuntas y coordinarse con otras de toda España para hacer frente a esta ley. Y en Burgos capital, la Federación de Hostelería está recogiendo miles de firmas con las que pedirán al Gobierno el fin de la prohibición total. Los hosteleros son partidarios de que haya espacios sin humos, pero exigen que mientras el tabaco sea legal se deje fumar a los clientes sin molestar a los no fumadores o los menores, como se ha hecho en otros países como Dinamarca, Francia o Suecia. Consideran que los bares y restaurantes no son servicios públicos sino negocios particulares, y que deben ser los propietarios los que decidan si se permite fumar.

De momento, la protesta y el paro de Palencia es la primera acción de este tipo que se lleva a cabo en España, y ya se han anunciado movilizaciones en Cuenca y Las Palmas para la semana que viene.