El mes pasado, en una tarea casi tan difícil como la búsqueda por parte de Diógenes de un hombre honesto, los EE.UU. supuestamente encontraron la asombrosa cifra de 60 "rebeldes moderados" en Siria a quienes entrenar en su programa intervencionista para derrocar al presidente sirio Bashar Al-Assad "guerra contra los terroristas islamistas". Este equipo altamente especializado de combatientes "moderados", entrenados por los EE.UU. en medio de miles de terroristas con motivaciones similares del Estado Islámico/al-Nusra/Ejército Sirio Libre, demostró su valor de forma inmediata al negarse a luchar contra el frente al-Nusra, afiliado a al-Qaeda en Siria, una vacilación peligrosa, ya que, posteriormente fueron atacados por combatientes de Al-Nusra de todos modos.
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Supuestos contratistas rusos en Siria.
Cuando la noticia acerca de la inutilidad del grupo llegó a Washington a principios de agosto, Obama entonces se empeñó en los ataques aéreos en Siria para defender a dichos "rebeldes", incluso de los "ataques" llevados a cabo por las autoridades legítimas en Siria. Los ataques aéreos comenzaron hace un par de semanas, lanzados desde bases de la OTAN en Turquía, abriendo un segundo frente de ataques aéreos contra Siria desde el norte, tras más de un año de ataques aéreos de la OTAN desde Iraq "contra objetivos del Estado Islámico [EI]" tanto en el sur de Irak como en la frontera sur de Siria. El feroz ataque con bombas a finales de julio en una reunión de la juventud política kurda en Suruc, al sur de Turquía - supuestamente llevado a cabo por el "EI" de Siria - un día antes de que la fuerza aérea de Turquía sumara a los bombardeos estadounidenses contra objetivos en el norte de Siria, es también muy sospechoso. Creo que podemos sugerir razonablemente que los opositores políticos internos fueron atacados por el régimen neo-otomanista de Erdogan, y sus muertes fueron utilizadas para justificar ataques aéreos transfronterizos contra los kurdos en el norte de Siria.

La perfidia de Turquía en todo esto necesita ser subrayada. El analista que escribe desde Siria, Thierry Meyssan, considera que la ruta alternativa del gasoducto ruso al Mediterráneo europeo (el llamado "Turkish Stream", firmado entre Putin y Erdogan en diciembre pasado) está en punto muerto. De hecho, Gazprom suspendió los contratos de construcción relacionados a principios de julio, antes de reducir a la mitad la capacidad de transporte de gas previsto en el acuerdo original. La postura oficial de Turquía con respecto a la secesión de Crimea a Rusia es que "nunca reconocerá su anexión a Rusia". Ankara también ha estado enviando préstamos enormes al régimen de Kiev y fue sede de una convención del grupo de presión tártaro de Crimea, al que asistió el ministro de Relaciones Exteriores de Kiev, y también ha estado reclamando a Rusia que "devuelva Crimea a Ucrania".

En un mundo más sano, no habría confusión en cuanto a lo que está sucediendo en y alrededor de Siria, porque la intervención militar sería llamada por lo que es. Cuando un país (y sus aliados) capacita a un grupo de combatientes en otro país bajo el pretexto de impedir que los terroristas que merodean en ese país se extiendan a otros países, pero siendo en realidad para hacer caer al gobierno de dicho país, se trata de un acto agresivo por las fuerzas de un Estado contra otro. El hecho de que EE.UU. diga que la "auto-defensa" de su grupo subversivo entrenado por extranjeros de la legítima defensa de Siria está justificada, no significa que sea así. Parafraseando a John Kerry, no puedes atacar a militares de un país con un falso pretexto creado... Bueno, en realidad, sí puedes: EE.UU. lo hace todo el tiempo.

Con su eufemismo típicamente diplomático, el Ministro de Relaciones Exteriores ruso, Lavrov, calificó al plan de Washington de "contraproducente". Señaló razonablemente la catástrofe humanitaria en Siria (causada por la intervención de Estados Unidos/OTAN) y pidió "el cese inmediato de la intervención externa" en la crisis. Por el contrario, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, con la bravuconería y arrogancia típicas de los estadounidenses, dijo que Siria "no debe interferir" con las operaciones de los "rebeldes" entrenados por Estados Unidos, y amenazó con que se tomarían "medidas adicionales" para "defenderlos".

A pesar de muchos meses de ataques aéreos (ostensiblemente dirigidos contra el Estado Islámico en Irak) las bandas merodeadoras de merodeadores aparentemente son aún tan numerosas como nunca antes. Los ataques aéreos, no sólo están matando a cientos de civiles, sino que están logrando que la gente local se vuelva en contra de EE.UU., a quien ven como que está actuando por motivos cuestionables. En otras palabras, muchos se están uniendo al EI en respuesta a mayores atrocidades estadounidenses en la región. Se podría decir, por supuesto, que esto sirve bastante bien a los intereses de Estados Unidos. Cuantos más combatientes del EI contra los que luchar, más justifican su argumento para la intervención militar posterior; más ataques aéreos, más matanzas, y la posibilidad de que tal vez, sólo tal vez, realmente tengan éxito en sus planes para derrocar a Assad y mantener a Irán y a Hezbolá a raya.

Mientras tanto, Rusia sigue haciendo lo que mejor sabe hacer: establecer relaciones económicas mutuamente beneficiosas con otras naciones soberanas (en lugar de trabajar para desestabilizar a través de la destrucción y el asesinato), tratar de resolver los problemas con la diplomacia, y proponer estrategias militares que respeten la soberanía de dichas naciones.

En 2007, Rusia firmó un acuerdo con Irán para suministrar sistemas S-300 de misiles defensivos tierra-aire de largo alcance. En 2010, Rusia incumplió el acuerdo, embargando voluntariamente la venta en línea con una prohibición internacional (léase, de Estados Unidos) de la venta de armas a Irán. Irán presentó una demanda en respuesta, pero el reciente acuerdo "nuclear", en el que Rusia tuvo un papel integral, ha cambiado la situación. Rusia e Irán han limado todas sus diferencias, con excepción de algunos detalles técnicos menores, e Irán debería ver la entrega de los S-300 a finales de este año.

El resultado neto de toda la violencia que hemos visto en el Medio Oriente desde el 11-S con el fin de contener a Irán (y mantener a Rusia fuera de la región) es que los dos países se han vuelto más cercanos. Los respectivos ministros de Relaciones Exteriores de las dos naciones se reunieron recientemente y manifestaron su posición unida en relación con Siria, y advirtiendo contra cualquier intento externo de dictar una "resolución". También hicieron planes para expandir el comercio, incluida la posibilidad de que Irán adquiera reactores nucleares fabricados en Rusia.

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Hay noticias similares de Egipto: en la reciente reunión de Putin con el presidente al-Sisi, el gobierno egipcio apoyó el plan de Rusia para crear una verdadera coalición contra el EI, compuesta por las fuerzas que realmente están luchando contra el EI: los iraquíes, los sirios y los kurdos (quienes han hecho un mejor trabajo que los "rebeldes" entrenados por Estados Unidos, los ataques aéreos ineficaces y contraproducentes y las entregas accidentales de recursos al EI desde el aire). Además, Egipto espera ser incluido en la zona de libre comercio de la Unión Económica Euroasiática (EAEU por sus siglas en inglés) en un futuro próximo, dejando de lado el dólar todo poderoso de Estados Unidos al facilitar el comercio entre Egipto y Rusia en sus respectivas monedas.

Las sanciones contra Rusia han beneficiado bastante a Egipto, abriendo oportunidades para incrementar el comercio de alimentos. Ah, y Egipto también está a la espera de algunas plantas de energía nuclear de fabricación rusa. Los "creadores de realidades" en Washington deben estar muy contentos de que la campaña sus sanciones anti-rusas hayan sido tan "exitosas": ¡Simplemente sigue haciendo que Rusia tenga más amigos que apoyan políticas que llevan hacia los resultados que las sanciones anti-rusas buscaban evitar que en el primer lugar!

Y ahora parece que Rusia se está moviendo más allá de la diplomacia y los acuerdos de comercio, al apoyo directo a Siria en su lucha contra los terroristas respaldados por el extranjero, que destruyen cada pedazo del país. Un periódico sirio, Al-Watan, dijo ayer que muchos "asesores militares rusos han llegado a Damasco" en las últimas semanas, y que Rusia ha comenzado a suministrar a Damasco de imágenes por satélite. Se rumorea (desde el Foro de Siria AlSouria.net, vinculado a la oposición) que "un equipo técnico de Rusia se había incorporado en las afueras de Latakia... para reforzar las líneas defensivas del régimen, ya que, el Ejército Islámico de la Conquista en la llanura cercana de Al-Ghab amenaza con avanzar sobre los centros de población de los alauitas", y que los asesores han propuesto construir una base militar allí.

Al-Watan informó también que los asesores "se dedicaron a reunir una gran cantidad de información que permitirá estudiar la posible instalación de fuerzas internacionales bajo el patrocinio de las Naciones Unidas", y añadió que el Kremlin "estudiará el lanzamiento potencial de una operación separada de Rusia, así como otra [operación] conjunta con la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, que se reunirá en [la capital] de Tayikistán, Dushanbe, el 15 de septiembre".

Poco después de la decisión de Estados Unidos para "defender" a sus rebeldes mediante el bombardeo a Siria, el 4 de agosto, el jefe de Tropas Aerotransportadas de Rusia, el coronel general Vladimir Shamanov, declaró que estaba dispuesto a desplegar fuerzas antiterroristas de élite en misiones en Siria. Dmitry Peskov, secretario de prensa de Putin, negó que Damasco hubiera pedido tropas. ¿Tal vez la declaración del coronel general Shamanov era un mensaje de la buena voluntad de Rusia para concederlo en el caso de que Damasco lo pidiera? Después de todo, Rusia ha estado suministrando apoyo financiero y diplomático a Damasco desde que se inició la operación de cambio de régimen en 2011, y recientemente firmó un acuerdo para proveer a la Fuerza Aérea de Siria aviones de combate avanzados MiG-29M y MiG-31.

En una entrevista con al-Manar TV, de sede libanesa, el pasado martes, el presidente al-Assad dijo lo siguiente:
El Presidente afirmó que Rusia no apoya a individuos o a un presidente específico, diciendo que esto sería inaceptable y constituiría una injerencia en los asuntos internos; en lugar de eso, Rusia apoya principios específicos, que son la soberanía del Estado y el pueblo.

Con respecto a los esfuerzos rusos, ahora que Ginebra 3 se avecina, el presidente al-Assad dijo:
"Tenemos una gran confianza en los rusos, y ellos han demostrado a lo largo de esta crisis desde hace cuatro años que son honestos y transparentes con nosotros en las relaciones y que son gente con principios. Estos son puntos importantes. Por lo tanto, cuando ellos se reúnen con varias partes, no nos sentimos preocupados de que estas partes podrían distorsionar la verdadera imagen de los rusos. Los rusos tienen estrechas relaciones con Siria y son capaces de enterarse de todo lo que está sucediendo exactamente. Creemos que el objetivo de los rusos es traer a los diferentes bandos políticos hacia el diálogo para cortar las llamadas a la guerra.

"Este es el objetivo, pero al final no habrá un acuerdo sobre nada a menos que nosotros los sirios nos sentemos juntos y tengamos un diálogo entre todos. No van a ser los rusos quienes impongan alguna solución, así que les animamos a reunirse con todas las fuerzas y estamos aliviados cuando un funcionario ruso se reúne con cualquier figura, sin excepción".
Pase lo que pase, no parece que Rusia dará marcha atrás en su fidelidad a los principios de la soberanía y la cooperación internacional. Sean cuales sean las descabelladas locura que se le ocurran a Occidente (ya sea directamente en contra de Rusia, o por medio de sus títeres en Ucrania, o en el Oriente Medio, el Cáucaso, Asia Central o en otros lugares), hasta ahora Rusia ha respondido con elegancia y de manera razonable. Tal como un niño de seis años atrapado por su propio conjunto contradictorio de mentiras, Occidente está en un aprieto en lo que respecta a Siria y el EI (por no hablar de Ucrania). Ellos no pueden mantener razonablemente el pretexto de que quieren destruir al EI al mismo tiempo que niegan la propuesta de Rusia para crear una coalición real de esas naciones que en realidad sufren de la depravación del EI. Alguien tiene que ceder.