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La pequeña ciudad Pont Saint Esprit del sureste francés, fue sujeta a un experimento de armas biológicas de la CIA en 1951.
El canal de TV francés, France 3, transmitió recientemente un documental que abarca un episodio interesante en la larga historia de abusos de la CIA sobre civiles inocentes. Aunque el incidente y su contexto son altamente perturbadores, este documental es prueba de la persistencia de un selecto grupo de investigadores cuyos hallazgos están llegando a un público más amplio.

El documental se centra en un caso de "intoxicación masiva" de 1951 en la localidad francesa de Pont Saint Esprit. Durante una semana en agosto de ese año, cientos de residentes sufrieron de un aparente ataque de psicosis que incluía alucinaciones. Como resultado, siete personas murieron (dos por suicidio) y a otras sesenta las internaron en hospitales psiquiátricos. Apenas un mes después de los hechos, el British Medical Journal trató de explicarlo como un caso de pan envenenado por el cornezuelo de centeno (un moho psicodélico). Sin embargo, el periodista de investigación Hank P. Albarelli Jr. ha argumentado convincentemente en los últimos años que esto era en realidad un experimento llevado a cabo conjuntamente por la CIA y el ejército de Estados Unidos, que implicó el uso deliberado del LSD u otra sustancia psicotrópica similar.


Las escenas de pesadilla de esa semana que comenzó el 17 de agosto de 1951 se describieron así:
Un periódico francés en el momento del bizarro incidente escribió: "No es ni Shakespeare ni Edgar [Allen] Poe. Es, por desgracia, la triste realidad alrededor de Pont Saint Esprit y de sus inmediaciones, donde se están dando escenas terribles de alucinaciones. Son escenas que parecen sacadas de la Edad Media, escenas de horror y sufrimiento, llenas de sombras siniestras." Un breve artículo de la revista TIME, y luego una importante revista de noticias de Estados Unidos, con vínculos muy estrechos con la CIA, declararon: "De entre los afectados, el delirio sobresalió: los pacientes se revolcaban salvajemente en sus camas, gritando que flores rojas florecían de sus cuerpos." Otros diarios que convergieron en la escena describieron que las personas saltaban desde las azoteas, las mujeres y hombres se quitaban la ropa y corrían por las calles desnudos y los niños se quejaban de que sus estómagos estaban infestados con rollos de serpientes.
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Durante 7 décadas, el gobierno francés siguió dando la explicación del "pan mohoso"
La explicación del moho cornezuelo se basó en gran medida en los resultados de los bioquímicos que llegaron de la aledaña compañía química Sandoz en Basilea, Suiza. Da la casualidad que uno de ellos era nada menos que Albert Hofmann, el hombre al que se le atribuyó la síntesis de la molécula de LSD por primera vez en 1938. De acuerdo con el documental de France 3, Hofmann inicialmente identificó que la causa de la locura de los pobladores era por el LSD, aunque más tarde se retractó de su declaración, probablemente cuando se dio cuenta de que su comentario lo implicaba tanto a él mismo como a la empresa para la que trabajaba. En ese entonces, no más de una docena de científicos sabían de la existencia del LSD. Igualmente interesante es que, con el desconocimiento de las autoridades francesas, Sandoz secretamente suministraba LSD a la CIA. El objetivo era explorar posibles usos defensivos y ofensivos del LSD, lo que incluía la experimentación secreta en los EE.UU. y en Europa.

La muerte de Frank Olson

Según Albarelli,
[E]l brote en Pont St. Esprit en realidad había sido producido por un experimento ultra secreto del ejército y la CIA como parte del Proyecto MK/NAOMI, un proyecto adjunto a los otros proyectos ultra secretos Artichoke y MK/ULTRA de la CIA. De hecho, la misma unidad que el Dr. Frank Olson dirigió, la división de operaciones especiales en Fort Detrick, supervisó el experimento en Francia.
Aquí vemos una conexión interesante. El Dr. Frank Olson fue un bacteriólogo del centro ultra secreto de guerra biológica del ejército estadounidense en Fort Detrick, Maryland. Murió al caer del décimo piso a través de la ventana del hotel en Nueva York en 1953. Un suicidio según la policía, aunque siempre se ha sospechado que esa muerte ha sido un asesinato.

Frank Olson

Frank Olson
Nueve días antes de la caída, el infame jefe de Olson, Sidney Gottlieb (director del MK-ULTRA) y su adjunto Robert Lashbrook llevaron a Olson y a varios colegas de la CIA a un retiro en un albergue en Deep Creek Lake, Maryland, y adulteraron sus bebidas con LSD. Supuestamente, Olson había expresado sus escrúpulos morales sobre la naturaleza de su trabajo y la intención de dejar de fumar. Gottlieb supuestamente se preocupó por esto. Es de suponer que la intención era interrogar a Olson bajo la influencia de la droga y/o empujarlo a un punto de quiebre psicológico. Al regresar del albergue, le dijo a su esposa Alice que había hecho "un terrible error", aunque no dio ningún detalle.

Olson solicitó formalmente que lo sacaran del programa de guerra biológica, una semana después del retiro en Deep Creek Lake. En vez de eso, la CIA le pidió ver a un médico en la ciudad de Nueva York ya que él estaba sufriendo una crisis nerviosa. El médico, Harold Abramson, era en realidad un alergólogo, quien recomendó que internaran a Olson en una hospital psiquiátrico. En su última noche en la ciudad, él "saltó" de la ventana del Hotel Statler, y al parecer, se estrelló con la ventana en el proceso, ya que estaba cerrada. Hay que agregar a este extraño detalle que, al entrar en la habitación de Olson, el gerente en turno nocturno del hotel y la policía encontraron a nada menos que a Robert Lashbrook sentado en el inodoro con la cabeza entre las manos.

Armand Pastore, el gerente del hotel, preguntó a la telefonista en la recepción si había escuchado por casualidad alguna llamada de esa habitación.
Dos, ella dijo. En una, una voz dijo: "Lo perdimos." La voz en el otro lado de la línea respondió: "Qué lástima." Lashbrook admitió haber hecho dos llamadas, pero niega haber dicho algo como eso.
Este fue un diálogo extrañamente casual sobre un suicidio supuestamente inesperado e impresionante de un colega.

En 1994, el hijo de Frank, Eric, pidió que exhumaran a su padre. Se realizó una segunda autopsia, en la cual se descubrió un gran hematoma en el lado izquierdo de la frente de Olson y una lesión grande en el pecho. La mayor parte del equipo que realizó la autopsia concluyó que estas lesiones no ocurrieron durante la caída, sino con antelación en la habitación. Esto parece ser compatible con el testimonio de Pastore acerca de que vió a Olson en el pavimento, aún con vida, con su cuerpo boca arriba.

La casa del terror

Desde Pont Saint Esprit al LSD, con Albert Hofmann y Frank Olson, hasta la CIA, con Sidney Gottlieb y el MK-ULTRA.

Donald Ewen Cameron

El psicópata Dr. Donald Ewen Cameron
En 1974, el New York Times reveló que el MK-Ultra era un programa de control mental de la CIA. Como reacción ante la noticia, el Congreso de Estados Unidos estableció una comisión para investigar las actividades de la CIA, pero para ese entonces la agencia ya había destruido la mayor parte de la documentación pública sobre el programa, por lo tanto, la mayor parte de la misma quedó clasificada. Sin embargo, lo que sí sabemos es que las técnicas del MK-Ultra incluían el uso de drogas, hipnosis, la privación sensorial, el abuso verbal y sexual y la tortura. El MK-ULTRA se terminó oficialmente en 1973, aunque programas similares evidentemente han continuado en secreto, como se puede deducir de las llamadas "técnicas mejoradas de interrogación" que se han utilizado más recientemente en el contexto de la guerra contra el terrorismo. En su entrevista con RT, Albarelli, menciona tanto a Dick Cheney como a Donald Rumsfeld como partícipes del encubrimiento del caso Olson.

Para ilustrar de qué se trata la investigación del control mental, consideremos el subproyecto 68 de MK-ULTRA.

Durante los años 1950 y 60, la CIA financió al Dr. Donald Ewen Cameron, director del Instituto Conmemorativo Allan en el hospital Royal Victoria de la Universidad McGill en Montreal. Aparentemente, el Dr. Cameron estaba ocupado con el intento de "curar" las enfermedades mentales mediante la "remodelación" del comportamiento anormal. En realidad, la CIA no estaba interesada en curar algo. Ellos entendían bien que los métodos del Dr. Cameron podrían resultar útiles en la desintegración y la remodelación de la personalidad de un sujeto. Siendo justos, tampoco el Dr. Cameron parecía muy interesado en la recuperación de sus pacientes. Este auténtico científico loco fue descrito como "despiadado, resuelto, agresivo y dominante... Él no parecía tener la capacidad de empatizar profundamente con sus problemas o sus situaciones [de los pacientes]."

Su "terapia" consistía en técnicas que equivalen a la tortura:
Paso 1: Para prepararlos para el tratamiento de desintegración, se pone a los pacientes en un estado de sueño prolongado durante unos diez días con diversas drogas, después del cual experimentan una terapia de electroshock invasiva que dura alrededor de 15 días. Pero los pacientes no siempre están preparados para la remodelación y a veces Cameron también utiliza formas extremas de privación sensorial.

Cameron describió la experiencia: "no sólo hay una pérdida de la imagen de espacio-tiempo, sino también hay una pérdida de todo sentimiento que no debe faltar... en formas más avanzadas [el paciente] puede ser incapaz de caminar sin ayuda, de alimentarse y puede mostrar doble incontinencia [orinar y defecar sin control - NdT]."

Paso 2: Después del período de preparación y desintegración sigue el proceso de "entrenamiento psíquico" o remodelación, en la que Cameron reproduciría mensajes grabados a sus pacientes. Él alternaba entre mensajes negativos sobre las vidas y personalidades de los pacientes con otros positivos; estos mensajes podrían repetirse hasta medio millón de veces.
En 1963, la CIA compiló el trabajo del Dr. Cameron en el Manual interrogatorio de contrainteligencia Kubark - un manual de tortura. ¿Es coincidencia que durante la ocupación en Irak, los iraquíes en las prisiones de Estados Unidos y en la bahía de Guantánamo fueran desintegrados con música ruidosa o molesta (como con "Te quiero" del dinosaurio morado Barney o la de Metallica, "Enter Sandman") reproduciéndose repetidamente por varias horas?

Igualmente escalofriante es el trabajo del Dr. José Delgado. Delgado fue financiado con becas de la Oficina de Investigación Naval, del Laboratorio de Investigación de medicina aeronáutica de la Fuerza Aérea y de la Fundación de Salud Pública de Boston. Sólo un rápido vistazo a las ideas que motivaban a este monstruo es horripilante:
Doctor José Delgado: "El hombre no tiene el derecho a desarrollar su propia mente." (Congressional Record, New York Times)

"Necesitamos un programa de psicocirugía para el control político de nuestra sociedad. El objetivo es el control físico de la mente. Todo el que se desvíe de la norma dada puede ser mutilado quirúrgicamente."

"El individuo puede pensar que la realidad más importante es su propia existencia, pero esto es sólo su punto de vista personal. Esto carece de perspectiva histórica."

"El hombre no tiene derecho a desarrollar su propia mente. Esta clase de orientación liberal tiene un gran atractivo. Debemos controlar eléctricamente al cerebro. Algún día los ejércitos y generales serán controlados por la estimulación eléctrica del cerebro."

Estos fueron los comentarios del Dr. José Delgado tal y como aparecieron en la edición del 24 de febrero de 1974 del Congressional Record, No. 262E, vol. 118.
Tan loco como suena, Delgado hizo un verdadero progreso hacia el logro de su objetivo. En el siguiente video (en inglés) podemos ver cómo un toro, que se preparaba para embestir, se detiene con sólo pulsar un botón en un dispositivo de control remoto:


Otros programas relacionados con el MK-ULTRA incluyen el proyecto Paperclip, que fue diseñado para "contrabandear" a científicos nazis (algunos de los cuales estaban llevando a cabo experimentos con seres humanos en los campos de concentración) a los EE.UU., para dejarlos continuar su investigación sin ser molestados, bajo el auspicio de un nuevo jefe.

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¿Había algún fundamento para tal locura? Para el momento en que el movimiento "flower power" [Poder de la Flor - NdE] floreció en los EE.UU., la CIA había vendido esta arma biológica a la población como una "droga recreativa de expansión mental", justo a tiempo para frenar las corrientes revolucionarias durante los años de la guerra de Vietnam y el movimiento en defensa de los derechos civiles.
El proyecto Artichoke, antes conocido como proyecto Bluebird, trató de "hacerse con el control de un individuo hasta el punto en que haría nuestra voluntad [la de los "programadores" - NdE] en contra de la suya [la del "programado" - NdE] e inclusive en contra de las leyes fundamentales de la naturaleza, como el instinto de conservación", también conocido como el "candidato manchuriano" o asesino con la mente programada. Se ha afirmado que tales proyectos de la CIA fueron obras de "unas cuantas manzanas podridas" y que nunca tuvieron éxito en la creación de este tipo de esclavos mentalmente controlados. Sin embargo, hay evidencia que sugiere lo contrario. Por ejemplo, Sirhan Sirhan, el asesino de Robert F. Kennedy, sigue afirmando, a día de hoy, que no puede recordar lo que hizo, y de acuerdo con los profesionales que lo han examinado, él está siendo sincero. Para una visión entretenida de la realidad aparente (y fácil de lograr) del control mental, recomiendo el "experimento" del popular hipnotizador británico Derren Brown en el que hipnotiza a alguien para que se convierta en un asesino. Y a menos que concluyas que el sujeto de Brown es un actor pagado, ¡la técnica funciona y con relativa facilidad!

Por supuesto, la experimentación humana no era exclusiva de la CIA. El coronel del ejército de Estados Unidos y el psiquiatra James S. Ketchum trabajaban para el ejército en Edgewood Arsenal en la bahía de Chesapeake entre el 1956 y 1976. Su área de investigación era la guerra psicoquímica; el objetivo, en palabras de un oficial de alto rango, era producir un "mal funcionamiento selectivo de la máquina humana." Probó drogas en cientos de "voluntarios" militares - si se les puede llamar así dado que fueron mal informados rutinariamente sobre los riesgos que implicaban.

Otros experimentos incluyen aquellos realizados sobre civiles inocentes específicos. La lista es larga y probablemente hay varios de los cuales nunca sabremos. Algunos ejemplos son:
[E]n 1950, para simular la guerra bacteriológica, dos aviones volaron sobre San Francisco y esparcieron una gran cantidad de polvo que contenía la bacteria Serratia marcescens, causando que muchos residentes contrajeran neumonía y murieran. Estos experimentos con la bacteria Serratia marcescens continuaron hasta 1969.

En 1955 en Florida, cerca de la bahía de Tampa, la bacteria Bordetella pertussis fue esparcida, lo que provocó inmediatamente una epidemia masiva de la enfermedad. Al menos 12 personas murieron.

En 1956 y 1957 en Georgia y en Florida, la CIA implementó otra operación secreta, en la que fueron liberados millones de mosquitos infectados con fiebre amarilla y dengue.
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La filosofía de la CIA: "No es nada personal, sabes, es sólo que somos dueños de este país, lo que significa que todos ustedes son nuestra propiedad, y lo que hacemos con ustedes, no es de su maldito interés.”
Desde 1963 hasta 1969 dentro del proyecto Peligros y Defensa a bordo [SHAD por sus siglas en inglés - NdT] varios tipos de armas bacteriológicas y químicas fueron liberadas en los buques de la armada estadounidense, y las tripulaciones no sospecharon nada cuando empezaron a ser inundadas con sarín, gas VX y sales de cadmio.

A finales de 1960, durante otra operación secreta de inteligencia de Estados Unidos, llamada "Estudio de la vulnerabilidad de los pasajeros del metro ante un ataque encubierto con agentes biológicos", liberaron Bacillus subtilis en el metro en Nueva York y Chicago.

Una investigación médica secreta del gobierno de los Estados Unidos sobre los habitantes de las Islas Marshall - el "Proyecto 4.1" también es bien conocido: durante el experimento la gente fue expuesta a la radiación después de las pruebas nucleares en el atolón Bikini el 1ro de marzo de 1954. Como resultado de la contaminación radiactiva, en los primeros cinco años después de las pruebas, se duplicó en las mujeres el número de abortos involuntarios y mortinatos, y muchos de los recién nacidos que sobrevivieron pronto desarrollaron cáncer.

Otro más, posiblemente el experimento biomédico más infame de la historia estadounidense sobre los residentes de los Estados Unidos podría ser el estudio de la sífilis en la ciudad de Tuskegee, Alabama, que duró desde 1932 hasta 1972 y se llevó a cabo bajo los auspicios del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos y fue diseñado para investigar todas las etapas de la sífilis en los afroamericanos. Durante este "estudio", los científicos estadounidenses ocultaron a los sujetos la existencia de la penicilina, y continuaron probando materiales experimentales, aparentemente en búsqueda de medicina. Como resultado, muchas personas fueron afectadas, algunos murieron de sífilis e infectaron a sus esposas e hijos.
Recientemente, el gobierno de Estados Unidos se vio obligado a pedir disculpas por un "estudio de investigación" de 1946 a 1948 en el que gente de Guatemala fue infectada deliberadamente con enfermedades de transmisión sexual por el Servicio de Salud Pública de Estados Unidos (vídeo en inglés):


Uno se pregunta qué otras disculpas el público podría recibir en sesenta o setenta años, cuando ya a nadie le importe.

Una nota sobre los desacreditadores

Al investigar sobre los fundamentos del documental de France 3 sobre Pont Saint Esprit, me encontré con un sitio web que "desacreditaba" la afirmación de que la CIA difundió deliberadamente la tos ferina en Florida en 1955. El autor de la página estaba inconforme con la entrada de Wikipedia sobre la experimentación humana porque presenta tres referencias del supuesto incidente en bahía de Tampa, y dos de ellas repiten la aseveración sin especificar una fuente adicional, mientras que la tercera se refiere al artículo siguiente de 1979:

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© UPI
San Francisco Chronicle, 17 de diciembre de 1979, p.5
Nuestro desacreditador dice:
Así que toda la historia parece estar basada en una campaña de propaganda por la Iglesia de la Cienciología. Ni siquiera afirman tener alguna evidencia directa de que algo fue esparcido, solamente algunos reportes de una cantidad desconocida de bacterias, y un montón de cosas no relacionadas como jaulas de animales. Se dieron cuenta que este fue un año en que los casos de tos ferina fueron más altos que el año pasado, así que trataron de crear una pintura con esos elementos.

Entonces no hay realmente evidencia de lo que pasó, o no pasó. Pero de ninguna manera está tan claro como afirman las referencias de Wikipedia.
La primera oración es irracionalmente despectiva. Para los fines de encontrarnos con la verdad más probable de este caso, es irrelevante si las personas que robaron los documentos (y que fueron condenadas por ello) eran cienciólogos o si planearon usarlos para una "campaña de propaganda".

Aprendemos del artículo de UPI que los cienciólogos tenían cuatro pistas sólidas: 1) un aumento dramático en los casos de tos ferina en Florida durante ese año, 2) documentos que prueban que la CIA compró bacterias de tos ferina poco antes del brote, 3) recibos de equipos y animales consistentes con un experimento de campo para difundir un agente biológico, y 4) la evidencia de actividades relacionadas con el MK-ULTRA de la CIA en Florida entre 1953 y 1955. Conociendo lo que sabemos de la historia de la CIA, por lo tanto, es perfectamente razonable que los cienciólogos afirmaran que "si bien no se ha encontrado un vínculo causal directo en el material fuertemente censurado de la CIA, hay una coincidencia inquietante entre las actividades citadas en el documento y el fuerte brote de tos ferina que reclamó 12 vidas ese año en Florida".

Para cualquier persona que quiera conocer la verdad, esta evidencia y la acción de atar cabos hacen que la criminalidad de la CIA sea lo suficientemente probable para que nos haga querer llegar hasta el fondo, para encontrar alguna confirmación si es posible, o para explorar casos similares que nos ayuden a entender el panorama. Si nuestro anterior "detractor" hubiera estado interesado en la verdad o poseyera un punto de vista imparcial, él hubiera admitido que el caso de la tos ferina, aunque sólo con el artículo de UPI no es suficiente, es ciertamente posible e incluso probable dado el contexto más amplio. Él también podría haber tratado de aclarar por qué las otras dos referencias no parecen ofrecer una fuente adecuada, ya sea mediante la reexaminación de los textos o contactando a los autores, o podría haber consultado fuentes alternativas de su elección.

El problema con los detractores es que no están realmente interesados en llegar al fondo de las cosas. Su objetivo es sólo "desacreditar" y no lo ocultan (nótese el nombre del sitio: Metabunk.org), así que se satisfacen a sí mismos seleccionando los casos individuales, aislados y afirmando que no hay "ninguna evidencia directa", por lo tanto, "ganan la discusión" y lo que eso sugiere es que todo el tema es simplemente pensamiento paranoico. Al hacerlo, ignoran la evidencia acumulada de cientos de casos y el hecho de que el objeto de estudio, por su propia naturaleza, hace que sea poco probable encontrar una "evidencia directa" - aunque tales pruebas aparecen de vez en cuando. Recuerde que la CIA trabaja en secreto y está muy motivada a mantener las cosas de esa manera. Por esta razón, el hecho de que tanto material haya salido a la luz debería darnos una pista sobre lo que realmente sucede detrás de la escena.

La información está fácilmente disponible

La dificultad de escribir este artículo consistió en leer artículos y ver vídeos sobre el comportamiento humano increíblemente sádico y poco ético. Es difícil para mí imaginar crímenes más horripilantes que los expuestos anteriormente. La buena noticia es que la búsqueda de la información fue relativamente simple. Es alentador que los programas de TV convencionales estén tomando cada vez más interés en mirar las investigaciones y llevarlas a una audiencia pública. ¿Cómo se supone que vamos a exigir justicia y prevención de horrores futuros si ni siquiera sabemos que existen?

El documental de France 3 puede ser visto aquí (en francés):


También podría estar interesado en este programa de National Geographic (en inglés):


Asegúrese de no perderse la entrevista de Sott Talk Radio con el Dr. Colin Ross (en inglés. Vea aquí la transcripción):


Y la entrevista de Sott Talk Radio con Hank P. Albarelli Jr. (en inglés. Aquí se encuentra la transcripción):