El tema de la creciente resistencia de las bacterias ante los antibióticos, hace años anunciada por los médicos, poco a poco gana terreno en el ambiente mediático. Pues, ya imaginan las consecuencias de un mundo de superbacterias invencibles.
Desde el descubrimiento de la penicilina en 1928, los antibióticos han mejorado la existencia del hombre e incrementado la expectativa de vida de las personas. Sin embargo, el uso frecuente de estos medicamentos está disminuyendo su efectividad, lo que podría tener consecuencias nefastas para la humanidad.

A pesar de que la función de los antibióticos es combatir las infecciones bacterianas, son recetados en muchos casos para combatir enfermedades virales. El efecto en esos casos es nulo, pero el uso de los antibióticos permite a las bacterias hacerse más fuertes y resistentes a estos medicamentos. Las consecuencias de este uso indebido de los antibióticos podría cambiar el futuro de la humanidad para siempre, informa el portal ruso PopMech.

Estas son algunas de esas posibles consecuencias.

Infecciones bacterianas incurables

Terribles enfermedades como la meningitis, la tuberculosis, enfermedad de Lyme y las infecciones de oído volverán a hacer estragos en el hombre. Recuperarse de una enfermedad de este tipo se convertirá en un proceso largo y doloroso, que en algunos casos podría acabar con la muerte del paciente.

Enfermedades oncológicas intratables

Los tres métodos para luchar con las enfermedades oncológicas —la cirugía, la quimioterapia y la irradiación— pueden causar enfermedades infecciosas que, sin antibióticos, serán incurables. Así, el riesgo de someterse a estos tratamientos será demasiado alto.


El fin de la cirugía y los trasplantes

Las cirugías y los trasplantes en un mundo sin antibióticos serán imposibles por el alto riesgo de contraer una enfermedad infecciosa. Además, en el caso de los trasplantes, los antibióticos son una parte de importante del tratamiento que posibilita que las personas "acepten" el nuevo órgano.

Embarazos más peligrosos

El riesgo de muerte durante el parto en un mundo sin antibióticos se incrementará unas 41 veces. Esto conllevará a una caída demográfica, pues las mujeres lo pensarán dos veces antes de tomar la decisión de tener un hijo.

Un mundo más peligroso...

En un mundo sin antibióticos, cualquier herida puede ser fatal, ya sea causada por un accidente en automóvil, una caída o una pelea. Además, los tatuajes y las operaciones estéticas se harán mucho más peligrosos, de nuevo por la posibilidad de una infección bacteriana, por lo que perderán su popularidad incluso entre las personas más arriesgadas.

...¿y los vegetarianos?

Actualmente no solo las personas son tratadas con antibióticos. Muchas enfermedades que afectan al ganado y a otros animales son tratadas con antibióticos. En caso de que sea imposible "curar" a los animales que terminan en nuestras mesas, tendremos que inclinarnos por comer más frutas y vegetales.


Una crisis económica y solo un ganador

El triunfo de las superbacterias sobre los antibióticos llevará a millones de personas a la pobreza absoluta. La capacidad de trabajo de las personas disminuirá, el sistema de salud de muchos países colapsará y los sistemas económicos se verán terriblemente afectados.

Uno de los pocos negocios que "prosperará" en un mundo así, será el de los preservativos. La mayoría de las enfermedades sexuales es tratada con antibióticos y de no existir, la única protección disponible serán los preservativos.

Pero, ¿es esto posible?

Sí. Las bacterias inmunes a la mayoría de antibióticos, también conocidas como superbacterias, ya se encuentran entre nosotros. En Canadá, por ejemplo, uno de cada doce pacientes en los hospitales ha sido infectado por una superbacteria. En EEUU, anualmente se registran más de 2 millones de infecciones de este tipo, de las cuales 23.000 terminan con la muerte del paciente.

Según algunos especialistas, esto es solo el inicio y para 2050 las superbacterias "matarán" a más personas que el cáncer.

¿Y es posible evitarlo?

Probablemente. Por ahora es vital que las personas tomen antibióticos solo cuando sea necesario para frenar el desarrollo de la resistencia. El segundo frente de batalla sería la creación de nuevos fármacos, que actualmente se ve superada por la velocidad de mutaciones de su rival.

En general, es posible que con un esfuerzo común, la humanidad le gane la batalla a las superbacterias y escape de un futuro oscuro y funesto.