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© AfpUn rebelde libio, en las afueras de Ajdabiya.
Seis días después del inicio de la operación internacional sobre Libia, los países miembros de la OTAN han llegado a un acuerdo a última hora de este jueves para tomar el mando de la intervención militar contra las fuerzas de Gadafi, que hasta ahora dirigen EEUU, Francia y el Reino Unido. Sin embargo, la OTAN sólo controlará que se cumpla la zona de exclusión aérea sobre cielo libio, según aseguró su secretario general, Anders Fogh Rasmussen.

Según dijo, el mandato de la alianza no irá más allá, si bien la OTAN también podrá actuar en defensa propia. "Actuamos en el marco de un amplio esfuerzo internacional para proteger a los civiles contra el régimen de Gadafi", prosiguió. "En estos momentos, todavía habrá una operación de la coalición y una operación de la OTAN", dijo, añadiendo que las conversaciones continuaban. De hecho, el secretario general ha precisado que la OTAN todavía está considerando si tomar una "responsabilidad más amplia".

Con esta fórmula, la alianza atlántica parece salvar las reticencias de Turquía, que ha sido muy crítica con los bombardeos de los aliados y que quería que se evitasen los bombardeos contra blancos terrestres. La decisión de la OTAN ha sido respaldada de forma unánime por los miembros de la Unión Europea, a pesar de las divisiones internas sobre el papel de la OTAN y el escepticismo declarado de Alemania.

El presidente francés, Nicolás Sarkozy, ha ido más lejos en su declaración y ha asegurado que la coordinación de la intervención militar en Libia debe "ser eminentemente política", incluso si esta "recae sobre la maquinaria de la alianza". También la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, ha apoyado el nuevo papel de la OTAN, al considerar que está "bien dotada" para desempeñarlo.

"Hoy hemos acordado junto con nuestros socios transferir el control de la zona de exclusión aérea sobre Libia a la OTAN y los 28 aliados han autorizado también a los líderes militares la elaboración de un plan operativo para que la Alianza asuma la misión más amplia de protección de los civiles bajo la resolución 1973", del Consejo de Seguridad de la ONU, ha dicho.

El acuerdo de Turquía

Unas horas antes de la comparecencia de Rasmussen, el ministro de Exteriores de Turquía, Ahmet Davutoglu, avanzó que habían alcanzado un principio de acuerdo, tras hablar por teleconferencia son sus homólogos Hillary Clinton (EEUU), Alain Juppé (Francia) y William Hague (Reino Unido).

"La coalición constituida tras la reunión de París va a abandonar su misión lo más rápido posible y confiar la operación en su conjunto a la OTAN con un sistema de mando único", declaró el jefe de la diplomacia turca, citado por la agencia de prensa Anatolie, en respuesta a las preguntas de los periodistas en Ankara.

"Los países de la OTAN están de acuerdo para lanzar [el proceso] que va a permitirles tomar el relevo de la coalición el lunes o el martes", precisó una fuente diplomática de la Alianza Atlántica en Bruselas, citada por AFP. Fuentes estadounidenses citadas por el New York Times han expresado su confianza en que Washington pueda pasar el mando militar de la misión en días. El acuerdo contempla, según estas fuentes, separar el liderazgo político y militar de la operación.

Mando militar y político separados

Según París -otro de los más reticentes a ceder el mando al organismo-, el compromiso prevé que la alianza tenga el control de la parte estrictamente militar. "La estructura de mando de la OTAN se utilizará para llevar a cabo las operaciones previstas por la resolución de Naciones Unidas, es decir, la zona de exclusión aérea y la protección de la población", ha precisado el Elíseo en un comunicado.

El modelo sería similar al de Afganistán, según el New York Times, donde las tropas de la ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad) están coordinadas y comandadas a través de las estructuras militares de la OTAN.

El liderazgo político estaría en manos de un "grupo de contacto" que "reunirá a los Estados que participan" en la operación militar sobre Libia, aclaró una fuente diplomática. El grupo incluirá además a los países árabes, la Liga Árabe y la Unión Africana. "Francia ha conseguido la creación de un comité de liderazgo político", señalaba el comunicado de la presidencia gala. Su primera reunión está prevista este martes en Londres.

Sin embargo, las reuniones de los embajadores de los 28 países miembros se han prolongado en Bruselas hasta bien entrada la noche. Turquía -que no fue invitada a la reunión de París- seguía descontenta con las reglas de funcionamiento previstas para la zona de exclusión aérea sobre el cielo libio, insistiendo en que se evitasen los bombardeos contra blancos terrestres, según un alto diplomático.

Según una fuente diplomática, el compromiso podía arreglarse con una fórmula que permitiese que "los países que deseen llevar a cabo ataques sobre Libia lo hagan y aquellos opuestos, no". Los primeros se encargarían de una zona de exclusión aérea amplia, donde se autorizarían los bombardeos sobre blancos terrestres (bases, tanques y artillería de Gadafi...), denominada 'No fly zone plus'. Los segundos serían responsables únicamente de la vigilancia aérea y de las baterías de defensa antiaérea.

Siete días de reuniones

Los representantes de los estados miembros de la OTAN han negociado en Bruselas durante siete días para intentar ponerse de acuerdo sobre el papel exacto del organismo. Hasta este jueves, sólo habían logrado un acuerdo para vigilar las costas libias contra el tráfico de armas y mercenarios.

Numerosos países insistían en que la alianza tomase totalmente la dirección de las operaciones. Sin embargo, Francia -temerosa de enfadar a los países árabes- era reticente. El martes, Washington (deseoso de ceder el mando de la intervención) dijo que su presidente, Barack Obama, había hablado con su homólogo galo, Nicolas Sarkozy, y habían acordado que la OTAN tendría un "papel clave".

Sin embargo, el miércoles la reunión de los países miembros no llegó a ningún acuerdo, fundamentalmente por las reticencias de Turquía, que había sido muy crítica con los ataques que la coalición. "Las demandas e inquietudes de Turquía han sido escuchadas", ha dicho este jueves el ministro Davutoglu.

Sus declaraciones se han producido, precisamente después de que el parlamento turco diese luz verde a la participación de Turquía en las operaciones en Libia, consistente en cuatro fragatas, un buque de apoyo y un submarino bajo mando de la OTAN para asegurar que se respeta el embargo de armas impuesto a Libia.