El expresidente de Ucrania, Leonid Kravchuk, ha desvelado la estrategia que utilizó Kiev en 1991 para ganarle la partida a Moscú y conservar la soberanía sobre Crimea.

"Todo el tiempo estuvimos tratando de alcanzar la responsabilidad solidaria. Precisamente este enfoque, relacionado con la responsabilidad solidaria y el diálogo constructivo con Rusia, favoreció el engaño", dijo el exmandatario a los periodistas del medio ucraniano Apostrophe.
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El truco utilizado por Kravchuk se basó en las promesas que fueron dadas a Crimea en 1991. Según estas promesas, las autoridades de la península podían firmar libremente los acuerdos económicos, sociales y políticos que desearan con Rusia.

Finalmente, dicho acuerdo se convirtió en papel mojado. Según Kravchuk, ahora Ucrania está pagando cara aquella argucia.

"Habríamos debido darle más derechos y libertades [a Crimea]. No logramos entenderlo. Cuando este enfoque y esta política fueron violados, muchos problemas económicos y políticos afloraron", se lamentó el expresidente ucraniano.

Kravchuk destacó que la precaria situación económica en la península en 2014 se agravó por culpa del problema lingüístico y religioso.

"Se agravó de una manera extrema. La causa del conflicto fue la restricción de las capacidades económicas, sociales y de otro tipo en la región. Quisimos gobernar a todos como lo habíamos hecho durante el bolchevismo. Y este deseo condujo al conflicto", concluyó.