Entonces la alta señora les vio jugando a herir ,
tomó una difícil decisión y se desprendió de su capa;
empuñó una desnuda espada y luchó por las vidas de su gente,
era diestra en el combate, dondequiera que asestara sus golpes.
'Canto groenlandés de Atli' (st. 49) (Larrington, 1996)
© FLOWERZZXU/Deviant Art
Brunilda,’ imagen representativa de una mujer guerrera de la época vikinga.
Sin duda el más emblemático ejemplo de un enterramiento de un guerrero de la Edad Vikinga de Suecia es una tumba de mediados del siglo X que se encuentra en Birka. Esta tumba ha sido considerada durante más de un siglo el ejemplo por excelencia del aspecto que debía presentar el enterramiento de un guerrero vikingo. Todo el mundo daba por hecho que el individuo que descansaba en la sepultura era un hombre, pero una reciente investigación demuestra que las suposiciones no deben tomarse como un hecho consumado. Los restos de esta tumba son los de una mujer guerrera.

Según The Local, la primera persona en investigar el hecho de que las características morfológicas del esqueleto no coincidían con las de un cuerpo masculino fue Anna Kjellström, una osteóloga de la Universidad de Estocolmo. Kjellström estaba examinando el esqueleto para un proyecto de investigación no relacionado cuando se dio cuenta de que los pómulos del individuo eran más finos y delicados que los que tendría un hombre. Sin embargo, la señal definitiva de que el esqueleto es de una mujer es la evidente naturaleza de los huesos de las caderas.

© Stolpe, 1889
Ilustración de Evald Hansen basada en la planta original de la tumba del guerrero de la Edad Vikinga (Bj 581) realizada por el excavador Hjalmar Stolpe y publicada en 1889.
Después de un minucioso análisis osteológico se aplicaron las pruebas de ADN. Y, como informa Phys.org "El ADN recuperado del esqueleto demuestra que el individuo portaba dos cromosomas X y ningún cromosoma Y". Basándose en los resultados del estudio, Charlotte Hedenstierna-Jonson, científica de la Universidad de Estocolmo que ha dirigido la investigación, afirmaba al respecto: "Es realmente una mujer, con algo más de treinta años y bastante alta, midiendo en torno a los 170 centímetros [5,5 pies]"
Además, los investigadores escriben en su artículo recientemente publicadoque "La guerrera vikinga muestra afinidad genética con los actuales habitantes de las islas británicas (Inglaterra y Escocia), islas del Atlántico Norte (Islandia y las Orcadas), Escandinavia (Dinamarca y Noruega) y en menor medida Europa Báltica del Este (Lituania y Letonia)".
© Dominio público
Ilustración romántica de una mujer vikinga realizada en 1905 por Andreas Bloch.
Los investigadores decidieron confirmar la naturaleza de los viajes de la mujer realizando un análisis de isótopos de estroncio en tres de los molares de la mandíbula inferior. Los resultados de esta prueba demuestran que la mujer era una extranjera que se había trasladado a Birka.

El profesor Mattias Jakobsson, del Departamento de Biología Organísmica de la Universidad de Uppsala, destacaba la importancia de este hallazgo al señalar que: "Ésta es la primera confirmación formal y genética de una guerrera vikinga".
© Women in History
Representación artística de una mujer guerrera de la Edad Vikinga a bordo de un barco.
La creencia de que la mujer hallada en Birka (Suecia) era una guerrera se basa en gran medida en los ajuares funerarios que se encontraron junto a su cuerpo. Sus armas incluyen una espada y flechas para perforar armaduras, un hacha, una lanza y un cuchillo de batalla. También había en la tumba escudos, dos caballos y un juego de tablero para la planificación de la guerra con un conjunto completo de piezas, lo que sugiere que la mujer era una guerrera vikinga de alto rango. Como explicaba Charlotte Hedenstierna-Jonson sobre esta cuestión:
El juego de tablero indica que era un oficial, alguien que trabajaba con tácticas y estrategias y podía dirigir tropas en batalla. Lo que hemos estudiado no es una valkiria de las sagas, sino un líder militar de la vida real que resulta que era una mujer.
© Universidad de Uppsala
Reconstrucción del posible aspecto de la tumba en el momento del entierro.
Aunque el estereotipo de género para los guerreros de la Edad Vikinga los describe casi exclusivamente como hombres, la idea de mujeres guerreras no es desconocida en la sociedad nórdica. Por ejemplo, la mitología nórdica nos habla de un grupo de figuras conocidas como valkirias. El escritor de Ancient Origins 'Dwhty' explica sobre las valkirias que: "se creía que eran las servidoras de Odín, el dios supremo del Panteón nórdico. Eran enviadas por este dios al campo de batalla para seleccionar a los guerreros dignos de entrar en el Valhalla después de su muerte. Las valkirias eran retratadas como guerreras equipadas con cascos, cotas de malla y lanzas."

© Dominio público
'Valkyrien', óleo de Peter Nicolai Arbo.
Otro ejemplo de mujeres guerreras en la sociedad nórdica puede verse en la batalla de Bråvalla, una legendaria batalla del siglo VIII d. C. Parece ser que 300 mujeres guerreras conocidas como skjaldmö ("doncellas escuderas") habrían luchado por el rey Harald Hildittön ("el de fiero colmillo") en Bråvalla.

Este hecho confirmaría la conclusión de Neil Price, profesor del Departamento de Arqueología e Historia Antigua de la Universidad de Uppsala, quien afirmó que existen pruebas escritas que respaldan la idea de mujeres guerreras en la Edad Vikinga, aunque esto no desmerece la importancia del descubrimiento ya que "es la primera vez que realmente hemos encontrado evidencias arqueológicas convincentes de su existencia".