El volcán chileno Villarrica otra vez vuelve a preocupar a los científicos y a las poblaciones cercanas, entre ellas varias ubicadas en la Cordillera como Bariloche y San Martín de los Andes.
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La actividad del volcán Villarrica, en un registro de ayer.
En su último informe dedicado al volcán el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) de Chile estableció el cambio de la alerta técnica del Villarrica a Nivel Amarillo.

Esto se fundamenta en el incremento de la actividad al interior de la formación. Los especialistas no descartan una profundización de los fenómenos detectados en las últimas semanas. "(Hay) un aumento de los procesos internos y en consecuencia se observa una actividad superficial más notoria", explican. Ante esta panorama el Sernageomin recomendó de inmediato generar un área de restricción al cráter con un radio de un kilómetro.
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La imagen del volcán Villarrica, ayer.
En las ciudades cordilleranas todavía no ha sido olvidado el destructivo efecto que provocó la erupción del volcán Puyehue y sus cenizas a mediados de 2011. El material cubrió por completo el cielo generando pérdidas millonarias por la caída del turismo -los vuelos a la zona quedaron suspendidos por días- y la muerte de miles de animales en la zona.


Comentario: Y la erupción más reciente data de 2015:

Villarrica
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La imagen del volcán Villarrica durante la erupción de julio de 2015.
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"La energía de la señal sísmica continúa la tendencia al alza, mientras que el registro de la sismicidad volcano-tectónica localizada en torno al edificio volcánico, al igual que el incremento de las anomalías térmicas satelitales, han ratificado la presencia en superficie del lago de lava y la mayor exposición de éste, generando explosiones menores a nivel del cráter, las que han sido detectadas a través de la red de monitoreo y de diferentes técnicas instrumentales y visuales. Lo anterior puede potencialmente generar emisión de ceniza y de piroclastos balísticos (spatters de lava de alta temperatura) en las inmediaciones del cráter", indica el organismo trasandino.
volcán Puyehue
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En 2011 las cenizas del volcán Puyehue llegaron hasta la ciudad de Buenos Aires.
Según autoridades trasandinas del Sernageomin, el volcán es monitoreado con 9 estaciones sismológicas, 4 GPS, 2 inclinómetros, 4 cámaras IP, 1 cámara IR, 1 micrófono de infrasonido, 2 DOAS y una cámara Multigas.

Cuando un volcán recibe la etiqueta del alerta Amarillo significa: "Variaciones en los parámetros derivados de la vigilancia que indican que el volcán está por encima de su umbral base y que el proceso es inestable, pudiendo evolucionar aumentando o disminuyendo estos niveles. Pueden registrarse fenómenos como: enjambres sísmicos (algunos de ellos perceptibles), emisión de ceniza, lahares, cambios morfológicos, ruidos, olores de gases volcánicos, entre otros; que pueden alterar la calidad de vida de las poblaciones en la zona de influencia volcánica".

De acuerdo a las investigadores chilenos el volcán Villarrica es uno de los volcanes con mayor registro histórico de erupciones de Sudamérica. Tiene un cráter abierto de 200 metros de diámetro y una fumarola continua. A los pies de su atractiva figura fue construida la ciudad turística de Pucón, de unos 23 mil habitantes. El volcán está a unos 184 kilómetros de San Martín de los Andes y a 355 de Bariloche.

Los expertos informan que desde el 1558, "se han producido al menos 49 erupciones, principalmente de carácter efusivo. La erupción más importante del siglo XX se registró en 1948, con el desarrollo de flujos piroclásticos de pequeño volumen que afectaron el flanco occidental del volcán".