El padre flamenco Daniël Maes, que vive en Siria, en el monasterio Mar Yakub de la ciudad de Qara, 90 kilómetros al norte de la capital, Damasco, ha sido testigo de la invasión de terroristas apoyados por Occidente desde el principio. Hasta el día de hoy, él y sus amigos siguen ayudando al pueblo sirio no sólo directamente, sino también con la difusión de la verdad sobre lo que realmente está sucediendo en el país.
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Padre Daniël Maes
Cada semana se publica un boletín informativo escrito por el Padre Daniël, en el que describe sus experiencias y reflexiones sobre la situación en Siria. Después de la liberación de Guta del Este, con la ayuda de donaciones muy necesarias y de organizaciones no gubernamentales como Hand in Hand voor Syrië, que han proporcionado contenedores llenos de suministros de primera necesidad, el Padre Daniël y otros han estado prestando una gran ayuda a la gente liberada de la zona.

En su boletín publicado el 6 de abril, escribe:
A pesar de todo, las festividades de Pascua del 2018 fueron muy celebradas. La gente baila y canta, porque Guta Oriental ha sido finalmente (casi completamente) liberada por el ejército sirio y sus aliados. El verdadero horror está saliendo a la superficie: Miles de hombres tuvieron que cavar túneles de decenas de kilómetros de largo, como esclavos, hasta cansarse y luego ser asesinados. Vean lo que el ejército sirio ha encontrado: Prisiones y salas de tortura, grandes cantidades de alimentos y suministros médicos pertenecientes a la ayuda humanitaria internacional, todo ello custodiado por los terroristas, un hospital totalmente equipado, una cantidad significativa de armas, municiones e incluso fábricas, también para armas químicas, sofisticados sistemas de comunicación [...]

Los grandes reporteros de los "rebeldes moderados" (los "Cascos Blancos" y el "Observatorio Sirio de Derechos Humanos") hacen caso omiso de todo esto y, por lo tanto, también los medios de comunicación occidentales. En su ceguera, siguen creyendo que el "horrible dictador sirio" es la causa de toda esta miseria y que tiene que dejar de utilizar la violencia militar. Les resulta muy molesto que el ejército sirio haya puesto fin al "trabajo liberador" de estos "rebeldes moderados". Y así, nuestra VRT [una emisora flamenca], al igual que las demás, sigue alentando una guerra sucia desde hace siete años, haciendo aún más intolerable el sufrimiento del pueblo sirio.
Lamentablemente, esa es la verdad. Los principales medios de comunicación de los países occidentales no han publicado ni una sola palabra sobre las acciones asesinas de los llamados "rebeldes moderados", ni sobre cómo el Presidente Assad es amado (y no odiado) por una gran mayoría del pueblo sirio, ni sobre las acciones del ejército sirio y sus aliados que han salvado tantas vidas. Todo lo que oímos son acusaciones histéricas, sin pruebas.

Las fuentes utilizadas por la pusilánime prensa occidental son el "Observatorio Sirio de Derechos Humanos" (SOHR), una sombría "oficina de información" con sede en el Reino Unido que ha estado difundiendo información falsa sobre Siria, y los "Cascos Blancos"; terroristas que llevan cascos blancos y pretenden salvar a la gente, y que comparten imágenes y vídeos en los medios sociales tratando de mostrar lo útiles que son, y lo malvado que es el "régimen de Assad". Su "evidencia" ha sido expuesta como falsa en numerosas ocasiones. Sin embargo, los "Cascos Blancos" siguen recibiendo grandes cantidades de dinero en efectivo. Desde octubre de 2016, esta falsa organización "humanitaria" ha recibido 123 millones de dólares y 32 millones de libras adicionales del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido. Es deprimente darse cuenta de que el dinero de nuestros impuestos se está gastando en el apoyo a los terroristas y en la propagación deliberada de desinformación.

Mientras tanto, es el pueblo sirio el que se ve directamente afectado por el apoyo financiero y de los medios de comunicación occidentales a los terroristas en Siria. El Padre Daniël compartió una triste historia particular de una familia cristiana cuyos hijos fueron secuestrados por terroristas. Todavía no hay noticias del destino del hijo mayor, pero recientemente ha habido noticias tristes sobre el hijo menor. En su boletín, el padre Daniël escribe:
"Una familia cristiana, muy cercana a nuestra comunidad, está formada por tres hijos, dos de los cuales son soldados, el mayor fue secuestrado como soldado hace años y no hay noticias de él. Al otro soldado, Samer, se le permitió estar fuera de servicio para la Pascua de 2016. Junto con su hermano gemelo, era responsable del grupo de niños, los monaguillos, en la sacristía. Después de Pascua, Samer regresó a su unidad en Alepo y también fue secuestrado por terroristas.

Sus padres son muy valientes y especialmente la madre sigue ayudando con una sonrisa en la cara. Junto con otra mujer cristiana, ella viene casi todos los días a nuestra cocina para ayudarnos, y le gusta cuando disfrutamos de su comida.

El segundo día de Pascua, nos enteramos por el coronel, responsable de esta zona, que este segundo hermano, Samer, había sido encontrado muerto en un pozo. Lo encontraron el viernes por la noche, pero esperaron antes de dar la noticia. Además, el cuerpo era apenas reconocible debido a que estuvo allí durante al menos un año y medio. El coronel nos pidió que se lo dijéramos a los padres.

Hace dos años, el segundo día de Pascua, los padres recibieron la noticia del secuestro de Samer. Exactamente el mismo día de este año (29 de marzo), recibieron la noticia de que había sido asesinado. Por la mañana fuimos con otros miembros de la comunidad a ver a los padres, y fuimos recibidos por la madre, como siempre, con gran jovialidad y alegría.

Cuando le contaron la noticia de su hijo, empezó a llorar. Durante las primeras horas de la tarde, la gente se acercaba y la mayoría de las mujeres lloraban intensamente. Ambos padres provienen de una familia muy numerosa, y sus hermanos, hermanas y primos viven cerca. Ellos mismos viven en una casa grande con un atrio rectangular cubierto por una gran vid. Poco a poco el grupo se dividió en dos.

Adentro, las mujeres estaban sentadas rezando el rosario, y fuera estaban los hombres. Eso cambió una y otra vez cuando los hombres vinieron a dar sus primeras condolencias a la madre. Entretanto, pasaron dos horas y la madre no quería que nadie se fuera sin haber comido. En efecto, se preparó una comida para la tarde. Cuando alguien me preguntó si no quería descansar, ella llamó a su hijo, quien me llevó a la habitación donde aún está la cama de Samer. En su cama, descansé un poco. A pesar de sentirse deshecha, la madre sigue preocupada por el bienestar de los demás.

A las cinco de la tarde todos fuimos al servicio formal del segundo día de Pascua. Durante este servicio, se rezó una oración dirigida especialmente a Samer. Al final de esta Eucaristía, como de costumbre, se leyó el evangelio de la aparición de Jesús en todo tipo de lenguas [...] Después volvimos a la casa de los padres de Samer para despedirnos.

Al día siguiente hubo un funeral muy interesante (no hubo Eucaristía). Probablemente había tanta gente fuera de la iglesia como dentro: Muchos soldados, muchos musulmanes. El vicario general, junto con el párroco, dirigían el servicio. También estuvo presente el sacerdote ortodoxo Paisios. El ataúd estaba cubierto con la bandera siria. Después del servicio, el ataúd fue llevado por los soldados hacia el cementerio y, en cada intersección, el ataúd fue sostenido en alto y rotado varias veces. Sólo los hombres fueron al cementerio. Había una cruz, la bandera siria y un hermoso cuadro grande de Samer.

Primero fue aclamado con un gran discurso, donde se mencionó cómo había servido para liberar áreas del país. Durante los aplausos ensordecedores que siguieron, se podía sentir el dolor y el orgullo de un pueblo por sus mártires, que dieron su vida por su pueblo."
Mientras tanto, con la liberación de Guta oriental, muchos civiles necesitaban ayuda, la cual han estado proporcionando el Padre Daniël y otros. Su comunidad se ocupa de 25.000 personas. Él escribe que tienen tres ambulancias y dos hospitales móviles, que están disponibles 24 horas al día, 7 días a la semana y donde trabajan 7 médicos o especialistas. Hay filas de personas paradas frente a las ambulancias, ya que muchas tienen heridas que necesitan ser tratadas. Diariamente se entregan alimentos a unas 10.000 personas, y se espera que se extienda a 25.000. En el norte de Guta se han establecido seis centros de ayuda.

Añade que en el centro de Guta todavía hay personas secuestradas. "La madre Agnes y Zaki han estado explorando la zona. Es un área donde los francotiradores siguen matando gente. Todos esperan una liberación completa pronto", escribe el Padre Daniël.

Continúa en su carta mencionando que una madre y su hija fueron llevadas al refugio:
"Un lunes por la noche, una madre y su hija fueron traídas de Damasco para ser atendidas. Ambas estaban muy delgadas. La niña tiene siete años, pero es tan pequeña que parece más joven. Los niños la tomaron inmediatamente bajo su protección. Nunca ha ido a la escuela. Eran la única familia cristiana entre los musulmanes, que durante siete años habían sido aterrorizados por los yihadistas de Occidente. Esta familia cristiana fue la que más sufrió.

Las mujeres y los niños están ahora liberados. Los hombres serán controlados, porque hay muchos terroristas que desean escapar por aquí. El padre está herido debido a los atentados terroristas y esperamos que pronto sea liberado para que pueda reunirse con su familia. A la madre le gustaría bautizar a su hija. Cuando una hermana siria le preguntó a la niña si tenía o no miedo de esos bombardeos, la niña respondió espontáneamente: "Dios me protege".
Estas historias nunca llegarán a los medios de comunicación occidentales porque las ignoran deliberadamente, ya que no encajan en la falsa narrativa difundida por los gobiernos occidentales sobre Siria. Los principales medios de comunicación sólo contarán a sus lectores el sufrimiento del pueblo sirio cuando les convenga y, cuando lo hagan, culparán falsamente al "régimen de Assad".

Afortunadamente, el ejército sirio y sus aliados han logrado liberar completamente Guta oriental, y con la ayuda directa de personas sobre el terreno, como el Padre Daniël, la esperanza sigue creciendo para el pueblo sirio.