Las fuertes lluvias y los potentes vientos azotan al país por tercer día consecutivo. La cifra oficial de muertos hasta el momento aumentó a 9, según la Agencia Nacional de Protección Civil.
Una mujer sostiene a una niña mientras camina en una plaza inundada de San Marcos durante un período de marea estacional en Venecia, Italia, 29 de octubre de 2018
© Manuel Silvestri / Reuters
Una mujer sostiene a una niña mientras camina en una plaza inundada de San Marcos durante un período de marea estacional en Venecia, Italia, 29 de octubre de 2018
Gran parte de Italia está en alerta por inundaciones debido a las fuertes lluvias, un problema que se ha visto exacerbado por la falta de mantenimiento de las estructuras que contienen a los numerosos ríos del país. Los fuertes vientos derribaron árboles que mataron a algunos transeúntes en diversas regiones del país.

La Agencia Nacional de Protección Civil emitió múltiples alertas meteorológicas cuando las tormentas barrieron gran parte de Italia y varias autoridades locales cerraron las escuelas e instaron a las personas a que no viajen a menos que sea absolutamente necesario.


Gran parte de Italia se encuentra bajo alerta roja y naranja

Seis regiones italianas se encuentran bajo alerta por las intensas lluvias que ya provocaron el cierre de escuelas, carreteras y conexiones ferroviarias. La alerta roja afecta a las regiones de Lombardía, Veneto, Friuli-Venecia Giulia, Liguria y Trentino Alto Adige, en el norte, y a la de los Abruzzo, en el centro, mientras que en alerta naranja está buena parte del resto del país y también la isla de Sicilia, al sur.
La gente camina en la inundada Plaza de San Marcos durante un período de marea estacional en Venecia, Italia, 29 de octubre de 2018.
© Manuel Silvestri / Reuters
La gente camina en la inundada Plaza de San Marcos durante un período de marea estacional en Venecia, Italia, 29 de octubre de 2018.
Las autoridades decretaron el cierre de escuelas como medida de precaución en las regiones del Veneto, la Toscana, Piamonte y también en las ciudades de Génova (norte), Roma (centro) y Messina, en la isla de Sicilia (sur).

Además, algunas líneas ferroviarias han tenido que ser interrumpidas, como la que conecta Génova con La Spezia, en la región de Liguria.

En la capital italiana el viento derribó numerosos árboles que destrozaron varios coches y se procedió al cierre de atracciones turísticas como el Coliseo, los Foros o la colina del Palatino.

La situación es particularmente crítica en Liguria, donde cerca 20.000 personas están sin energía eléctrica y en Génova sigue cerrado desde el 29 de octubre el aeropuerto.

Venecia, paralizada por inundaciones

Las inundaciones paralizaron la ciudad de Venecia, cuando las aguas desbordaban los turísticos canales y alcanzaron calles y comercios.
Según las autoridades locales, la marea alta alcanzó un máximo de 156 centímetros, el cuarto nivel más alto jamás registrado.
La gente camina en una inundada plaza de San Marcos durante un período de marea estacional en Venecia, Italia, 29 de octubre de 2018
© Manuel Silvestri / Reuters
La gente camina en una inundada plaza de San Marcos durante un período de marea estacional en Venecia, Italia, 29 de octubre de 2018
Los funcionarios de la ciudad dijeron que hasta el 75 por ciento de Venecia estaba bajo el agua y prohibieron el acceso a la plaza central de San Marcos, completamente inundada.

Según la agencia de noticias italiana 'ANSA', más de 5.800 bomberos retiraron escombros de las calles de todo el país, como árboles, tejas o letreros de calles.

El cuerpo de bomberos afirmó haber sido llamado para ayudar en más de 7.000 incidentes relacionados con el clima en todo el país en los últimos días y que uno de sus empleados había muerto, aplastado por un árbol durante una operación de rescate en una pequeña ciudad en la región norte del Tirol del Sur.

El ministro del interior, italiano, Matteo Salvini, envió una circular a las delegaciones de Gobierno para instarles a evaluar el cierre de escuelas y edificios públicos, para limitar el tránsito de personas y garantizar su seguridad.