Por unanimidad, la cámara alta aprobó el dictamen que reforma diversos artículos de la Constitución mexicana en favor de la paridad de género.
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El Senado de México avaló este martes por unanimidad la reforma en materia de paridad de género que aplicará a los tres poderes de la nación latinoamericana -Ejecutivo, legislativo y judicial-, así como a los órganos autónomos. El dictamen modifica diversos artículos de la Constitución Política a fin de garantizar el pleno ejercicio de los derechos políticos de las mujeres en México.

La reforma avalada con 120 votos consagra el derecho de las mujeres a participar en todos los espacios políticos en condiciones de igualdad con los hombres. Para ello, establece la obligatoriedad constitucional de observar ese principio en la integración de los poderes de la Unión.


Comentario: Nos preguntamos, ¿había acaso alguna ley o normativa que prohibiera que las mujeres participen de los espacios políticos? ¿existía en México alguna regulación anti-mujeres o que declarara que los hombres tenían algún derecho exclusivo o alguna ventaja frente al sexo opuesto en materia de oportunidades de participar en los organismos políticos? La respuesta es simple: NO... ¿Por qué entonces reformar la Constitución para garantizar derechos que las mujeres ya tenían?


La reforma establece que la Suprema Corte de México estará integrada por ministras y ministros. La conformación de los órganos jurisdiccionales se realizará mediante concursos abiertos, con igual número de mujeres que de hombres.


Comentario: ¿Por qué no dejar sencillamente que en los concursos se inscriban aquellos que lo deseen y se sientan aptos para aspirar a los diversos cargos? Antes de esta reforma, aquellas mujeres que creían estar en condiciones de concursar, podían hacerlo; ahora, bajo el amparo de este dictamen, todo parecería indicar que el mérito y la aptitud quedarán en un segundo plano, y tan sólo por arbitrarias cuestiones vinculadas a un falaz entendimiento de la igualdad, habrá personas ocupando cargos simplemente por ser mujer.


En los artículos transitorios se señala que las legislaturas de las entidades federativas deberán realizar reformas en su legislación para garantizar los procedimientos de elección, designación y nombramiento de sus autoridades, bajo el principio de paridad. De la misma manera, la paridad de género se aplicará para los partidos políticos, órganos autónomos y en cualquier entidad que ejerza funciones de autoridad en el ámbito de la Federación, las entidades federativas, municipios y alcaldías de Ciudad de México.

Tras su aprobación en el Senado, el texto fue remitido a la Cámara de Diputados para su discusión. De ser avalada por los parlamentarios, la reforma deberá ser aprobada por la mitad más uno de los 32 congresos estatales por tratarse de una reforma a la Constitución mexicana; tras ello, en caso de obtener los votos, será remitida al Ejecutivo para su promulgación.