Un grupo de astrónomos teoriza la posibilidad de que objetos interestelares hayan recogido microbios de la Tierra para arrojarlos al espacio profundo.
asteroide
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El primer asteroide interestelar, llamado Oumuamua, en su paso por el sistema solar.
Una nueva investigación realizada por un grupo de astrónomos de la Universidad de Harvard (EE.UU.) ha planteado la posibilidad de que el primer asteroide interestelar, llamado Oumuamua, pueda ser los restos de una nave espacial no terrestre abandonada.

"Los impactos planetarios pueden acelerar los escombros del campo gravitacional de un planeta, y potencialmente incluso fuera del campo gravitacional de la estrella anfitriona. Luego está la variante más grande, donde los asteroides y los cometas interestelares son responsables de distribuir la vida entre los sistemas estelares e incluso las galaxias", apostilla el estudio.

Los investigadores han estimado, además, que si la vida microbiana existiera por encima de una altitud de 100 kilómetros en nuestra atmósfera, entonces el número de eventos de exportación aumentaría dramáticamente a aproximadamente 100 000 en el transcurso de la vida de la Tierra.