(España) - Horarios que pueden extenderse hasta doce horas hasta cumplir el cupo de reparto de centenar de paquetes diarios, falta de ropa de trabajo, demoras en la entrega de contratos y un control del ritmo de trabajo que roza la distopía de ciencia ficción:
El centro logístico de Amazon en Siero

El centro logístico de Amazon en Siero
«Los tienen geolocalizados en todo momento, no tienen tiempo para descanso ni para ir al baño, ni para comer. Si están parados y no están haciendo un reparto les llaman la atención, les llaman por teléfono porque los tienen geolocalizados» denuncia la diputada de Podemos en la Junta General, Lorena Gil sobre las condiciones de los trabajadores del centro logístico de Amazon en el concejo de Siero.
El grupo, que llevará esta denuncia al pleno el próximo jueves, ya ha dirigido una pregunta al Gobierno del Principado sobre el cumplimiento de la legislación laboral por parte de la multinacional. Y lo cierto es que en su respuesta, el Ejecutivo autonómico reconoce que tiene conocimiento de un expediente abierto una de las empresas subcontratadas que prestan servicio a la compañía.

Los morados cuestionaron al gobierno sobre su conocimiento de casos de vulneración de derechos laborales en la compañía y en su respuesta la Consejería de Industria señala que «se tiene constancia de actuaciones respecto a dos empresas que prestan servicio para Amazon, una de las cuales ya está concretada en un acta de infracción y en proceso administrativo de tramitación de sanción correspondiente». Según el relato de la diputada de Podemos las dos empresas subcontratadas compiten entre ellas en un sistema de puja a la baja en prestaciones laborales para abaratar costes y en condiciones que «son de esclavitud», según Lorena Gil.

«El único objetivo que tienen diariamente es el reparto de la carga íntegra que llevan pero se dan situaciones extremas como que te den paquetes para repartir a un banco o a una tienda en días festivos y si no vuelves con todo repartido te penalizan»; asegura la diputada que recalcó que las jornadas pueden prolongarse por muchas más horas de las previstas porque «da igual que te toque el reparto en una ciudad o en el entorno rural donde tengas que desplazarte kilómetros».

Lorena Gil denunció que los trabajadores que se han puesto en contacto con su grupo para dar a conocer estas situaciones no quieren aparecer de forma pública por temor a las represalias y apuntó que el caso concreto por el que se ha abierto el expediente sancionador corresponde a un trabajador despedido por cogerse una baja «después estar cojo varios días, cuando volvió lo mandaron a su casa».

En el relato de las denuncias se suman que se entregaron contratos hasta dos meses después de iniciar el trabajo, que no se les entrega la ropa correspondiente, que se ha alargado semanas hasta los diez o doce días seguidos para cumplir los cupos de reparto y que «normalmente conocen que van a descansar la noche anterior cuando se hace el reparto de los paquetes a distribuir». La diputada de Podemos afirmó que desde que se abriera el centro logístico en Siero, el pasado mes de agosto, hasta el pasado diciembre por las empresas subcontratadas han rotado más de un centenar de trabajadores «la gente que lleva trabajado tiempo en el sector no aguanta esos ritmos y se va».

El grupo parlamentario morado también ha preguntado si los responsables de la Administración asturiana «son conscientes de la utilización, por parte de Amazon, de falsos autónomos para realizar el servicio Amazon Flex, una figura que ya ha sido denunciada ante la Inspección de Trabajo en algunas comunidades autónomas por el sindicato UGT» citando casos de Madrid, Barcelona y Sevilla. En todo caso, en su respuesta parlamentaria, la Consejería de Industria señala que no tiene competencia sobre el fraude de los falsos autónomos sino que corresponde a la Tesorería de la Seguridad Social «con la que colabora en todo aquello que el mencionado organismo estatal considere oportuno».

El grupo también indicó que «los distribuidores se encuentran bajo el convenio estatal de Empresas de Mensajería en lugar de bajo el convenio colectivo del Sector de Transportes por Carretera del Principado de Asturias. Además, tienen un contrato de 38 horas semanales, pero realizan 60 horas con jornadas de 12 horas desde las nueve de la mañana, de lunes a sábado, aunque también lo hacen muchos domingos o festivos sin descanso alguno en días. Estas horas extras no son remuneradas ni compensadas».

Desde la compañía se señaló que «Amazon ofrece un lugar de trabajo seguro y positivo para miles de personas en toda nuestra red en España, con salarios y beneficios competitivos desde el primer día. Por ello, no reconocemos estas acusaciones como una descripción real del trabajo en nuestra estación logística en Siero, Asturias. En cualquier caso, Amazon cumple con la normativa aplicable en los sectores donde opera. Finalmente, destacar que no tenemos constancia de ningún procedimiento de inspección abierto en relación a las condiciones laborales de nuestros empleados del centro de Amazon en Siero».
La patente más polémica de Amazon: una pulsera para controlar a sus trabajadores

«Colocar este dispositivo en la muñeca de los empleados les permitiría tener las manos libres y no tener los ojos clavados en las pantallas», argumenta la compañía

Aún es una propuesta pero la controversia ya está servida. El hecho de que Amazon haya patentado una pulsera que registra el movimiento de sus empleados dentro de las instalaciones e indica dónde se encuentran en tiempo real con el objetivo de ayudarles en sus tareas en la empresa, ha provocado de inicio una protesta en Italia. La empresa de Jezz Bezos acusa desde hace años la reputación de otorgar condiciones de trabajo difíciles en sus almacenes y centros de distribución en aras de aumentar la productividad de los empleados y garantizar entregas rápidas a los clientes, una mala fama reavivada ahora tras la información revelada por el portal tecnológico GeekWire. No son pocos los analistas que ven tras el anuncio una amenaza ante un posible endurecimiento del trato a los trabajadores.