
"El control total de Israel en Cisjordania, el control de Cisjordania de manera unida bajo Israel, el no retorno de ninguno de los refugiados palestinos, el no desalojo de los asentamientos judíos", manifestó el primer ministro del régimen israelí con respecto a las condiciones que los palestinos deberían aceptar en caso de la anexión de Cisjordania.
"Seguirán como un enclave palestino (...); seguirán siendo sujetos palestinos, si se quiere. Sin embargo, habrá control de seguridad (israelí) sobre esto", afirmó Netanyahu en cuanto a la situación de los más de 50 000 palestinos que viven en zonas de Cisjordania que Israel planea anexionar en los próximos meses, pese a las condenas internacionales.
El premier israelí defendió el 'acuerdo del siglo', rechazado por los palestinos, señalando que el mismo no requiere "renunciar a partes de Israel, retirarse a las fronteras de 1967, dividir Jerusalén (Al-Quds) ni permitir el retorno de los refugiados".
El plan expansionista israelí, anunciado en abril, forma parte del llamado 'acuerdo del siglo', urdido por EE.UU. y que otorga a los palestinos una autonomía limitada dentro de una patria discontinua y deja en manos de Israel el cotizado valle del Jordán.



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