Francisco Serrano, quien fuera candidato a la Junta por Vox en Andalucía en las últimas elecciones autonómicas de 2018 por la provincia de Sevilla y hasta ahora presidente del Grupo Vox en el Parlamento andaluz, ha anunciado este miércoles que se da de baja del partido que dirige Santiago Abascal, pero que mantendrá el acta como diputado no adscrito, una decisión que toma después de que la Fiscalía Superior de Andalucía (dependiente del TSJA) haya presentado una querella contra él por presunto fraude de subvenciones.
Partidocracia antidemocrática, El juez Serrano deja Vox tras ser acusado de fraude pero mantiene su acta de diputado en el Parlamento de Andalucía
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Francisco Serrano, en una imagen de archivo
Francisco Serrano ha remitido un escrito a la agencia Europa Press en el que asegura que toma esta decisión «para evitar que la necesaria labor de regeneración que necesita Andalucía y que abandera Vox se vea manchada por las acusaciones de las que estoy siendo víctima». Serrano asegura que se da de baja de Vox «para que no pueda ser usada su pertenencia política a esta formación como arma contra el partido».

La decisión de Serrano llega después de que la Fiscalía Superior de Andalucía haya informado de que ha interpuesto este miércoles una querella ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) contra Serrano al atisbar indicios de un presunto delito de fraude de subvenciones con relación a la ayuda estatal de 2,5 millones de euros que recibió en 2016 por la sociedad limitada Bio Wood Niebla, a la que pertenecía Francisco Serrano, una ayuda que ni justificó ni devolvió. dado el papel de dicho diputado autonómico y otrora candidato de Vox a la Presidencia de la Junta como socio de tal entidad.

Serrano justifica mantener su el acta de diputado y no la abandone como le han pedido desde su formación política (lo que le permite el aforamiento y sólo podrá ser juzgado por el TSJA y no por los tribunales ordinarios), argumentando que seguirá «defendiendo» los principios que le llevaron a la política «y de los que no voy a renunciar en ningún momento, por muchas acusaciones que pretenda promover determinados sectores de la izquierda».

Francisco Serrano había sido hasta ahora el símbolo de Vox en Andalucía. Su relevancia social por haber juzgado varios casos muy sonados de familia lo llevó a abrir un despacho de abogados tras ser inhabilitado durante dos años de la carrera judicial, a la que una vez cumplida la sanción volvió.

Serrano es el segundo diputado que accedió a la Cámara autonómica de la mano de Vox que ha decidido dejar el grupo parlamentario. Antes que él, Luz Belinda Rodríguez, que concurrió por la provincia de Almería, decidió a principios de año romper relaciones con el partido de Santiago Abascal y solicitó pasar a ser no adscrita tras interponer una denuncia ante la Policía Nacional contra sus compañeros y asegurar que ha sufrido «acoso laboral».

El grupo parlamentario de Vox ha emitido un comunicado en el que explica que Serrano les ha comunicado que deja el grupo «para centrarse en su defensa jurídica a la vez que en desmontar la campaña que pretendía atacar a Vox a través de su persona».

El grupo parlamentario asegura que «respeta» la decisión de Serrano y le «desean suerte en el proceso al que se enfrenta a partir de ahora». Eso sí, también dejan claro que, una vez formalizada su baja, «deja de depender orgánicamente de cualquier área de la formación».