Restos de ADN de la bacteria causante de esta enfermedad, que se cobró la vida de más de medio millón de soldados durante la Primera Guerra Mundial, fueron encontrados en muestras dentales que datan del siglo I.
tomb bartonella quintana
© Davide Tanasi/usf.edu
Osamenta de un individuo infectado por 'Bartonella quintana' datada entre los siglos III y VI.
Un grupo internacional de investigadores de diversas universidades descubrió evidencia de ADN que indica que la fiebre de las trincheras, una enfermedad bacteriana que se cobró la vida de más de medio millón de soldados durante la Primera Guerra Mundial, ya afectaba a diversas poblaciones humanas miles de años antes de que fuera documentada por primera vez en 1915.

Durante la investigación, los científicos practicaron pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés) en 400 dientes de 145 individuos para detectar rastros de ADN de 'Bartonella quintana', el patógeno causante de la fiebre de las trincheras. Las muestras dentales fueron recuperadas de nueve sitios arqueológicos europeos que datan de entre los siglos I y XIX

Los resultados de las pruebas, publicados recientemente en PLOS ONE, indican que aproximadamente el 20 % de los individuos presentaba rastros de la bacteria, lo que demuestra que la fiebre de las trincheras no se originó durante la Primera Guerra Mundial, como se llegó a creer.

La 'Bartonella quintana', detallan los académicos, se propaga a los humanos a través de los piojos del cuerpo ('Pediculus humanus corporis'), haciendo que la mala higiene personal sea un factor primordial en su propagación y en la tasa de infección, por lo que en la actualidad afecta principalmente a individuos en situación de calle.

Por su parte, Davide Tanasi, coautor de la publicación, considera que "cuanto más entendamos sobre el comportamiento de estas bacterias en el pasado, más planes podremos diseñar para abordarlas, contenerlas y eliminarlas en el presente".