La proposición de ley de la Xunta, aprobada este martes, entiende la negativa a la inyección como una "infracción leve". Es decir, en la mayoría de casos, las personas que se salten esta indicación tendrán que pagar entre 1.000 y 3.000 euros de multa. No obstante, el texto deja una posibilidad a que esto se convierta en infracción "grave". Es aquí donde las sumas pueden crecer.
Núñez Feijóo

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Galicia podrá obligar a recibir la vacuna. El Gobierno de Núñez Feijóo ha logrado aprobar este martes una nueva proposición de ley, que lleva gestándose desde el pasado mes de noviembre, y que establece el marco legal para que, en caso de necesidad, se pueda obligar a la vacunación.

La enmienda ha salido adelante con 41 votos del Partido Popular, que ostenta la mayoría absoluta en el Parlamento gallego. En cambio, hay 32 votos en contra, concretamente, del Partido Socialista de Galicia y del BNG.

De este modo, se recoge un nuevo marco de medidas para hacer frente al coronavirus, entre los que destacan múltiples sanciones por no llevar mascarilla, hacer botellón o, como ya advertía el texto, establecer como obligatoria la vacuna contra la enfermedad.

Con respecto a este último apartado, en el documento publicado por la Xunta, la no vacunación está catalogada dentro del apartado de "infracciones leves". Es decir, no ponerse la inyección, en la mayoría de los casos (y siempre que así lo consideren las autoridades sanitarias), implicará una sanción que va de los 1.000 a los 3.000 euros. Y se define de la siguiente manera: "Negativa injustificada a someterse a medidas preventivas, consistente en la vacunación o inmunización prescrita por las autoridades sanitarias, de acuerdo con establecido en esta ley".

Ahora bien, a pesar de que este apartado en la gran mayoría de casos está contemplado como leve, hay un punto en el que la sanción podría ser visiblemente mayor. Tal y como reza el texto, en la sección de "infracciones graves", se establece que la negativa a someterse a la inyección podría ser incluida "cuando puedan suponer un riesgo o un daño grave para la salud del población, siempre que no constituyan infracción muy grave". Es decir, bajo este supuesto, no vacunarse implicaría una multa de entre 3.001 y 60.000 euros.

El problema radica en que en ningún momento se especifica qué tipo de acciones acarrearían esta sanción mayor. Si bien en el apartado de infracciones "muy graves" se puede leer que un sanitario que no se somete a cuarentena puede alcanzar una sanción muy alta, con respecto a la no vacunación las ideas no están tan claras. Aun así, no deja de suponer un precedente el simple hecho de que negarse a la inyección suponga cualquier tipo de reprimenda legal.

En este sentido, tal y como marcaba la ley hasta ahora, y como ha defendido el Ministerio de Sanidad en diversas ocasiones, la vacuna no debería ser obligatoria. Pero la mayoría absoluta encabezada por Feijóo en el Parlamento gallego ha dado pie a que esta propuesta de ley se apruebe este mismo martes. Y, como ocurre en todos estos casos, la nueva medida entrará en vigor en las próximas 24 horas, una vez se publique en el Diario Oficial de Galicia.