La temporada de caza peligra en Estados Unidos. Las estanterías de las armerías se han quedado sin munición porque los fabricantes no dan abasto para satisfacer la demanda nacional. Los cazadores afrontan una situación crítica e incluso hablan de un complot de la administración Biden. Y mientras tanto, las exportaciones se suceden con cuentagotas y el desabastecimiento ya está afectando a los cazadores españoles, que han tenido que cambiar de munición. Esto, a su vez, ha obligado a recalibrar cientos de armas, una costosa labor que muchas armerías están asumiendo gratis para no perder a sus clientes.
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La actividad cinegética peligra en EEUU.
El desabastecimiento afecta principalmente a los calibres 7mm. Remington Magnum, .300 Winchester Magnum, 30-06 Springfield y .270 Winchester. "No sabemos cuándo vamos a recibir la munición. Ahora mismo hay una lista de espera y te toca cuando te toca", ha explicado a Libre Mercado Roberto Expósito, propietario de Monforte Armeros.

La temporada de caza en España, de momento, no se está viendo afectada por el desabastecimiento. Pero la situación está suponiendo un auténtico dolor de cabeza para las armerías, que además de convencer a sus clientes de que cambien de munición, deben encargarse del recalibrado de las armas.

"Los cazadores no pueden cambiar de munición así como así. La culpa la tiene la física, concretamente la resonancia armónica", explica Roberto. "Una determinada munición funciona bien en un cañón concreto. Pero si cambias el tipo de cartucho, un disparo a larga distancia puede sufrir una variación enorme. Esto exige que los armeros nos encarguemos de la puesta a tiro de todas las armas, un servicio costoso que asumimos muchas veces de forma gratuita", señala Roberto.

"Los norteamericanos se están quedando con las municiones que fabrican porque la demanda es superior al remanente del que disponen", explica Roberto. "Y si la situación persiste, los estadounidenses podrían comenzar a abastecerse en el mercado europeo. De momento la demanda no es preocupante porque la munición europea es más cara que la americana, pero no es descartable que esto pueda suceder".

¿Por qué no hay munición en EEUU?

El desabastecimiento de munición en Estados Unidos ha despertado todo tipo de especulaciones y rumores. Algunos blogs hablan de conspiraciones gubernamentales según las cuales la administración Biden estaría reteniendo municiones para destinarlas únicamente al uso militar. Por su parte, Vista, uno de los principales fabricantes, ha tenido que publicar un vídeo en Youtube para desmentir que existan almacenes secretos llenos de munición y plantas de producción cerradas para provocar un alza en los precios.

Todo esto es falso, según los expertos. La covid-19 provocó un descenso en la producción de munición que se agravó cuando los suministros extranjeros dejaron de llegar al país. A esto se suma la ausencia de materias primas como la pólvora, la imprimación, el latón y el cobre. Y por su fuera poco, en el año 2020 quebró Remington, uno de los principales productores. Vista compró las fábricas en septiembre de 2020 y, aunque vuelven a estar en funcionamiento, la producción se ha resentido.

Por otra parte, el miedo ha jugado un papel fundamental. El año pasado hubo 21 millones de verificaciones de antecedentes para la venta de armas de fuego en Estados Unidos, la cifra más alta desde que hay registros. En los últimos meses los estadounidenses han vivido un asalto al Capitolio, vieron en televisión a los radicales saqueando tiendas durante los disturbios del Black Lives Matter, además de un aumento sin precedentes de las cifras de violencia y delincuencia. Ese pánico se ha traducido en 8 millones de nuevos propietarios de armas que, por supuesto, necesitan municiones.

Evidentemente, si hay un aumento de la demanda de municiones para armas de autodefensa, se están dejando de fabricar las municiones destinadas a la caza. Los calibres más populares para la actividad cinegética son difíciles de encontrar y los conocidos como wildcat (o cartuchos personalizados) son aún más escasos.

Otro de los principales motivos es el propio acaparamiento que muchos ciudadanos están realizando ante el temor de quedarse sin munición. De hecho, muchas tiendas han puesto letreros que limitan las ventas a una o dos cajas de cartuchos. También se ha creado un mercado ilegal a través de Internet por parte de aquellos que tienen excedente y están aprovechando para obtener grandes beneficios con la reventa. Tampoco ha ayudado los rumores sobre una posible reforma de la Segunda Enmienda. Durante la campaña presidencial, Joe Biden propuso un registro federal de armas y aumento en los impuestos asociados a ciertos rifles y cargadores, lo que ha empujado a muchos estadounidenses ha comprar de forma impulsiva, antes de que cambie la situación.

El desabastecimiento de municiones estadounidenses podría prolongarse más de lo esperado y es probable que los cartuchos sigan siendo escasos durante el próximo año y medio, antes de que la producción alcance a la demanda, según ha afirmado Mark Oliva, de la Fundación Nacional de Deportes de Tiro.