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El gobierno Irlandés lanzó una seria denuncia a El Vaticano por su tibieza contra pederastas
El primer ministro de Irlanda, Enda Kenny, lanzó ayer un ataque sin precedentes contra El Vaticano, al que acusó de alentar a los obispos católicos a no denunciar a presuntos sacerdotes pedófilos a la policía y por no acusar con rigor a pederastas, destaca la cadena británica BBC.

En una intervención ante el parlamento irlandés, Kenny dijo que un reciente informe sobre las acusaciones de abuso sexual contra menores por parte de sacerdotes mostró, según dijo, "la disfunción, el elitismo y el narcisismo que dominan la cultura del Vaticano hasta el día de hoy".

El premier aseguró que la violación y la tortura de niños fueron minimizadas con el fin de mantener la reputación de la iglesia.

Kenny agregó que las relaciones entre la iglesia y el estado en Irlanda - -un país de mayoría católica - nunca podrán volver a ser como hasta ahora.

Secreto

Kenny dijo que el Vaticano debe aceptar la responsabilidad de haber abolido en secreto en 1997 las políticas de protección de menores de la Iglesia irlandesa. Estas obligaban a informar a la policía de todas las sospechas de abuso sexual.

La investigación irlandesa halló que la jerarquía católica seguía ocultando pruebas a la policía en el 2008. Dijo que una carta de El Vaticano a los obispos irlandeses tuvo influencia en ello.