Quien quiera comprar alimentos y fertilizantes rusos puede hacerlo libremente y sin temor a las sanciones ya que no se aplican a estos productos, dijo el lunes el jefe de la política exterior de la UE, Josep Borrell.

Sin embargo, las sanciones de la UE afectan al transporte marítimo ruso, impidiendo que el grano y los fertilizantes del país lleguen al mercado mundial. Esto ha provocado una creciente crisis alimentaria, y los precios del trigo se han disparado hasta alcanzar máximos históricos en los últimos dos meses.
Comentario: Este año empezaremos a ver las consecuencias mortales de la escasez mundial de fertilizantes.
Ucrania, también un importante granero, se quedó sin poder exportar su grano por mar. La OMC calcula que entre 22 y 25 millones de toneladas de grano están actualmente retenidas en los puertos de Ucrania. Y aunque los países occidentales han acusado a Rusia de bloquear estas exportaciones, Moscú ha declarado en repetidas ocasiones que está deseando proporcionar un paso seguro a los barcos cargados de grano a través del Mar Negro, pero que el ejército ucraniano lo impide porque ha minado los puertos.
Según Borrell, las consecuencias de la crisis en Ucrania "están siendo muy peligrosas no sólo para Ucrania sino para todo el mundo".
"Tengo que advertir de nuevo sobre el riesgo de una gran hambruna en el mundo, especialmente en África, y es la guerra la que está provocando el aumento de los precios y la escasez de energía y alimentos. Apoyamos los esfuerzos de Naciones Unidas para desbloquear la exportación desde Ucrania", declaró.



Comentario: El hambre en las naciones más pobres será sólo el principio, porque numerosos líderes mundiales han advertido de una inminente hambruna mundial: El ministro de Finanzas egipcio se hace eco de la advertencia de una inminente hambruna mundial en la que "podrían morir millones", y pretende eliminar las subvenciones al pan del país