Traducido por el equipo de Sott.net

El equipo de investigación del Proyecto Sikait, dirigido por el profesor Joan Oller Guzmán del Departamento de Antigüedad y Edad Media de la UAB, ha publicado recientemente en la revista American Journal of Archaeology los resultados obtenidos en la temporada de excavación de enero de 2019 en el antiguo puerto marítimo de Berenike, situado en el desierto oriental de Egipto.
Stele of the Falcon God
© American Journal of Archaeology (2022). DOI: 10.1086/720806
Estela del Dios Halcón y la Cabeza; escala = 30 cm (K. Braulińska; dibujo de O.E. Kaper).
El trabajo describe la excavación arqueológica de un complejo religioso de la época romana tardía (siglos IV a VI d.C.) denominado por los investigadores Santuario del Halcón, y situado dentro del Complejo Norte, uno de los edificios más importantes de la ciudad de Berenike en aquella época.

El yacimiento, excavado por el Centro Polaco de Arqueología Mediterránea y la Universidad de Delaware, fue un puerto del Mar Rojo fundado por Ptolomeo II Filadelfo (siglo III a.C.) y siguió funcionando en los periodos romano y bizantino, cuando se convirtió en el principal punto de entrada para el comercio procedente de Arabia e India.

Dentro de este periodo cronológico, una de las fases que más descubrimientos ha aportado es la correspondiente al periodo romano tardío, entre los siglos IV y VI de nuestra era, periodo en el que la ciudad parece estar parcialmente ocupada y controlada por los blemmyes, un grupo nómada de la región de Nubia que en ese momento estaba expandiendo sus dominios por la mayor parte del desierto oriental de Egipto.

En este sentido, el Complejo Norte es fundamental para aportar pruebas claras de una vinculación con el pueblo de los blemmyes, gracias al descubrimiento de inscripciones a algunos de sus reyes o al mencionado Santuario del Halcón.

Los investigadores pudieron identificar un pequeño templo tradicional egipcio, que después del siglo IV fue adaptado por los blemmyes a su propio sistema de creencias. "Los hallazgos materiales son especialmente notables e incluyen ofrendas como arpones, estatuas en forma de cubo y una estela con indicaciones relacionadas con actividades religiosas, que fue elegida para la portada del número actual de la revista", señala el investigador de la UAB Joan Oller.

El elemento consagrado más destacable que se encontró fue la disposición de hasta 15 halcones dentro del santuario, la mayoría de ellos sin cabeza. Aunque ya se habían observado enterramientos de halcones con fines religiosos en el Valle del Nilo, así como la veneración de aves individuales de esta especie, es la primera vez que los investigadores descubren halcones enterrados dentro de un templo, y acompañados de huevos, algo totalmente inédito.

En otros yacimientos, los investigadores habían encontrado halcones momificados sin cabeza, pero siempre sólo ejemplares individuales, nunca en grupo como en el caso de Berenike. La estela contiene una curiosa inscripción, en la que se lee: "Es impropio hervir una cabeza aquí", que, lejos de ser una dedicatoria o señal de agradecimiento como normalmente corresponde a una inscripción, es un mensaje que prohíbe a todos los que entren hervir las cabezas de los animales dentro del templo, considerada una actividad profana.

Joan Oller afirma que "todos estos elementos apuntan a una intensa actividad ritual que combina las tradiciones egipcias con las aportaciones de los blemmyes, sustentada en una base teológica posiblemente relacionada con el culto al dios Khonsu". Continúa diciendo que "los descubrimientos amplían nuestro conocimiento de este pueblo seminómada, los blemmyes, que vivía en el desierto oriental durante el declive del Imperio Romano".