En medio de la fallida contraofensiva ucraniana y la posibilidad de que Estados Unidos deje de suministrar ayuda a Kiev, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Valeri Zaluzhni, y el presidente Volodímir Zelenski se enfrentan a un desacuerdo, según se desprende de un análisis del medio británico 'The Sunday Times'.
Ukraine flag
© AP Photo / Max Black
Mientras el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Valeri Zaluzhni, sostiene que la contraofensiva ucraniana casi ha terminado y que es necesario prepararse para las operaciones del año que viene, el presidente Zelenski opina lo contrario "debido a la percepción en Occidente de que su guerra por la supervivencia de Ucrania parece haber llegado a un punto muerto", afirma el reporte.
"Kiev está profundamente frustrada por no mostrar más avances en su tan cacareada ofensiva de verano. Kiev comprende bien el impacto político en Occidente de cualquier apariencia de estancamiento. En verdad, los acontecimientos del verano son mejores y peores que eso, pero los líderes ucranianos están lejos de estar seguros de que los políticos occidentales o su público lo comprendan", dice el analista de defensa Michael Clarke en su artículo.
A lo anterior se suma el desgaste de Ucrania y su incapacidad para equipar sus industrias y aplicar su capacidad productiva directamente al campo de batalla, desde sistemas cibernéticos de alta tecnología, hasta balas, botas y "comidas listas para comer", de acuerdo con el medio.
"Los ucranianos pueden hacer algo de esto por sí mismos y se están preparando para una industria armamentística de alta producción en el futuro", indica The Sunday Times.
Sin embargo, solo podrán igualar a las fuerzas de Rusia si cuentan con el apoyo de Estados Unidos y sus aliados, aunque los líderes occidentales retroceden cada vez más ante la idea de que Ucrania solo puede ganar mediante el desgaste.
"[En Occidente] quieren que las fuerzas ucranianas logren el tipo de victorias en el campo de batalla que las fuerzas occidentales disfrutaron en ocasiones durante los últimos 70 años, como en las Malvinas o la primera Guerra del Golfo en 1991. Pero este verano indica que es poco probable que eso suceda", puntualizó el experto.
El 5 de octubre pasado, el presidente ruso, Vladímir Putin, declaró que la contraofensiva de Kiev fracasó, dejando más de 90.000 pérdidas desde junio pasado.

"Solo desde el 4 de junio, las unidades ucranianas han perdido a más de 90.000 personas [entre muertos y heridos], son pérdidas sanitarias irrecuperables, así como 557 tanques y casi 1.900 vehículos blindados de diversas clases", precisó el mandatario durante la sesión plenaria de la 20.ª reunión del Club Internacional de Debate Valdái, en Sochi.

También afirmó que Rusia avanza "con calma" hacia los objetivos fijados en el marco de la operación militar especial en Ucrania, que comenzó el 24 de febrero de 2022.

Más adelante, el representante permanente de Rusia ante las Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, reiteró que la fallida contraofensiva de Kiev ya puede considerarse terminada.