Científicos internacionales están estudiando los cambios que presenta el volcán Uturuncu, ubicado en Bolivia cerca de la frontera entre Chile y Argentina, debido a que mediciones satelitales muestran que la montaña ha estado creciendo a razón de 1,3 centímetros por año en las últimas dos décadas. Esto sugiere que la montaña, cuya última erupción ocurrió hace más de 300.000 años, podría estar acumulando una nueva gran explosión.

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Uturuncu, o Uturunku, es un volcán semidormido que presenta fumarolas activas. Mide 6.008 metros de altura.
"El tamaño y la longevidad del aumento no tiene precedentes. Podríamos estar presenciando el desarrollo de un nuevo súper-volcán", dijo el geólogo de la Universidad Estatal de Oregon, Shanaka de Silva, quien estudia el Uturuncu, desde el 2006.

Según publica el diario The New York Times, la erupción del volcán boliviano, que tiene una extensión de 69 kilómetros de suelo rocoso, podría expulsar ceniza y piedra pómez con una fuerza mil veces mayor que la erupción del Monte Santa Helena, en el estado de Washington, ocurrida en 1980 y que es el peor evento volcánico en la historia reciente de los Estados Unidos. También sería diez mil veces mayor que las erupciones ocurridas en 2010 en Islandia, que durante semanas paralizó el tráfico aéreo internacional.

El planeta tiene entre 30 y 40 súper-volcanes, sólo 10 de ellos son potencialmente activos y las súper erupciones ocurren sólo una vez cada 100 mil años aproximadamente.

Se cree que la última fue en Sumatra cuando hizo erupción el volcán Toba, hace 74 mil años. Ese evento habría expulsado ceniza en cantidad suficiente para causar un "invierno volcánico", con una duración de 6 a 10 años, un período de enfriamiento global de mil años, y con una pérdida de la vida tan grande que el evento podría haber cambiado el curso de la evolución humana.

Erupción

Jacob B. Lowenstern, geólogo e investigador geoquímico del Servicio Geológico de Estados Unidos, dijo al mismo medio que por ahora "no se ve ninguna evidencia de erupción inminente de un súper-volcán en la Tierra".

No obstante, el crecimiento gradual del Uturuncu hace que sea un terreno fértil para el estudio. "Es como un tumor que está creciendo dentro de la Tierra y tenemos que saber si es benigno o maligno", dijo Shanaka de Silva.

El Uturuncu ya era considerado potencialmente activo. En la parte superior de la pendiente, de 2.400 metros hay pequeños agujeros en el suelo con fumarolas de azufre que liberan gases ardientes, que son una evidencia de la existencia de una fuente de calor cerca de la superficie.

En 2009 se formó un equipo internacional de sismólogos, geólogos, geofísicos y otros expertos para un proyecto de investigación denominado "Plutons" que estudia el volcán Uturuncu.