Brocas de hade, ejes para enderezar herramientas, propulsores, cuchillas en miniatura, muñecas, tejidos y sobre todo sus diseños, muestran un estilo de vida diferente del que se suele conocer de los esquimales, los grandes cazadores de las frías latitudes del norte.


En una sesión del Festival de Ciencia británico, los doctores Rick Knecht, Charlotta Hillerdal y Kate Britton junto con el profesor Keith Dobney explicaron sobre una "fascinante investigación" en curso que se lleva a cabo al sitio Nunalleq, perteneciente a la cultura Yup'ik, en Alaska.

"Esperemos que les resulte fascinante y difundan esta historia al mundo entero", señalaron durante el encuentro del 7 de septiembre, divulgado por la Universidad de Aberdeen.

A medida que se van describiendo a continuación los elementos encontrados, se abre un poco las puertas a la cultura de las altas latitudes del frío ártico. Con una definida concepción de la vida y la naturaleza.

El estudio se inició después que en 2008, los aldeanos de las costas del mar de Bering vieron que el agua estaba barriendo con restos de antiguos artefactos hallados en la orilla. Convocaron a los arqueólogos de la Universidad y la primera investigación empezó a trabajar en el delta Yukon Kuskokwin, hogar del pueblo Yup'ik.

El pueblo Yup'ik es el grupo indígena al suroeste de Alaska, uno de los más numerosos y más contactados por los europeos en el siglo XIX, relata el blog histórico y arqueológico. Gracias a la actual investigación se encontraron numerosos elementos de uso diario, como también restos biológicos que pueden identificar el tipo de dieta que tenían las personas del lugar. Además un mechón de cabellos está siendo identificado mediante pruebas de ADN.

El permafrost (capa de hielo permanente en la superficie del suelo) fue lo que permitió conservar por siglos estos materiales. Hay muñecas talladas, flechas, cuchillas, brocas, esteras, cuerdas, semillas, cestas e incluso pieles de animales que datan del año 1650 cuando fue quemada la aldea.

Los arqueólogos relatan que el permafrost del lugar les demostró ciertas propiedades cuando uno de ellos, Edward, se le ocurrió congelar una barra de chocolate derretido en el fondo de un pozo permafrost del lugar, en uno de los días más calurosos en el campo. "El hielo incluso nos permitió algunos minutos de entretenimiento con una bola de nieve", detallaron.

Según los relatos históricos del lugar arqueológico, que se transmitieron de generación en generación, en el siglo XVII los Yup'ik fueron invadidos por los guerreros Kinak y la ciudad Quinhagak fue destruida durante "la guerra del arco y flecha". Ellos quemaron todos los edificios y las casas del lugar. La datación de los artefactos encontrados corresponde a la historia contada.

En el relato oral, las personas trataron de esconderse en unos túneles excavados, pero bajo los tablones de madera quemada, que se observaron, los arqueólogos no dieron con la entrada de estos túneles. Se cree que los tablones de madera eran un paseo marítimo que daba a alguna propiedad importante

máscara en Nunaleq
© Nunalleq
Mitad de máscara estilizada encontrada en Nunaleq
Máscara estilizada

Entre los hallazgos de agosto en un nivel más bajo de una casa quemada se encontró "una mitad de máscara con cara muy estilizada. Tiene la cabeza puntiaguda y una sonrisa afilada en forma de V, que se parece mucho a las máscaras que se encuentran en Kodiak", señala el informe del estudio de Nunalleq, al mencionar el descubrimiento.

Estas máscaras tendrían para los antepasados importancia en las ceremonias. Ellos creían que en ellas se concentrarían ciertos poderes, por lo que cuando ya cumplía su propósito, a menudo se rompía por la mitad o se la quemaba, para dejar fuera los espíritus que estaban concentrados en ella.

Muñeca de las tres caras

Muñeca de tres caras
© Nunalleq
Primera vez que se encuentra una Muñeca de tres caras, una triste, una malvada y otra torcida, primera vez descubierta.
A su vez Charlotta Hillerdal, encontró en la parte norte de la casa una muñeca de cara triste, hecha de madera que se consolidó muy bien en el permafrost, por lo que tras una tarea de descongelación se encuentra en buen estado.

"Vimos que tenía tres caras, una en cada lado, la cara triste, la cara malvada y la cara torcida, mientras que en el cuarto lado había una ranura para un montaje de algo. Creemos que puede ser un manipulador de un tambor, y los rostros extraños serían una conexión a algún acto ceremonial", agregó.

"No son raras las muñecas con dos cara", aclaran los investigadores, ya que "se conectan con la creencia de los Yup'ik, sobre el equilibrio. Las dos mitades del todo", explica el informe. Las caras triste/feliz son muy comunes en las ceremonias o en los juegos, pero de tres caras es la primera vez que encuentran.

Festival de la vejiga y el pato de madera

El 19 de agosto, una de las jóvenes que ayudó, Ellen encontró en la zona cercana al mar un pato de madera. "Las efigies de animales como éstos fueron montados en postes y transportados en las ceremonias y festivales, como es el caso del Festival de la vejiga", destacan los especialistas.

Luego que los cazadores mataban un animal, al finalizar los cinco días de la festividad de la vejiga, esta parte del cuerpo se tiraba al mar.

El festival de la vejiga era uno de los eventos más importantes del año, se celebraba en invierno. El Yup'ik creía que nadie muere realmente, y que cada alma, y también las almas de los animales, eran parte de un ciclo en el que iba a renacer una nueva generación. Al tirar la vejiga al mar, creían que ahí estaría concentrada su alma.

Sello con cara de foca

Se encontró también el 18 de agosto un pequeño sello con cara de foca, que pudo haber sido usado en una bolsa. Estos sellos pueden haber sido también puestos en las correas. Este tiene tallada una cara presumiblemente de foca. Lo novedoso es que tiene pestañas.

Placas propulsoras

También se encontraron placas de madera propulsoras, que se usaban para cazar mamíferos marinos o aves desde un kayak. Se utilizan para propulsar a los arpones o lanzas.

"Este fue un hallazgo emocionante", advierte Charles, el investigador que lo encontró.

Los arqueólogos encontraron muchas semejanzas de los descubrimientos con el estilo de Kodiak y las culturas prehistóricas de Alutiiq, sobre todo en el arte ceremonial.

Cestería

Respecto a la cestería encontrada en el lugar hay una "fantástica preservación" explican. Es el primer material articulado encontrado, según se ve en la galería de fotos. Su técnica es muy similar a las que aún se usa en la actualidad.

Lámpara de aceite

Aunque la foto no lo revela con claridad, se encontraron restos de una lámpara de aceite, con una mecha que aún se encontraba sobre ella. Estaba de pie sobre una estera tejida de hierba quemada. Se encontraban un gran número de ollas junto a ella, como también fragmentos de un recipiente de madera curva.

Arpón con triple cara

Una interesante parte de un arpón encontrada, "un artefacto que reconocemos gracias al material etnográfico", aclaran los arqueólogos, mostró una "particular decoración antropomórfica en el eje. Al menos tres caras diferentes pueden identificarse en función del ángulo que se mire, el pescado, el humano y otro animal", se destaca en el informe diario de trabajo.

Esto no es inusual en el arte Yup'ik, ya que refleja la concepción que tenían sobre el mundo, donde vivían animales y humanos.

Eje para enderezar flechas

Una herramienta que se utiliza para enderezar ejes de la flecha, es parte de los descubrimientos. Muestra las capacidades que tenían los Yup'ik para desarrollar sus herramientas.

Está hecha de cuerno de caribú, y el eje de la flecha debe pasar por el agujero. En este caso ambos lados tiene una decoración sencilla.

"Un lado ofrece una figura humana con brazos que empujan en el aire en alarma aparente, con el agujero que pasa por el centro del cuerpo de la figura. El otro lado es un ojo humano, con el agujero de la llave de la formación de la pupila del ojo".

La piedra lanceta

Otra figura interesante que muestra esta cultura, es la piedra lanceta; un cuchillo afilado sólo 1,5 centímetros de largo, que se usó para el trabajo fino de corte, incluyendo la cirugía en los labios y las mejillas para instalar agujeros. Una hoja muy similar lanceta fue recogida por el investigador Edward Nelson en el área de cultura Yup'ik, en el siglo XIX.

"El ejemplo arqueológico recuperado hoy, puede ser el otro ejemplo único de esta rara herramienta", declararon en su blog diario, los arqueólogos.

Para encontrar esta pequeña pieza "Jessica parecía un poco un minero del carbón después de un día de trabajo, ella había estado cavando en un área muy carbonizada de la azotea de la casa quemada. Las líneas generales de esta casa están surgiendo ahora y estos son días emocionantes en efecto en el sitio Nunalleq", redactaron tras descubrir la pieza.

Piercing histórico

Otro descubrimiento fue una rara forma de piercing labial histórico. Que se instalaba a cada lado de la barbilla, probablemente como status en los ancianos.

Broca

Una original broca de hade apareció entre los restos. Es una broca bellamente tallada hecha de tierra de jade o nefrita que se encuentra en el río Kobuk, a unos 700 kilómetros al norte de nuestro sitio. El extremo de la broca tiene un punto formado a partir de cuatro facetas de tierra y que es idéntica a los primeros brocas Thule que se encuentran en los sitios del Ártico oriental en Canadá", aclararon.

Cuchilla de mujer

No pudo faltar entre los hallazgos un 'mango ulu', un artefacto de uso común entre las mujeres del Ártico. Hoy en día se usa con hojas de acero, y el que se encontró es de piedra.

Todos estos hallazgos revelan la historia del pueblo Yup'ik, sus costumbres y sus creencias profundamente arraigadas. Hoy sus pueblos viven otra historia, sin embargo está en su interés el desenterrar la historia de sus antepasados.