Una hija de un antiguo jefe del Mosad (servicios secretos de Israel) protagoniza un vídeo, junto a otros jóvenes israelíes, en el que anuncian que se niegan a servir en el Ejército, en protesta por la ocupación israelí de Palestina.

En el vídeo, publicado en Youtube, el grupo de jóvenes señala que "somos objetores de conciencia israelíes. Eso significa que nos negamos a servir en el Ejército de Israel porque están ocupando a otro pueblo, a los palestinos. Los niños palestinos no pueden ir a la escuela por culpa de los 'check points' [controles militares], ni siquiera obtener asistencia médica. Muchos jóvenes palestinos son encarcelados injustamente. Muchos de ellos han sido asesinados o sus casas demolidas. El Gobierno [de Israel] dice que estas políticas nos mantienen a salvo... pero negar a los palestinos sus derechos humanos básicos nos pone a todos en riesgo. Es ilegal. Es incorrecto. Es inmoral. Está en contra de mis principios".


En vísperas del reinicio de las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz entre Israel y Palestina, el Gobierno israelí anunciaba esta semana la construcción de 800 nuevos asentamientos en territorio palestino.

La medida es reflejo del sentir generalizado del pueblo israelí, según revela una encuesta realizada conjuntamente por el Instituto Israelí por la Democracia y la Universidad de Tel Aviv.

Sin embargo, no todas las voces se expresan en el mismo sentido, pues obras como el presente vídeo o el documental 'Mi barrio', que relata el caso de una familia palestina que recibió el apoyo de activistas israelíes para evitar que los colonos ocuparan su casa, recogen voces que raramente son escuchadas, pero que, según Julia Bacha, directora de esa película, "luchan junto a los palestinos por conseguir una ciudad justa [en referencia a Jerusalén] y un futuro en igualdad en la región".