Pero aparte de las fotografías enviadas, la MRO tiene la capacidad de darnos mucha más información invisible al ojo humano. Por ejemplo, el instrumento CRISM, utilizando la técnica llamada espectroscopía de reflectancia, es capaz de "detectar" minerales en la superficie marciana.
En estos minerales se pueden detectar la presencia de agua (minerales hidratados). Pero también podemos encontrarnos con piedras preciosas. Por ejemplo, en la imagen de cabecera de este post, la MRO ha encontrado en el pico central de un cráter una forma de sílice hidratado (áreas de color rosa) más conocido en la Tierra como ópalo.
Este ópalo tiene una gran importancia para los científicos. Primero, porque a menudo estas gemas poseen un alto contenido en agua. Y segundo, porque en nuestro planeta se han encontrado fósiles y otros signos de biología activa en estas piedras preciosas.
Este ópalo detectado en Marte probablemente no posea la calidad necesaria para poder tallar joyas con él, pero es un interesante registro de la historia de Marte. Así que su valor es muy superior al de un diamante.





Comentarios del Lector
a nuestro Boletín