Las autoridades migratorias de Rusia constatan un gran aumento en las solicitudes de asilo por parte de los ucranianos, en su mayoría de las fuerzas de seguridad y los funcionarios, que temen ser linchados por parte de los grupos armados radicalizados.

Imagen
© RTDurante las dos últimas semanas de febrero 143 mil ucranianos solicitaron asilo en Rusia.
Las solicitudes de asilo por parte de ucranianos a Rusia se ha incrementado considerablemente en sólo dos semanas, según constata la autoridad migratoria rusa, con la presentación de documentos de unas 143 mil personas.

La viceministra del servicio migratorio federal ruso, Valentina Kazakova, dijo que debido a los "trágicos acontecimientos en Ucrania han causado un fuerte repunte en las solicitudes procedentes de este país en busca de asilo en Rusia".

Señaló que están muy pendiente de las cifras de solicitud, durante las dos últimas semanas de febrero "han solicitado unas 143 mil personas".

Kazakova dijo que mayoría de las solicitudes provienen de las zonas limítrofes y, sobre todo, del sur de Ucrania. "La gente está perdida, asustada y deprimida", dijo.

"Hay muchas solicitudes de las fuerzas de seguridad y los funcionarios, que temen ser linchados por parte de los grupos armados radicalizados", explicó.

El Consulado General de la Federación de Rusia en la capital de Crimea, Simferópol, comenzó a emitir pasaportes rusos a los agentes de las unidades antidisturbios Bérkut de la Policía ucraniana.

El Consejo de la Federación del Parlamento de Rusia aceptó este sábado unánimemente la solicitud del presidente Vladimir Putin sobre el envío de números limitados de tropas a Ucrania para estabilizar la situación y resguardar a los ciudadanos en Crimea, en una denominada misión de protección para garantizar también la paz de los ciudadanos.

El Gobierno de Ucrania solicitó poco antes de esta declaración al Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) detener la misión rusa en Crimea, aprobada por el Parlamento de Rusia.

Una ola de violencia se mantiene activa en Ucrania desde el pasado 21 de noviembre de 2013, luego que cientos de sus pobladores tomaran las calles para manifestarse contra la decisión del presidente de este país, Victor Yanukóvich, quien prefirió declinar a la posibilidad de establecer acercamientos con la Unión Europea (UE).

La Rada Suprema ucraniaana (Parlamento) destituyó al presidente Victor Yanukóvich, quien denunció el clima de ilegalidad que impera en su país, y aclaró que según la Constitución, si un presidente no ha dimitido y no ha habido una destitución, el presidente sigue siendo legítimo.