"Creen que no somos nada. Son asesinos", llora un niño de Gaza que, con solo 12 años, ha perdido en los bombardeos israelíes a 18 familiares, entre ellos a su padre.
© REUTERS Mohammed Salem

Esta foto es quizá una de las más impactantes de los últimos bombardeos israelíes en la Franja de Gaza: Abdul Rahman Al-Batsh, un niño de Gaza, llora desconsoladamente al conocer la muerte de 18 miembros de su familia.

"Primero cayó un misil. Después los F-16 lanzaron dos bombas", cuenta el niño, que se salvó porque estaba con su tío a varios cientos de metros del lugar. "Mi padre y mi familia estaban visitando a mi tía. Pensaban que allí estarían fuera de peligro", relató al canal británico Itv.

El niño iba a la misma escuela en la que su padre era profesor. "Me enseñaba en la escuela. Yo estudiaba bien, sacaba buenas notas. ¿Quién va a enseñarme ahora?".

El resto de la familia de Abdul Rahman niega tener relación alguna con Hamás y el niño jura venganza: "Creen que nuestra vida no vale nada. Son asesinos, inhumanos".

La espiral de violencia desatada en la última semana tras el secuestro y asesinato de tres jóvenes israelíes (de los que Israel responsabiliza a Hamás) se ha cobrado la vida de, al menos, 200 palestinos, en su mayoría civiles.