Durante la visita a Turquía Vladímir Putin ha destacado que Rusia no comenzará la construcción del gasoducto South Stream sin la autorización de Bulgaria y ha asegurado que para satisfacer la demanda turca, construirá un nuevo gasoducto.


El presidente ruso destacó que se acordó que Gazprom ampliará la capacidad del oleoducto Blue Stream a fin de satisfacer la creciente demanda turca.

"No solo estamos listos para ampliar Blue Stream, del cual ya hemos hablado, sino también construir otro sistema de tuberías para satisfacer las crecientes necesidades de la economía turca y, si es útil, construir en territorio turco, en la frontera con Grecia, el llamado centro de gas adicional para los consumidores del sur de Europa", explicó Putin tras reunirse con su homólogo turco.

El jefe de Estado ruso prometió que a partir del 1 de enero Rusia reducirá el precio de gas un 6% para los consumidores turcos. "Estamos dispuestos a continuar reduciendo estos precios a medida que vayan desarrollándose nuestros proyectos conjuntos".

Putin explicó que Rusia no comenzará la construcción del gasoducto South Stream sin la autorización de Bulgaria. "Ustedes entienden que es absurdo. ¿Invertimos cientos de millones de dólares en el proyecto y atravesamos todo el mar Negro para luego quedarnos frente a la frontera de Bulgaria?", dijo.

Según Putin, "aún no hemos recibido la autorización de Bulgaria para la entrada del proyecto en la zona económica exclusiva de Bulgaria".

Por su parte, el jefe de Gazprom, Alexéi Miller, anunció que "no habrá vuelta al South Stream: el proyecto está cerrado". A su juicio, el volumen de suministros de gas a Turquía a través de la nueva tubería submarina alcanzará 14.000 millones de metros cúbicos al año de un total de los 63.000 millones planeados. Además, el próximo mes de marzo empezarán los trabajos de construcción de una planta nuclear en Turquía, anunció el lunes Serguéi Kiriyenko, el presidente de Rosatom, la corporación estatal rusa de energía nuclear.
Imagen
Putin considera que la postura de la Comisión Europea respecto al proyecto South Stream "no es constructiva" y no se corresponde a los intereses económicos de Europa.

"De hecho, la Comisión Europea no solo no ha ayudado en la realización de este proyecto, sino además que vemos que ponen trabas para su implementación. Si Europa no quiere ponerlo en práctica, entonces no será realizado", sostuvo Putin.

A su juicio, Bulgaria debe exigir a la Unión Europea una compensación por las pérdidas provocadas por la cancelación de la realización del South Stream, ya que solo por el tránsito el país recibiría 400 millones de euros anuales.