El lenguaje altera la forma de percibir el tiempo, ha descubierto un estudio realizado con 40 personas bilingües. Las expresiones del tiempo varían según el idioma y el contexto, lo que constituye la primera evidencia de flexibilidad cognitiva en las personas que hablan dos idiomas. Con el cambio de idioma se expresan diferentes formas de ver el mundo y de organizarlo.
Un equipo internacional de lingüistas ha descubierto que las personas bilingües piensan el tiempo de manera diferente, según el contexto y el idioma que hablan en cada momento, informa la Universidad de Lancaster en un comunicado.

El estudio, publicado en el Journal of Experimental Psychology: General, publicado por la American Psychological Association, constituye la primera evidencia de flexibilidad cognitiva en las personas que hablan dos idiomas.

Las personas bilingües cambian de idioma rápidamente en una conversación y por lo general de manera inconsciente. Lo que han apreciado estos investigadores es que con el cambio de idioma se expresan también diferentes formas de ver el mundo y diferentes formas de organizarlo.

Por ejemplo, en el caso de las personas que hablan inglés y sueco, cuando tienen que hablar de lo que dura un evento lo relacionan con distancias físicas, han observado estos investigadores. Hablan por ejemplo de un descanso corto o de una boda larga. El paso del tiempo se expresa con una medida de distancia.

Sin embargo, en el caso de las personas que hablan español y griego, el tiempo se expresa en cantidades físicas, ya que el tiempo es percibido como un volumen. En el mismo ejemplo, estas personas hablan de un descanso pequeño o de una gran boda.

Según los investigadores, este descubrimiento pone de manifiesto que cuando se aprende a hablar un idioma, la persona incorpora también un nuevo modo de percibir la realidad.
"El hecho de que los bilingües puedan moverse entre distintas formas de percibir el tiempo de manera fácil e inconsciente evidencia la facilidad con la que el lenguaje puede hacerse presente en nuestros sentidos más básicos, incluyendo las emociones, nuestra percepción visual y nuestro sentido del tiempo", explica el profesor Panos Athanasopoulos, uno de los autores de la investigación.
Añade que este descubrimiento confirma que los bilingües disponen de una mayor flexibilidad mental, lo que les permite aprender con más facilidad y hacer varias tareas al mismo tiempo, lo que constituye al mismo tiempo un beneficio para la salud mental de estas personas.

Metodología

El estudio se basó en 40 personas bilingües de español y sueco, con las que realizaron un total de 162 ensayos. A cada uno de ellas se les pidió que estimaran el tiempo que había pasado mientras observaban en una pantalla de ordenador una línea que crecía, y también un recipiente llenándose de un líquido.

Mientras observaban cómo se llenaba el recipiente, debían explicar en español sus estimaciones temporales, que en este caso expresaban el tiempo como volumen. No se vieron afectados por las líneas que crecían en las pantallas.

Sin embargo, cuando la misma pregunta se hacía en sueco, la percepción temporal se modificaba, expresando el tiempo por la distancia recorrida por las líneas de la pantalla, no por el tiempo invertido en el llenado del recipiente.

Según los investigadores, estos resultados ponen de manifiesto cómo varía la representación del tiempo humano según el lenguaje que se usa para expresarlo, lo que significa que las personas bilingües poseen un sistema de procesamiento de información altamente adaptable.

"Al aprender un nuevo idioma, de repente se sintonizan con las dimensiones perceptivas de las que no eran conscientes antes", explica el profesor Athanasopoulos.

Referencia


The Whorfian Time Warp: Representing Duration Through the Language Hourglass. Journal of Experimental Psychology: General. April 27, 2017. http://dx.doi.org/10.1037/xge00003