Esta brillante bola de fuego sobrevoló las provincias de Toledo y Ciudad Real en la madrugada del 11 de septiembre, a la 1:26 hora local (23:26 tiempo universal del día 10 de septiembre).
© Captura de vídeo
Se produjo como consecuencia de la entrada en la atmósfera terrestre de un fragmento rocoso desprendido de un asteroide. El fenómeno luminoso se inició sobre la provincia de Toledo a una altitud de unos 80 km y avanzó en dirección sureste, extinguiéndose a unos 30 km de altitud sobre la provincia de Ciudad Real. La bola de fuego ha sido grabada por los detectores del Proyecto SMART (Universidad de Huelva) que operan en el marco de la Red Española de Investigación sobre Bólidos y Meteoritos desde los observatorios astronómicos de La Hita (Toledo), Sevilla y Huelva.