El agujero de la capa de ozono se ha reducido significativamente durante este año, alcanzando mínimos significativos y la NASA explica cuál es el motivo.

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Nubes estratosféricas polares
En septiembre, el agujero de la capa de ozono tuvo la máxima extensión jamás vista, alcanzando una superficie más de dos veces mayor que Estados Unidos, aproximadamente 19,7 millones de kilómetros cuadrados.

No obstante, se ha ido reduciendo paulatinamente y es ahora cuando ha alcanzado el mínimo más alto sobre el Polo Sur desde 1988.

Según afirman expertos de la NASA, esto se debe a las condiciones climáticas que existen en la estratosfera antártica: su superficie ha sido influenciada por un cálido vórtice antártico: el sistema estratosférico de baja presión que gira en sentido horario en la atmósfera sobre la Antártida. Estos fluidos, por su temperatura más cálida de lo habitual, ayudaron a minimizar la formación de nubes estratosféricas polares en la estratosfera inferior.

Además, es importante señalar que a lo largo de las últimas décadas se han puesto medidas para paliar el agujero de la capa de ozono como por ejemplo, el Protocolo de Montreal. Este protocolo fue aprobado en 1987, entró en vigor en 1989 y prohíbe el uso de químicos que dañan la capa de ozono tal y como los clorofluorocarbonos.