Un informe realizado por encargo del gobierno de Ruanda acusa a Francia de proveer de armas y protección a los autores del genocidio de 1994, en que fueron asesinadas más de 800.000 personas, profundizando un diferendo entre el país del África oriental y su antiguo benefactor.

Rwanda genocide skulls Hutus Tutsis
© Noor Khamis/Reuters
Más de 800.000 personas fueron asesinadas durante el genocidio de 100 días
El informe del bufete legal estadounidense Cunningham Levy Muse presenta pruebas con las que pretende demostrar la complicidad de Francia antes, durante y después del genocidio cometido por extremistas de la etnia hutu contra la etnia tutsi y hutus moderados.

Según el informe, funcionarios franceses dieron santuario a algunos sospechosos del genocidio y obstruyeron los intentos de someterlos a la justicia. El documento es "un resumen que pone al desnudo la conducta de funcionarios franceses" en la época del genocidio, dijo la canciller ruandesa Louise Mushikiwabo.

En un comunicado a The Associated Press, el ministerio francés del Exterior dijo que había "tomado nota" del informe de la firma legal "por pedido de las autoridades ruandesas". Francia se "compromete plenamente a perseguir por la vía judicial a quienes participaron" del genocidio en Ruanda, dijo el comunicado, y añadió que la justicia francesa ha condenado a varias personas y estudiaba otros casos.

El nuevo informe destaca la creciente tensión en las relaciones entre Francia y el gobierno del presidente Paul Kagame, que hace poco retiró a su embajador. El año pasado Ruanda publicó una lista de oficiales militares franceses de alto rango a los que acusó de ayudar en la planificación y ejecución del genocidio, entre ellos el general Jacques Lanxade, jefe del estado mayor francés de abril de 1991 a septiembre de 1995.

Investigadores franceses han reabierto el caso del avión caído en el que murió el entonces presidente de Ruanda, hecho que detonó el genocidio. Milicianos de la mayoría hutu culparon a la minoría tutsi de la muerte del presidente Juvenal Habyarimana, un hutu, lo que dio lugar a la enorme matanza. La causa de la caída sigue en discusión. La tripulación del avión era francesa.

El periodista de Associated Press Philippe Sotto contribuyó a este despacho desde París.