La organización pro derechos humanos israelí B'Tselem ha denunciado, en un informe, que las fuerzas del régimen de Israel disparan regularmente contra manifestantes palestinos que no representan amenaza alguna en la zona oriental de la Franja de Gaza.
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© UPI/Debbie Hill
Soldados israelíes se enfrentan a activistas internacionales durante una protesta contra el cierre de la calle Shuhada a los palestinos en Hebrón, Cisjordania, el 25 de febrero de 2011. Los manifestantes gritaban consignas contra Estados Unidos por vetar la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que condena los asentamientos israelíes.
El informe de ONG israelí, recogido el viernes por el diario oficial palestino Al-Hayat Al-Jadida, precisa que los soldados israelíes toman posiciones en torres de hormigón o detrás de escondites, desde donde disparan a los manifestantes palestinos.

De acuerdo con el documento, el número de palestinos asesinados por las fuerzas israelíes ha aumentado desde que el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció el 6 de diciembre de 2017 su decisión de reconocer Al-Quds (Jerusalén) como la capital de Israel.

En este sentido, indica que al menos ocho manifestantes palestinos fueron asesinados y otros 322 resultaron heridos en la Franja de Gaza a fines del pasado diciembre.

Las fuerzas de guerra israelíes (IDF, por sus siglas en inglés) a menudo emplean prácticas asesinas, de hecho, no dudan en disparar contra civiles palestinos que participan en manifestaciones para exigir la retirada de las tropas de ocupación de sus territorios.

Los grupos de derechos humanos han llamado muchas veces al régimen de Tel Aviv a dejar de disparar mortalmente a los manifestantes que no representan amenaza seria para los israelíes.

Además de su decisión sobre Al-Quds, Trump ha echado más leña al fuego al recortar su contribución anual para el funcionamiento de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA, por sus siglas en inglés), que administra 278 escuelas en Gaza, a las que asisten unos 300.000 estudiantes. Ciertos analistas advierten de que esta medida podría derivar en una guerra.