
La iglesia, propiamente la catedral del Papa, San Juan de Letrán, fue originalmente construida en el siglo IV d.C. por Constantino, el primer emperador romano en convertirse al cristianismo. Situada en la colina de Celio, la iglesia habría dominado el horizonte romano en aquel momento.
Sin embargo, tal como revela la investigación, el lugar ya había estado en uso durante siglos. Para construir su magnífica catedral, Constantino había barrido la denominada Castra Nova (Nueva Fortaleza), la lujosa sede de la guardia de caballería imperial (equites singulares Augusti) construida más de un siglo antes por el emperador Septimio Severo. Del mismo modo, Severo había destruido previamente las casas palaciegas de algunos de los residentes más poderosos de Roma para dar paso a la impresionante fortaleza de la guardia de caballería imperial.

Al excavar muy por debajo de las modernas calles de Roma, el equipo del Proyecto Lateranense ha traído a la vida la primera imagen holística de cientos de años de historia romana mediante el uso de cartografía digital, el radar de penetración terrestre y técnicas de visualización en 3D.
Merced al trabajo conjunto con algunos de los mejores especialistas en visualización, el equipo de arqueólogos ha podido reconstruir el esplendor de los edificios. Es uno de los primeros proyectos del mundo que ha utilizado el escaneo con láser terrestre en un área tan grande a fin de impulsar la investigación arqueológica.
El trabajo realizado también ha permitido estudiar cómo evolucionaron los diferentes edificios que ocupaban el enclave, cómo se relacionaban los diferentes elementos entre sí, y ha proporcionado una idea de la escala que cubría la zona de cuatro hectáreas.
La investigación llevada a cabo por el Proyecto Lateranense aparece en la última edición de Current World Archaeology. Al hablar exclusivamente sobre esta publicación, el profesor Ian Haynes (izquierda), codirector del Proyecto Lateranense y profesor de Arqueología en la Universidad de Newcastle, Reino Unido, dijo:
"Existe una gran área debajo de la catedral en la que es posible caminar o gatear a su través. Los restos arqueológicos se encuentran a distintos niveles por debajo: a una profundidad de 8,5 metros de la superficie moderna. Para acceder a algunos de los espacios hemos contado con la colaboración de un grupo llamado Roma Subterránea, el cual está especializado en trabajar en sitios bajo el suelo y que usa exactamente el mismo equipo y técnicas que los espeleólogos. En algunos lugares fue necesario rotar a los equipos cada media hora, dado que el entorno se volvía, simplemente, sofocante".El equipo, incluido el codirector Ian Haynes (en la parte superior), tuvo que profundizar a través de espacios subterráneos y pasajes excavados que, por diversas razones, diferían considerablemente en tamaño.
La construcción de la catedral fue realizada en un momento crucial, el cual marcó el inicio de los principales edificios cristianos que llegaron a definir Roma y fue un potente símbolo de los militares que abrieron paso a la religión cristiana.
En el año 312 d.C., el ejército de Constantino libró la batalla del Puente Milvio, y, tras la misma, se destruyó la antigua base de los guardias de caballería y varios edificios cercanos. La tierra fue entregada a la Iglesia y proporcionó el lugar perfecto para que Constantino expusiera su nueva visión de Roma.
Elementos estructurales de la catedral levantada por Constantino revelan cuán temprano fueron desarrolladas características que hoy en día se consideran estándar. Estos bloques se hallaban encajados en la nave constantiniana durante la década de 1930.

Fuentes: phys.org | world-archaeology.com | britishschoolatrome.wordpress.com | 27 de noviembre de 2018




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