moore putin

"Roy Moore y Vladimir Putin: Amigos del alma antigays" - Dezinformatsiya del Estado profundo estadounidense.
Dado que la mayoría de la gente ya ha tomado una posición sobre el tema, parece que es un poco tarde para señalar esto, pero ahora hay pruebas claras que sugieren que la afirmación de que "Rusia pirateó nuestras elecciones" no sólo es totalmente falsa, sino que los primeros en afirmarlo -miembros de los servicios de inteligencia de EE.UU., del establishment político y corporativo (así como otros ideólogos)- fueron, y siguen siendo los mismos creadores de las únicas cuentas de "trolls rusos" en los medios sociales que realmente se ha demostrado que han hecho algún tipo de "piratería".

Un artículo del 19 de diciembre de 2018 en el NY Times reveló que un grupo de "expertos tecnológicos demócratas" decidió utilizar "tácticas engañosas similares" (a las imputadas a los trolls rusos) en la contienda para el senado de Alabama, en la que se disputó la candidatura del senador Roy Moore en diciembre de 2017". Un informe interno sobre lo que se llama el "esfuerzo de Alabama", obtenido por The Times, indica explícitamente que "se experimentó con muchas de las tácticas que ahora se entiende que han influido en las elecciones de 2016". Los operadores del proyecto crearon una página en Facebook en la que se hicieron pasar por conservadores de Alabama, usándola para tratar de dividir a los republicanos e incluso para que apoyaran a un candidato preseleccionado y que éste obtuviera los votos del Sr. Moore. ¿Y cómo se sembró la división?

"Organizamos una elaborada operación de "bandera falsa" que sembró la idea de que la campaña de Moore fue amplificada en los medios sociales por una red de bots rusos", dice el informe.

Uno de los participantes en el proyecto de Alabama, Jonathon Morgan, es el director ejecutivo de New Knowledge, una pequeña empresa de seguridad cibernética que escribió un informe mordaz sobre las operaciones de los medios sociales de Rusia en las elecciones de 2016, que fue publicado esta semana por el Comité de Inteligencia del Senado. Morgan dijo que la artimaña de la red de bots rusos "no me suena", y añadió que otros habían trabajado en el esfuerzo y habían escrito el informe. Dijo que veía el proyecto como "un pequeño experimento" diseñado para explorar cómo funcionaban ciertas tácticas en Internet, no para afectar a las elecciones. Esto parece ser una mentira en ambos sentidos, dado que, durante la campaña electoral para el Senado de Alabama, Morgan tuiteó que la "red de bots rusa" que él y otros habían creado estaba "interesada" en la campaña.


Jonathon Morgan: Los trolls rusos rastreados por #Hamilton68 se están interesando en la contienda por el Senado de Alabama. Qué sorpresa.
Además, en su artículo del 19 de diciembre, el NY Times declaró que el plan para vincular la campaña de Moore a miles de cuentas rusas "atrajo la atención de los medios de comunicación nacionales". Eso está bastante lejos de ser un "pequeño experimento que no se diseñó para afectar la elección", como dijo Morgan en su momento. Como resultado, Morgan ahora afirma que la "elaborada operación de falsa bandera", que previamente había reconocido públicamente y sobre la que había tuiteado, nunca ocurrió.

Nótese que en el tuit de arriba Morgan hace referencia a algo llamado "Hamilton68" que estaba rastreando a los "trolls rusos". "Hamilton68" es un proyecto de la "Alianza para Asegurar la Democracia" (ASD, por sus siglas en inglés), que es:
"un grupo bipartidista transatlántico de defensa de la seguridad nacional formado en julio de 2017 con el objetivo declarado de contrarrestar los esfuerzos de Rusia por socavar las instituciones democráticas en Estados Unidos y Europa. La organización está presidida y dirigida principalmente por antiguos altos funcionarios de inteligencia y del Departamento de Estado de Estados Unidos. La ASD tiene su sede en el German Marshall Fund de Estados Unidos y lleva a cabo su trabajo tanto en Estados Unidos como en Europa".
Su consejo asesor incluye luminarias neoconservadoras y neoliberales como Mike Chertoff, Bill Kristol, Mike McFaul y John Podesta. Todos los miembros de la junta asesora de la ASD se confiesan a sí mismos como partidarios de "Nunca Trump" y ardientes simpatizantes de Hillary. Bill Kristol es incluso un fanático del "estado profundo".


Bill Kristol: Obviamente, prefiero una política democrática y constitucional normal. Pero si hiciera falta elegir, preferiría el Estado profundo al Estado de Trump.
"Hamilton68" se describe como un "panel de control". Un panel de control en este contexto es simplemente una herramienta para la administración de sitios web (o cuentas de Twitter, por ejemplo). Desarrollado por Jonathon Morgan, el panel se utiliza para monitorizar y registrar lo que la ASD afirma que es "una red de Twitter vinculada a Rusia con aproximadamente 600 cuentas de medios sociales". Un artículo de Wired.com dice que "el equipo de Hamilton68 mantiene en secreto su lista de sospechosos de ser trolls del Kremlin". Según la página de la Metodología de Hamilton68 en el sitio web de la ASD, la lista privada de "trolls rusos" incluye los siguientes tipos de usuarios de medios sociales:
  • Las cuentas probablemente controladas por el gobierno ruso que influyen en las operaciones.
  • Las cuentas de usuarios "patrióticos" prorrusos que están o no relacionados con el gobierno ruso, pero que amplifican los temas promovidos por los medios de comunicación del gobierno ruso.
  • Cuentas de usuarios que han sido influenciados por los dos primeros grupos y que son extremadamente activos en la amplificación de los temas de los medios de comunicación rusos. Estos usuarios pueden o no considerarse parte de una red social prorrusa.
Básicamente, los espías e ideólogos de la "Alianza para Asegurar la Democracia" miran las cuentas de Twitter y Facebook de organizaciones como RT.com, Sputnik.com y otros medios de comunicación rusos, además de la cuenta de Twitter y FB de cualquier sitio de noticias o individuo que promueva cualquier noticia que difiera notablemente de la narrativa "atlanticista" de los principales medios de comunicación de EE.UU. y Europa sobre asuntos mundiales.

Por supuesto, por si acaso fuera necesario decirlo, no hay ninguna prueba, en absoluto, de que el gobierno ruso o cualquier agencia de noticias rusa intentara influir, o lograra influir, en las elecciones estadounidenses de 2016 de forma concertada. Del mismo modo, no hay ninguna prueba, en absoluto, de que tales organizaciones de noticias rusas o individuos hayan estado tratando de "sembrar la división" en la sociedad estadounidense mediante la promoción de puntos de vista de "derecha" o "izquierda" en los medios sociales. Lo que sí ha ocurrido es que los medios de comunicación rusos han presentado consistentemente un punto de vista sobre asuntos mundiales diferente al promovido por el establishment de Washington y sus medios de comunicación, y personas de todo el mundo han elaborado puntos de vista, de manera normal, sobre los asuntos mundiales y los han comentado en los medios sociales.

Lo que está claro a estas alturas es que, tan pronto como Trump fue elegido presidente (si no es que antes), un grupo de antiguos y actuales miembros de la Inteligencia y el gobierno, junto con algunos tontos ideológicamente poseídos como Jonathon Morgan, decidieron lanzar una campaña para socavar la victoria electoral de Trump calumniándolo como agente ruso (el ahora infame Expediente Clinton/Steele) y acusar a Rusia de "subvertir la democracia estadounidense" directamente al piratear los correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata y llevar a cabo una campaña de desinformacón a través de los medios sociales.

Durante los dos años transcurridos desde la elección de Trump, la campaña se ha ampliado para incluir esfuerzos para hacer precisamente lo que el establishment de Washington acusa falsamente a los rusos de hacer: subvertir la democracia estadounidense. En este punto parece razonable sugerir que este era el plan desde el principio. Después de todo, el creciente control de las ideas y creencias de la población estadounidense siempre ha sido el "pan de cada día" del "estado profundo" estadounidense.

A finales del mes pasado, alguien que trabajaba en el "Proyecto Alabama" de la ASD filtró una copia del informe de seguimiento del proyecto. Detalla que la ASD:
  • Utilizó una estrategia para "radicalizar a los demócratas, reprimir a los republicanos persuadibles y dividir a los republicanos moderados en facciones", la operación pretendía "mover 50.000 votos". Eso es más del doble del margen ganador de 22.819 votos del oponente de Roy Moore, Doug Jones.
  • Durante un período de 5 meses, la operación utilizó una estrategia cuidadosamente diseñada que incluía el despliegue de memes no atribuibles "dirigidos a votantes blancos, afroamericanos y mujeres".
  • Se dirigió a 650.000 votantes de Alabama con una combinación de cuentas personales, "astroturfing" [ocultar a los patrocinadores de un mensaje para hacerlo parecer proveniente del público.- NdeT] amplificación automatizada de medios sociales y publicidad dirigida.
  • Fabricó aproximadamente 45.000 seguidores de Twitter, 350.000 retuits, 370.000 tuits favoritos, 6.000 comentarios de FB, 10.000 reacciones de FB, 300.000 votos a favor en Imgur y 10.000 votos a favor en Reddit.
  • El informe concluye: "A pesar de su impacto en la prensa y en los resultados de las votaciones, en la prensa no ha habido ninguna historia sobre nuestras actividades, incluyendo sitios de conspiración en Internet de extrema derecha como Infowars y Breitbart, propensos a la especulación sobre la interferencia liberal en la política republicana".
La "Visión Estratégica" del proyecto declara:
Nuestra estrategia se basaba en tres objetivos:
  • Enfurecer y vigorizar a los demócratas utilizando mensajes dirigidos a los probables votantes en los distritos de izquierda de Alabama. Asegurarnos de que creyeran que una victoria en Alabama era posible.
  • Suprimir a los republicanos intransigentes utilizando memes implacables con la intención de provocar repugnancia y apatía, junto con la promoción dirigida de historias que proclamaban una victoria segura de los republicanos. En cualquier caso, el objetivo era animarlos a no votar.
  • Dividir o persuadir a los republicanos moderados abordando el extremismo de Roy Moore de frente y promoviendo a los candidatos preseleccionados como candidatos alternativos que se regían por principios.
El informe concluye con lo siguiente:
Nuestro continuo enfoque sobre estos probables votantes tuvo un enorme efecto en la participación de los R[epublicanos] en estas regiones". La disminución R[epublicana] en estas regiones fue mensurablemente mayor en comparación con el resto del Estado.
A continuación se muestran imágenes de las páginas pertinentes del informe. Las imágenes han sido modificadas para eliminar marcas de agua y metadatos; de ahí su apariencia.

Alabama Project leak
Alabama Project leak
Alabama Project leak
El aspecto más triste de todo este asunto (al menos para mi) es el hecho de que tantos ciudadanos estadounidenses se hayan tragado la mentira obvia sobre la "intromisión rusa". Existen claras razones geopolíticas por las que el establishment angloamericano eligió a Rusia para que fuera su chivo expiatorio. La razón por la que Trump fue lanzado a los lobos es igualmente inequívoca: Trump no está poseído por la ideología del establishment estadounidense que sostiene que la dominación global es un fin en sí mismo. Y al ser el Presidente de los EE.UU., eso lo convierte en su enemigo. En este sentido, cuando el establishment estadounidense habla de alguien que provoca divisiones en la sociedad estadounidense y ataca la democracia estadounidense, el pueblo estadounidense no necesita buscar al culpable fuera de sus fronteras, sino más bien en sus propios servicios de inteligencia y seguridad (también conocidos como "el Estado profundo"), que tienen un pasado bien conocido de haber llevado a cabo precisamente este tipo de ingeniería social.

El COINTELPRO (palabra compuesta derivada de COunter INTELligence PROgram - Programa de contrainteligencia) fue una serie de proyectos encubiertos, y a menudo ilegales, llevados a cabo por el FBI y otras agencias de inteligencia con el objetivo de vigilar, infiltrar, desacreditar y perturbar a las organizaciones políticas nacionales. Los registros de las agencias de inteligencia muestran que los recursos del COINTELPRO se enfocaron en grupos e individuos que eran considerados subversivos, incluyendo al Partido Comunista de los Estados Unidos, los activistas contra la guerra de Vietnam, los activistas del movimiento de derechos civiles o del movimiento del Poder Negro, las organizaciones feministas, el Movimiento Indígena Estadounidense y una variedad de organizaciones que formaban parte de la Nueva Izquierda en general.

El programa también se dirigió contra grupos de derecha y nacionalistas como los republicanos irlandeses y los exiliados cubanos. El FBI también financió, armó y controló a un grupo derechista de ex miembros de la organización paramilitar anticomunista Minutemen, transformándola en un grupo llamado Organización del Ejército Secreto, que atacaba a grupos, activistas y líderes que participaban en el movimiento contra la guerra, utilizando tanto la intimidación como la violencia.

Las tácticas del COINTELPRO todavía se utilizan hasta el día de hoy, y se ha alegado que incluyen desacreditar a los blancos a través de la guerra psicológica, difamando a individuos y grupos mediante el uso de documentos falsificados y colocando informes falsos en los medios de comunicación; el acoso; el encarcelamiento injusto; y la violencia ilegal, incluyendo el asesinato. La motivación de las agencias de inteligencia era "proteger la seguridad nacional, prevenir la violencia y mantener el orden social y político existente".

Y todos sabemos de qué "orden político" se trata: aquel del que no formamos parte la gran mayoría de nosotros.

Hace más de 40 años, el Comité de la Iglesia expuso la "intromisión" a gran escala en la vida social y política de Estados Unidos por parte de agencias de inteligencia del "Estado profundo". ¿Realmente tenemos que esperar a que el Senado de los Estados Unidos convoque otra comisión que, sin duda, expondrá el hecho de que las mismas agencias de inteligencia están detrás de esta última campaña del COINTELPRO?