La ONU considera a EE.UU., el Reino Unido y Francia como los principales cómplices de crímenes de guerra cometidos en Yemen por sus apoyos militares a Arabia Saudí.
Un hombre lleva el cuerpo de una niña muerta en un bombardeo saudí en Saná, la capital de Yemen.

Un hombre lleva el cuerpo de una niña muerta en un bombardeo saudí en Saná, la capital de Yemen.
En un informe publicado este martes, un grupo de expertos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha acusado al régimen saudí y sus aliados de masacrar la población civil durante sus ofensivas aéreas sobre Yemen, además de negarle "deliberadamente" el acceso a ayudas humanitarias al país amenazado por la hambruna.

El dosier resalta, además, que, en el caso de confirmarse la comisión de crímenes de guerra por parte de Arabia Saudí, los Gobiernos de EE.UU., el Reino Unido y Francia podrían ser señalados de haber participado en los mismos en calidad de cómplices por el masivo apoyo armamentístico que han brindado a Riad durante la guerra de Yemen.

Los expertos de la ONU han detallado que han enviado una lista confidencial dirigida a la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachele, identificando a "los individuos que podrían ser responsables de los crímenes internacionales" cometidos en el conflicto de Yemen.

En el informe, se ha adjuntado también un listado con los nombres de más de 160 "actores principales" en el conflicto armado yemení, incluidos altos cargos de Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), sin que se llegue a mencionar si estas personas también están incluidas en la lista de posibles criminales de guerra.

Individuos del gobierno del expresidente fugitivo yemení, Abdu Rabu Mansur Hadi, y "Arabia Saudí y EAU, podrían haber llevado a cabo ataques aéreos en violación de los principios de distinción, precaución y proporcionalidad y podrían haber usado el hambre como arma de guerra, actos que podrían constituir crímenes de guerra", reza el documento.

Desde el 26 de marzo de 2015, el régimen saudí y sus aliados, incluidos EE.UU., el Reino Unido y EAU, cometen en Yemen crímenes de guerra de forma diaria, utilizando todo tipo de armas, con el objetivo de restaurar en el poder a Mansur Hadi y hacer frente a los combatientes del movimiento popular Ansarolá.

Las agresiones saudíes, en muchas ocasiones perpetrados con aeronaves y bombas fabricados en Estados Unidos y otros países occidentales, han dejado más de 91 000 yemeníes muertos. La misma ONU calcula que, si la guerra no se detiene, la cifra de víctimas mortales llegará a 500.000 para finales del año 2020.

Pese a todo esto, Washington sus aliados europeos como Londres y París han aprovechado la guerra en Yemen como una oportunidad para cerrar multimillonarios acuerdos armamentísticos con el régimen de Al Saud..