«El petrolero ha llegado a su destino. El petróleo ha sido vendido», de esta forma tan escueta dio por zanjado Abbas Musavi, portavoz del ministerio de Exteriores, la crisis abierta el 4 de julio con la captura del buque iraní «Grace 1» en Gibraltar.
El petrolero iraní, Gace 1, foto desde el satélite, cerca del puerto sirio de Tartús.
© Reuters
El petrolero iraní, Gace 1, foto desde el satélite, cerca del puerto sirio de Tartús.
Teherán no dio detalles sobre el comprador, pero las últimas fotografías de satélite, de hace solo una semana, situaban al petrolero a dos millas náuticas del puerto sirio de Tartús. El buque transportaba el equivalente a 2'1 millones de barriles de crudo y fue liberado por las autoridades gibraltareñas tras obtener garantías de Irán de que no acabaría en Siria, ya que este país está bajo el bloqueo impuesto por la Unión Europea desde el inicio de la guerra. Sin embargo, todo apunta a que el Grace 1, rebautizado tras su liberación como «Adrian Darya», acabó finalmente en Siria, país aliado de Irán.

El anuncio de la venta de petróleo se produjo de manera simultánea al de la próxima puesta en libertad del «Stena Impero», petrolero británico apresado por los iraníes en el Golfo, el 19 de julio, bajo la acusación de «no respeto» del código marítimo internacional. «Espero que los procedimientos se completen pronto y que este petrolero sea liberado», apuntó Musavi en referencia a una captura que fue interpretada como una venganza iraní por el caso de Gibraltar.

Visita del OIEA

La crisis de los petroleros es una consecuencia más de la inestabilidad creciente en la región tras la decisión de Donald Trump de romper el acuerdo nuclear firmado por Barack Obama en 2015 y volver a imponer sanciones a la República Islámica. Los iraníes han respondido a Washington con el distanciamiento progresivo de lo recogido en el pacto y este fin de semana han puesto en marcha cuarenta nuevas centrifugadoras de última generación para aumentar el ritmo de enriquecimiento de uranio. El director general interino del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Cornel Feruta, viajó a Teherán en mitad de este complicado contexto y declaró que «el organismo va a seguir con su enfoque independiente, objetivo e imparcial». El último informe del OIEA corrobora que Irán mantiene "los compromisos de transparencia" y sus expertos siguen realizando de forma regular las inspecciones que estiman oportunas, incluso sin aviso previo.

En la rueda de prensa conjunta con Feruta, el jefe de la Agencia de Energía Atómica de Irán (AEAI), Ali Akbar Salehí, declaró que "la Unión Europa, que iba a llenar el vacío de EEUU, lamentablemente no ha logrado cumplir con lo que se había comprometido".

«El petrolero ha llegado a su destino. El petróleo ha sido vendido», ha explicado un portavoz del Ministerio, Abbas Musavi, en declaraciones a una televisión pública iraní.

Musavi no ha especificado qué destino es, sólo se ha referido a que ha atracado «en la costa mediterránea», pero las últimas fotografías de satélite, de hace una semana, lo sitúan frente al puerto sirio de Tartús.

Musavi ha apuntado además a que el petrolero británico retenido por Irán será liberado próximamente tras completar el procedimiento legal. «Espero que los procedimientos se completen pronto y que este petrolero sea liberado», ha apuntado.

El petrolero británico fue apresado en julio cerca del Estrecho de Ormuz por presuntas irregularidades apenas dos semanas después de que el petrolero iraní fuera retenido en Gibraltar.

Gibraltar retuvo el 4 de julio el barco --entonces llamado Grace 1-- bajo la sospecha de que se dirigía a Siria, lo que supondría una violación del embargo impuesto por la Unión Europea. Finalmente, y a pesar de los intentos de Estados Unidos por bloquearlo, el Adrian Darya zarpó el 18 de agosto con rumbo hacia el Mediterráneo.

El buque transportaba el equivalente a dos millones de barriles de petróleo. El Gobierno iraní ha asegurado que su destino no es Siria y ha destacado que el crudo y el barco han sido ya adquiridos y que son sus propietarios quienes decidirán su destino.