Chile es un país sísmico. Su historia, con terremotos como el de Valdivia en 1960 o el de 2010, frente a la costa de la entonces Región del Biobío (actual Región de Ñuble), y su ubicación geográfica frente a la Placa de Nazca, nos hacen una nación sometida a estos castigos naturales.
sismo
En la última semana, una seguidilla de sismos han afectado al país. Si bien, debido al historial y experiencia de Chile, no ha pasado a mayores y han sido catalogados como temblores, en cualquier parte del mundo, un evento telúrico de magnitud 6.0 o superior, sería un terremoto.

El jueves pasado (26 de septiembre) ocurrió el primero de los temblores fuertes, a las 13.36, 31 km al sureste de Entre Lagos, con una profundidad de 139.8 km y una magnitud máxima de 6.0 Mmw.

El mismo día, a las 17.31, 6 km al noroeste de La Serena y con una profundidad de 46.2 km, se registró un nuevo temblor, esta vez de 5.4 Mmw.

El viernes y sábado, si bien se registró actividad, no superó 4.6 Mw y 4.1 MI respectivamente. El domingo (17.11), nuevamente se anotó un sismo de 5.0 Mw, esta vez 49 km al oeste de Constitución, con una profundidad de 15 km.

Hoy, a las 8:53 un nuevo sismo se registró en el país, 34 km al norte de Calama con magnitud de 5.6 Mw y profundidad de 115.5 km.
El terremoto de 2010, de magnitud 8.8, afectó a millones de chilenos.
© AP Photo/Roberto Candia
El terremoto de 2010, de magnitud 8.8, afectó a millones de chilenos.
Sin embargo, pese a esta seguidilla de eventos, Mario Pardo, subdirector Centro Sismológico Nacional, establece que "no existe un vínculo entre los temblores. Ocurrió uno al interior de la Placa de Nazca y luego otro de subducción. No afecta el número de temblores, si son tres, cuatro o cinco".

Pablo Salucci, geógrafo de la Universidad Católica, coincide que "no existe una relación entre un sismo y otro. Claramente los sismos son independientes, no hay relación causa efecto. Lo único que ocurre es el contacto en el borde entre la Placa Sudamericana y la de Nazca, a distintas profundidades, pero no hay relación entre el temblor del sur con el del norte, ni tampoco el del domingo".
Chile está bajo tres Placas: Nazca, Sudamericana y Antártica.

Chile está bajo tres Placas: Nazca, Sudamericana y Antártica.
Gabriel González, subdirector Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (CIGIDEN) y geólogo de la Universidad Católica del Norte, también concuerda. "No existe ninguna relación causal entre los últimos temblores, que puedan vincularse, salvo que se pueda decir que forman parte del proceso de subducción, que es la única conexión entre los cuatro o cinco eventos".
"En Chile cada zona tiene su manera de temblar y actuar, debemos estudiarlas todas. Hasta el sur de Chiloé, está la Placa de Nazca, que empieza en Colombia. Son varias placas que actúan, y aparentemente la zona de más baja sismicidad es la de Antártica con respecto a Sudamérica, porque es más lenta, nada más. Eso no significa que no haya sismos, son menos frecuentes", señala Pardo.
"Que ocurran varios sismos es esperable para la dinámica tectónica que tiene nuestro país, ya que se mueve cada año, y genera grandes formaciones en profundidad, por lo tanto, tienes a lo largo de Chile tensión de manera permanente. Eso genera sismos y megasismos, que son parte de nuestro ciclo", añade Salucci.
Casas destruidas tras el terremoto de Valdivia de 1960.

Casas destruidas tras el terremoto de Valdivia de 1960.
"Lo de Puerto Montt fue un sismo, que finalmente tuvo una profundidad que se percibió en varias regiones, un sismo intraplaca. Con respecto al del norte en La Serena, siempre es interesante analizarlo, porque La Serena tiene una historia bastante larga con registros sísmicos y es una zona que ha estado siempre en movimiento", establece Salucci.
González, aclara que la situación es normal.
"Lo que ha ocurrido en la sismicidad con el contacto de ambas placas. También han ocurrido sismos precursores, a veces son varios que ocurren antes de uno principal, como lo sucedido en 2014, que hubo dos semanas de sismos antes del principal de 8.2 en las costas de Iquique".
Estos terremotos son lejanos a los lugares donde viven las personas, se ubican a grandes distancias.
"El de Constitución fue a 40 kilómetros, hay una distancia para que las ondas sísmicas se atenúen. En otros lugares del mundo y en Chile también, han ocurrido muy cerca de donde las personas viven, y eso causa un daño enorme. La sensación e intensidad es mayor. Si vives en una isla donde ocurre el evento, hubieras sentido algo mucho más fuerte", señala González.
"En Chile, el terremoto más grande es el de Valdivia, pero el más destructor, fuerte y el que causó más daño, fue el de Chillán en 1939. Eso pasó porque el foco del terremoto fue bajo la misma ciudad. Además, ocurrió en la noche. Hemos tenido suerte, los grandes terremotos han sido en días feriados o domingos en horarios decentes. Incluso en 2010, fue después del Festival de Viña. Son coincidencias que nos han ayudado a tener menos víctimas. Imagínese a las 8.30 de la mañana con el tráfico o en la tarde cuando salen las oficinas, sería diferente", añade Pardo.

"El de Constitución corresponde a una réplica de 2010, porque ocurre en el borde de la zona de ruptura, pese a que han pasado nueve años. El de Valdivia, tuvo réplicas por más de 50 años, pero son magnitudes más elevadas que las actuales", añade Salucci.

Es súper difícil saber si viene un terremoto, "hay que esperar lo que viene en los próximos días, por ahora solo son réplicas pequeñas, en torno al sismo principal, que es lo normal", dice González.

"Hay zonas con tensión acumulada por mucho tiempo como Arica e Iquique, ahí se espera un mega terremoto, que podría bordear la magnitud 9 y un tsunami. No ocurre un evento importante hace mucho tiempo. Por otro lado, la Falla San Ramón está en estudio, los últimos registros son de 8 mil y 16 mil años", Salucci.