Un nuevo informe revela que el Ejército de Turquía ha utilizado "bombas químicas desconocidas" durante su asalto aéreo en las zonas norteñas de Siria.

turkey military syria
© Reuters /Murad Sezer
Vehículos militares turcos en el poblado fronterizo de Ceylanpinar, en la provincia Sanliurfa, Turquía, 11 de octubre, 2019.
Según informó ayer miércoles la agencia siria de noticias SANA, varias personas fueron hospitalizadas recientemente por graves quemaduras debido a un ataque aéreo de la Aviación turca en la ciudad de Ras al-Ain, en la provincia de Al-Hasaka, en el noreste del país árabe.

La agencia siria, citando algunos reportes locales, resaltó que estas lesiones fueron provocadas supuestamente por unos "agentes químicos aún desconocidos" utilizados en las armas y municiones de las fuerzas turcas.

Por su parte, las fuentes cercanas a las milicias kurdo-sirias anuncian que el Ejército de Turquía ha utilizado un tipo de fósforo blanco — producto químico prohibido por la Convención sobre Armas Químicas — en su agresión aérea contra las zonas residenciales de la ciudad de Ras al-Ain.

"Frente al fracaso evidente de su plan, (el presidente turco Recep Tayyip) Erdogan recurrió a armas prohibidas a nivel internacional, como el fósforo o el napalm", ha denunciado este jueves la administración semiautónoma kurda en un comunicado, para después considerar el acto como una violación flagrante del derecho y los tratados internacionales.

Estas informaciones se producen en momentos en que el Ejército turco ha intensificado su agresión militar, iniciada el pasado 9 de octubre, contra las regiones norteñas de Siria.

Esta masiva ofensiva, ha causado la muerte de decenas de civiles sirios, incluidos niños y mujeres, así como daños materiales en los servicios públicos e infraestructuras importantes, y el desplazamiento de cientos de miles de personas.

La agresión turca se realizó con el objetivo de neutralizar las amenazas de las milicias kurdas, consideradas "terroristas" por Ankara, y establecer una "zona segura" en el norte del país árabe que contribuya al retorno de los refugiados sirios a sus hogares.

En respuesta, las fuerzas del Ejército sirio se han desplegado en los últimos días en la periferia del pueblo de Tal Tamr, al sur de la localidad fronteriza de Ras al-Ain, así como otras regiones norteñas del país, para recuperar las zonas ocupadas por las fuerzas de Turquía.

Desde el inicio de la invasión turca, varias organizaciones internacionales, así como la mayoría de los países del mundo y de la región, han advertido que las medidas de Ankara amenazan la soberanía y la integridad territorial de Siria, además de socavar el proceso de paz en el país árabe.

El Gobierno de Damasco ha condenado, por su parte, la medida turca, tachándola de una "flagrante" violación de su soberanía, al tiempo que ha prometido contrarrestarla por todos los medios legítimos.