Traducido por el equipo de Sott.net en español

Iran Flight 752 Ukrainian plane

Hay que dar crédito al Irán por haber cesado todas las medidas de desinformación destinadas a encubrir su papel en la tragedia del UIA-752, pero no lo hizo sólo porque fuera lo correcto, sino porque se dio cuenta de que su reputación internacional seguiría sufriendo si no hubiera revocado el curso de su narrativa cuando lo hizo y también quiso evitar la imposición de nuevas sanciones contra el país por lo ocurrido.
Dar crédito cuando corresponde

Irán se merece el crédito por haber confesado rápidamente su culpabilidad en el derribo accidental del UIA-752 la semana pasada, después de haber insistido con vehemencia durante los últimos días que tales acusaciones no eran más que una "gran mentira... (una) operación psicológica... que añadía perjuicio a las familias en duelo". Teherán no lo hizo sólo porque fuera lo correcto, sino porque se dio cuenta de que su reputación internacional seguiría sufriendo si no revocaba su curso narrativo cuando lo hizo. El autor explicó todo lo que falló en su análisis previo sobre el tema en su más reciente artículo titulado "La admisión de Irán sobre el derribo es un momento de mea culpa para los medios alternos (yo mismo incluido)", donde se prometió que pronto se publicaría un próximo análisis sobre las razones del cambio de posición de Irán, ergo el propósito de la presente pieza. Sin embargo, el trabajo mencionado debería ser revisado por el lector para obtener una mejor comprensión de cuán contraproducente fue la anterior postura de Irán para su poder blando.

Todo el mundo está politizando la tragedia

Resultó que Estados Unidos y sus socios estaban en realidad en lo cierto en su evaluación original de que un misil iraní derribó por error el avión, y el presidente Rouhani debería ser elogiado por jurar que su país tratará de responsabilizar al culpable, que resultó ser un alto comandante del IRGC. Ello contribuye en gran medida a ayudar a las familias de las víctimas a recibir el cierre que tanto necesitan después de que los distintos bandos politizaran esta tragedia. No sólo Estados Unidos la estaba politizando (por razones que este autor elaboró en su pieza anterior, titulada "UIA-752: ¿Quién se beneficia de la politización de la tragedia en Teherán?"), sino que Irán también, como se sabe ahora después de que admitiera lo que sucedió tras intentar con tanto empeño destruir literalmente la verdad con lo que habría sido un encubrimiento masivo pero cada vez menos convincente. De hecho, se puede decir que Irán sigue politizando la tragedia después de que el ministro de Relaciones Exteriores Zarif insinuara en Twitter que el propio EE.UU. era el culpable de lo que sucedió porque su " aventurismo" causó el "tiempo de crisis" en el que se produjo esta tragedia.

Piense lo que uno quiera sobre la ética de Trump al ordenar el asesinato del comandante general Soleimani, pero Estados Unidos al menos tuvo la sabiduría de prohibir que sus aviones volaran sobre Irak, Irán y algunas de las aguas cercanas poco después del cuidadosamente coreografiado ataque con misiles de Teherán contra dos bases norteamericanas en la región. Irán, mientras tanto, siguió dejando que los vuelos funcionaran como de costumbre a través de su espacio aéreo, lo que contribuyó indirectamente a la tragedia. En retrospectiva, debería haberse comportado de manera más responsable cerrando su espacio aéreo o al menos advirtiendo al público (y no sólo a los Estados Unidos a través de canales indirectos) qué forma iba a tomar su prevista venganza. En lugar de ello, no hizo nada de eso, posiblemente para emitir la engañosa óptica de que "tomó a EE.UU. por sorpresa", lo que a su vez maximizaría el efecto interno de su respuesta simbólica. Eso fue un error de juicio, como se sabe ahora, pero habla de cuán sensible es la situación dentro del país para que sus líderes sintieran que era necesario que Irán "hiciera su parte" en el "gran show" de la semana pasada.

Guerras de información y sanciones

El secreto se ha expuesto después de que fuera imposible que Irán continuara con su política inicial de negar incluso una participación accidental en lo ocurrido, pero la insinuación de Zarif de que Trump fue realmente responsable porque supuestamente él lo inició es una evasión política destinada a dar más forraje a sus oponentes demócratas durante la actual crisis de "estado profundo" interna de Estados Unidos. También tiene la intención de defender normativamente al país de cualquier otra sanción unilateral que EE.UU. pueda imponer potencialmente contra su comercio internacional de armas si EE.UU. decide intensificar su politización de esta tragedia para interferir en las relaciones militares ruso-iraníes. Informes anteriores afirmaban que fue un misil ruso el que derribó el avión que, de ser cierto, podría ser explotado para imponer sanciones a la venta de todas esas armas a Irán bajo la amenaza de "sanciones secundarias" contra todos aquellos que las desafíen. Teniendo en cuenta que Rusia ya está cumpliendo con algunas de las relacionadas con la energía impuestas por EE.UU., no es imprevisible que hagan lo mismo con su posible contraparte militar después de lo ocurrido.

Irán necesita a Rusia más que lo contrario cuando se trata de sus relaciones militares, así que la posible decisión de Moscú de acatar tácitamente cualquier sanción estadounidense sobre la venta de misiles a la República Islámica podría perjudicar definitivamente las capacidades de Teherán a corto y medio plazo. Por lo tanto, lo más probable es que se haya calculado que el mayor riesgo para los intereses del país era seguir negando algo cada vez más obvio, apostando que sería mejor confesar lo ocurrido, intentar desviar la culpa a Trump para incitar a la multitud que profesa lo del "hombre naranja malo" en todo el mundo, y esperar que no se impongan tales sanciones. Si lo hacen, entonces Irán puede hacer notar su decisión de asumir la responsabilidad para defender su argumento de que no hay ninguna base normativa detrás de esas restricciones unilaterales de armas y las "sanciones secundarias" que casi con toda seguridad se impondrían contra todos los infractores. Es arriesgado, y no hay forma de saber si Estados Unidos "será misericordioso" (como si alguna vez hubiera encarnado ese principio en su política exterior en primer lugar, ¡y mucho menos contra sus rivales!), pero tal es la lógica.

Pensamientos finales

En cualquier caso, el resto del mundo ve ahora que Irán se está comportando responsablemente al admitir lo que pasó, y los intentos previos de encubrimiento o bien han sido prácticamente olvidados, o bien han sido descartados como parte de una vaga lucha del "estado profundo" del tipo que se especula rutinariamente que está en vigor en Teherán. Literalmente todos los actores relevantes están politizando la tragedia para promover sus propios intereses, que es su derecho como Estados soberanos sin importar la ética en cuestión, pero no se puede negar que Irán finalmente hizo lo correcto sin importar sus motivaciones. Se necesita mucho valor político para confesar y reconocer que se derribó accidentalmente un avión civil, algo que Ucrania no ha hecho durante más de cinco años y medio desde que derribó el MH-17, como explicó el autor en su reciente revisión de un documental relevante titulado "En el último documental sobre el MH17 realizado por el denunciante de la SBU se comparten algunas verdades estremecedoras". Es posible que pronto se impongan sanciones y que haya un período más intenso de lucha del "estado profundo" dentro de Irán, pero al menos el resto del mundo finalmente tiene algún tipo de cierre.