La bella desconocida, como se la llama popularmente, acaba de cumplir 699 años y guarda una historia sorprendente con una explicación sencilla.
Por qué hay dos aliens esculpidos en la puerta de la catedral de Palencia, España
© Antonio Quintero
Detalle de los 'aliens' enfrentados en la clave que corona la puerta de los Reyes de la Catedral de Palencia
La Catedral de Palencia acaba de cumplir 699 años el pasado 1 de junio, a las puertas de celebrar el VII centenario desde que se colocara la primera piedra. Siempre ha sido un templo rodeado de conjeturas, algunas de calado y otras más anecdóticas. Ahora, con una inversión de más de dos millones de euros plantea una serie de objetivos relacionados con la recuperación de las portadas monumentales de la Catedral, como la puerta del Obispo, la reparación de los arbotantes de la girola, que están deteriorados, y el suelo, así como concluir la restauración de la capilla de San Isidro.

Estas obras, consideradas como muy importantes, incluyen incluso un proyecto de arqueología muy extenso en el subsuelo que puede arrojar restos de épocas romanas y etapas sucesivas que están sin investigar, según le comenta a Europa Press Florentino Díez, el arquitecto de Además Proyectos que ha liderado las obras recién acabadas junto a Ignacio Vela, cuya documentación se presentó el pasado 12 de marzo.

Aliens en la Catedral de Palencia,España

Aliens en la Catedral de Palencia
La catedral de Palencia también es muy conocida por una incorporación moderna. Dos aliens en uno de los templos más bellos de España. El diseño, creado originalmente por H. R. Giger para la conocida película de Ridley Scott, sorprende en este lugar y su presencia alentó durante años todo tipo de teorías en internet.

La explicación es más sencilla de lo que parece. Los aliens de Palencia se labraron en 1995, durante la restauración de esta portada de los Reyes o de San Juan. En la arquivolta exterior de la puerta de los Reyes de la Catedral de Palencia dos curiosas figuras se enfrentan cara a cara. No son dragones, ni demonios, tan frecuentes en el bestiario medieval, sino dos extraterrestres esculpidos en piedra, explicaba tiempo atrás Mónica Arrizabalaga en ABC.

El arquitecto Fernando Díaz-Pinés, aficionado a la ciencia ficción y al cómic, realizó el boceto en el que se basaron los escultores. En 1992 se había estrenado la tercera entrega de la saga que protagonizaba Sigourney Weaver, y Díaz -Pinés quiso reflejar la época con una figura del bestiario contemporáneo.

Díaz-Pinés -profesor de Arquitectura y Proyectos Arquitectónicos en la Universidad de Valladolid- hizo la tesis sobre la catedral de Palencia, que aún no ha sido publicada. Luego trabajó en muchas restauraciones, en en la capilla, en la portada de los Reyes -le faltaba el tercio superior, destrozada por el agua- y en la fachada occidental, que estaba inacabada.

Sobre el detalle final de la portada, los famosos alienígenas, «estaba hecho para que no se viera mucho -explica a ABC Viajar-. Tienes que fijarte, porque está a veinte metros de altura. Desde abajo se ve muy pequeño. De hecho pasaron muchos años hasta que alguien se dio cuenta. Fue un proceso de restauración difícil, que podría compararse con el jazz -sonríe-. Tienes una partitura, pero mucha capacidad de improvisación, de tomar decisiones en obra. Y al final llegó un momento en el que tuvimos que decidir cómo fechar la obra, cómo datarla. Era absurdo poner una fecha, tenía que ser una referencia más cultural».

En ese momento afloraron algunas de sus aficiones: Díaz-Pinés pinta y dibuja, y siempre ha tenido entre sus preferencias el cómic, la ciencia ficción y el cine fantástico. Lo que le dio a los canteros fue una acuarela con los dibujos de los alienígenas. «Así se introducía un tema más cultural del momento. En otras catedrales se han utilizado cosas más exageradas y visibles. Es una manera de contar que la restauración se ha hecho en un momento histórico. En esta ocasión era un elemento contemporáneo, que situaba la obra en una época, y que era discreto».

Para un especialista en restauración, la datación no es lo más importante de su obra, como es lógico. Pero Díaz-Pinés admite que le han llamado infinidad de veces para explicar el misterio, incluso de otros países. Una anécdota en medio de la grandiosisdad de la bella desconocida.