Traducido por Ariel Noyola Rodríguez para el Centro de Investigación sobre la Globalización

The Guardian ha puesto al desnudo el escándalo detrás del estudio sobre la hidroxicloroquina (HCQ) que tenía la intención de sabotear este principio activo antimalárico como cura para la COVID-19. "Decenas de documentos científicos del director ejecutivo de la compañía tecnológica estadounidense Lancet (escritos en coautoría), detrás del escándalo del estudio de hidroxicloroquina están siendo auditados, incluido uno que, según un experto en integridad científica, contiene imágenes que parecen haber sido manipuladas digitalmente. La auditoría sigue a una investigación de The Guardian que descubrió que la compañía Surgisphere habría utilizado datos sospechosos en importantes estudios científicos que fueron publicados y luego retractados por revistas médicas líderes en el mundo, incluyendo The Lancet y New England Journal of Medicine..."

Fauci Hydroxy
© Getty Images/creativeneko/shutterstock/KJN
Anthony Fauci, el principal experto en enfermedades infecciosas del gobierno de Estados Unidos.
De acuerdo con The Lancet:
...Se plantearon varias preocupaciones con respecto a la veracidad de los datos y análisis realizados por Surgisphere Corporation y su fundador y nuestro coautor, Sapan Desai, en nuestra publicación. Hicimos una revisión entre pares independiente de Surgisphere...Como tal, no pudieron realizar una revisión por pares independiente y privada y, por lo tanto, nos notificaron su retirada del proceso de revisión entre pares.
Aparentemente, el estudio se basó en un análisis de datos de 96,032 pacientes hospitalizados por la COVID-19 entre el 20 de diciembre de 2019 y el 14 de abril de 2020 de 671 hospitales de todo el mundo. La base de datos, según The Guardian, era falsa.

"Lo siento de verdad"

El Dr. Sapan Desai, ejecutivo en jefe ('CEO') de Surgishpere, no estaba a cargo del estudio. El autor principal fue el profesor de la Facultad de Medicina de Harvard, Mandeep Mehra:
"No hice lo suficiente para asegurarme de que la fuente de los datos fuera apropiada para este uso. Por eso, y por todos los inconvenientes, tanto directa como indirectamente, lo siento mucho".
Dr. Sapan Desai asumió la culpa. ¿Quién estaba detrás de él?

La estafa científica de Surgisphere: ¿Quién estaba detrás? ¿Quién "encargó" este informe?

¿Estaban la industria farmacéutica y los grupos de presión de la industria de la vacunación detrás de esta iniciativa? The Lancet reconoce que el estudio recibió fondos de la distinguida cátedra William Harvey en Medicina Cardiovascular Avanzada en el Hospital Brigham and Women's que está en manos del Dr. Mandeep Mehra.

En este sentido, vale la pena señalar que Brigham Health tiene un importante contrato con Gilead Sciences Inc. de 'Big Pharma', relacionado con el desarrollo del medicamento Remdesivir para el tratamiento de la COVID-19. El proyecto Gilead-Brigham Health se inició en marzo de 2020.

¿El estudio Surgisphere tenía la intención de sabotear el uso de la HCQ, según las recomendaciones que el Dr. Anthony Fauci ha hecho al presidente Trump?

Al leer el estudio (antes de que fuera retractado), "el Dr. Fauci ... sonrió cuando le dijo a CNN que" los datos muestran que la hidroxicloroquina no es un tratamiento efectivo..."Refiriéndose al informe de Surgisphere:" Los datos científicos son realmente bastante evidentes sobre la falta de eficacia para ello [de la HCQ]", aseguró el Dr. Fauci. (Citado por CNN).

Aquí está la evaluación autorizada por CNN del informe de Surgisphere (antes de que The Lancet se retractara):
"Los pacientes gravemente enfermos de la COVID-19 que fueron tratados con hidroxicloroquina o cloroquina tenían más probabilidades de morir o desarrollar ritmos cardíacos irregulares peligrosos, según un amplio estudio de observación [de Surgisphere] publicado el viernes [22 de mayo de 2020] en la revista médica The Lancet.
¿CNN "se retractó" luego de respaldar estudios científicos falsos?

Desde el principio, el Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus en inglés), ha encabezado la campaña contra la hidroxicloroquina (en buena medida en nombre de 'Big Pharma') invocando "argumentos científicos" similares contra la HCQ, diciendo que no hay cura para la COVID-19 y que la única solución es una vacuna.

Según The Spectator:
La campaña para destruir la hidroxicloroquina se ha impulsado sin descanso, tanto por las compañías farmacéuticas de la competencia como por aquellos que quieren destruir la economía de Estados Unidos para avanzar su agenda política. Es sorprendente que haya costado cientos de miles de vidas y miles de millones de dólares de los contribuyentes. Y aunque la corrupción de la ciencia para beneficio político y / o financiero se ha convertido en un rasgo característico de nuestra época, no es una historia nueva.
La publicación del estudio Surgisphere tuvo impacto inmediato: según The Guardian, "los datos de Surgisphere hicieron que se detuvieran en mayo los ensayos mundiales de la hidroxicloroquina para la COVID-19, porque parecían mostrar que el fármaco había aumentado las muertes en pacientes contagiados de la COVID-19".

"Mayores riesgos de muerte" si se toma la HCQ, de acuerdo con el estudio. Días después del informe falso de Surgisphere-Lancet del 22 de mayo, varios países, incluidos Bélgica, Francia e Italia, actuaron para detener el uso de la hidroxicloroquina. El estudio concluyó que los pacientes que tomaban el medicamento contra la malaria tenían mayor riesgo de muerte que aquellos que no.

fauci abc news
Vale la pena señalar que antes de la realización del estudio Surgisphere, el Dr. Fauci había declarado de forma categórica que el uso de la HCQ no se había estudiado en relación con el coronavirus. "No está comprobado": "No se conoce lo suficiente". Declaraciones falsas y sin sentido.

Lo que Fauci no mencionó es que la cloroquina había sido "estudiada" y probada hace quince años por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) como medicamento para ser utilizado contra las infecciones por coronavirus.

La cloroquina se usó en 2002 y se probó contra el coronavirus del SARS-1 en un estudio bajo los auspicios de los CDC publicado en 2005 en la revista Virology Journal. La principal conclusión del artículo fue que: La cloroquina es un potente inhibidor de la infección y propagación del coronavirus por SARS. Fue utilizado en el brote de SARS-1 en 2002. Tenía el respaldo de los CDC.

La cloroquina es un potente inhibidor
El autor principal, el Dr. Martin J. Vincent, junto con varios de sus colegas, estaban afiliados a la Subdivisión de Patógenos Especiales de los CDC con sede en Atlanta junto con coautores de una institución de investigación asociada con sede en Montreal. Las principales conclusiones de este estudio son que la cloroquina es un fármaco probado y puede usarse para las infecciones por coronavirus SARS.

El Dr. Anthony Fauci no ha presentado un tratamiento que pueda aplicarse contra COVID-19. Lo que dice es que no existe tratamiento. En cambio, respalda el estudio científico falso de Surgisphere que luego de que The Lancet se retractara.

retracción

The Lancet se retracta
El Dr. Anthony Fauci ha estado saboteando deliberadamente un medicamento que fue aprobado por los CDC hace 15 años para el tratamiento del coronavirus SARS-1. Más recientemente, se ha venido utilizando en varios países para enfrentar el brote de coronavirus o SARS-COV-2 (COVID-19)

¿A qué intereses sirve Fauci?
Michel Chossudovsky: Profesor emérito de Economía de la Universidad de Ottawa, es fundador y director del Centro de Investigación sobre la Globalización (Global Research). Sus escritos se han publicado en más de 20 idiomas, es un activista antiglobalización y antibélico. Ha actuado como profesor visitante en organizaciones académicas en Europa occidental, América Latina y el Sudeste asiático, además de asesor de gobiernos en países en desarrollo y consultor de organizaciones internacionales como el programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Ha sido galardonado con la Medalla de Oro de la República de Serbia por sus escritos sobre la guerra de agresión de la OTAN contra Yugoslavia (2014).