Casi 100 pueblos polacos se han autodeclarado como lugares donde homosexuales, bisexuales o transexuales no son bien recibidos. La UE ya cortó ayudas económicas de seis municipios que rechazan a las personas LGBTI.

Protesta LGBTI

Protesta LGBTI en la capital polaca, Varsovia.
La Unión Europea ha condenado abiertamente las llamadas "zonas libres de ideología LGBTI" en Polonia, uno de los 27 estados miembros. Esto luego de que casi un centenar de pueblos y municipios polacos hayan declarado -sin ningún respaldo legal- que en esos lugares las personas homosexuales, bisexuales o transexuales no son bienvenidas.

"LGBTI - Free Zone" se puede apreciar en diferentes letreros de varias localidades polacas. Entre sus principales justificaciones para declarar "zonas libres de ideología LGBTI" se encuentran la defensa de las "familias tradicionales".

La semana pasada, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dejó claro que las zonas "libres de LGBTI" no "tienen cabida en la Unión Europea" y anunció una próxima estrategia para reforzar los derechos de esa comunidad.

"Ser tú mismo no es tu ideología: es tu identidad, y nadie te lo puede arrebatar. Las zonas sin LGBTI son zonas sin humanidad y no tienen cabida en nuestra Unión. No descansaré hasta construir una Unión de igualdad en la que puedas ser quien eres y amar a quien quieras sin miedo ni recriminación", dijo Von der Leyen frente al Parlamento Europeo.

Ya en julio pasado, la UE decidió cortar el financiamiento de seis municipios polacos, que se habían declarado como "zonas libres de LGBTI". En ese entonces, las localidades polacas querían obtener una subvención, de entre 5.000 y 25.000 euros (entre 5.900 y 29.4000 dólares), en el marco del programa de hermanamiento entre ciudades europeas del proyecto "Europa para los ciudadanos".

El Gobierno polaco, conservador y muy ligado a la Iglesia Católica, ha expresado públicamente su apoyo a los municipios que rechazan abiertamente a las personas LGBTI.

Estos pueblos se sitúan principalmente en el sureste de Polonia, donde se concentra la mayor cantidad de votantes del partido Ley y Justicia (PiS), en una zona rural y donde la Iglesia Católica es muy fuerte.